Las víctimas, residentes en Ponferrada y Villablino, regresaban hacia León después de haber estado en Cangas del Narcea. El vehículo apareció volcado fuera de la AS-15 y los bomberos tuvieron que abrir acceso entre la vegetación y desmontar parte del turismo para recuperar los cuerpos
La madrugada terminó en tragedia en una de las carreteras de montaña del suroccidente asturiano.
Dos jóvenes leoneses de apenas 23 años han muerto esta madrugada en Degaña después de que el coche en el que viajaban se saliera de la carretera y acabara volcado en una zona boscosa junto a la AS-15.
Uno de los fallecidos residía en Villablino y el otro en Ponferrada. Según la información conocida hasta ahora, ambos regresaban hacia León después de haber pasado por Cangas del Narcea.
La Guardia Civil ha abierto una investigación para reconstruir exactamente qué ocurrió antes de que el vehículo abandonara la calzada.
Y en este momento hay algo fundamental que conviene dejar claro: todavía no existe una causa oficial del accidente.
No se ha determinado públicamente si hubo exceso de velocidad, despiste, un problema mecánico, una maniobra evasiva, fatiga o cualquier otro factor. Todo eso deberá establecerlo la investigación.
Lo que sí conocemos permite reconstruir con bastante precisión las horas posteriores al siniestro.
1.15 de la madrugada: una llamada desde Castilla y León
El Centro de Coordinación de Emergencias del Principado recibió el primer aviso a las 1.15 horas.
Resulta significativo que la alerta llegara a través del 112 de Castilla y León, algo perfectamente comprensible en una zona situada muy próxima al límite autonómico y estrechamente comunicada con Villablino.
La primera información era desconcertante.
El alertante comunicó la presencia de un coche volcado en una zona boscosa, pero inicialmente indicó que aparentemente no había nadie dentro del vehículo.
Poco después llegó una segunda comunicación que cambió por completo la dimensión de la emergencia.
Había personas atrapadas en el interior.
Eran los dos jóvenes.
El coche había quedado fuera de la carretera
El accidente se produjo en el kilómetro 103 de la AS-15, en el tramo comprendido entre Cerredo y La Collada, dentro del concejo de Degaña.
La AS-15 es una de las grandes carreteras vertebradoras del suroccidente de Asturias y alcanza en esta zona su tramo final, muy próximo al Puerto de Cerredo y a la frontera con León.
El turismo no quedó simplemente detenido sobre la calzada.
Había terminado volcado dentro de una zona boscosa, hasta el punto de que los equipos de emergencia tuvieron que abrir un acceso para que los sanitarios pudieran llegar hasta los ocupantes.
Ese dato permite hacerse una idea de la complejidad del rescate, aunque no permite por sí solo determinar cómo ni a qué velocidad se produjo la salida de vía.
Bomberos desde Cangas y apoyo desde Villablino
Desde Asturias fueron movilizados tres bomberos del SEPA con base en Cangas del Narcea.
Salieron hacia Degaña con dos vehículos específicamente preparados para una intervención de este tipo:
un furgón multisocorro y un vehículo de primera salida.
Debido a la proximidad de León y a las características del accidente, se pidió además la colaboración de los bomberos de Villablino.
De esta manera, una emergencia ocurrida en Asturias movilizó recursos de las dos comunidades.
El operativo sanitario tampoco fue menor.
El SAMU activó al médico de la zona, una ambulancia de soporte vital básico y la UVI móvil de Cangas del Narcea.
Pero cuando los sanitarios consiguieron llegar hasta el vehículo ya no fue posible salvar a los ocupantes.
Los dos jóvenes habían fallecido.
Una excarcelación especialmente compleja
Una vez confirmado el fallecimiento y recibida la autorización correspondiente, comenzó una segunda fase de la intervención: recuperar los cuerpos del interior del turismo.
La descripción oficial del trabajo realizado por los bomberos revela hasta qué punto había quedado comprometido el habitáculo.
Los equipos tuvieron que retirar los asientos, además de desmontar la puerta y el pilar central por el lado del acompañante.
El pilar central es uno de los elementos estructurales que separan las puertas delanteras y traseras del vehículo.
En una excarcelación, eliminarlo permite crear una abertura lateral mucho mayor y facilitar la extracción de una persona atrapada cuando el habitáculo está deformado o resulta imposible utilizar las puertas normalmente.
Pero aquí también hay que evitar conclusiones precipitadas.
Que haya sido necesario retirar esas piezas no permite afirmar por sí solo cuál fue la mecánica exacta del accidente ni qué lesiones sufrieron las víctimas. Esas respuestas corresponden a la inspección policial y, en su caso, a las autopsias.
Más de seis horas de intervención
La emergencia comenzó con aquella llamada de las 1.15 horas.
Los bomberos no dieron por terminada oficialmente su participación hasta que regresaron a su base a las 7.49 de la mañana.
Son más de seis horas entre la recepción inicial del aviso, el desplazamiento, la localización y acceso al vehículo, la llegada del personal sanitario, la confirmación de los fallecimientos y la posterior excarcelación.
La duración del operativo refleja además otra característica de este tipo de accidentes: una vez confirmado un fallecimiento, los cuerpos no pueden ser retirados inmediatamente.
Debe cumplirse el correspondiente procedimiento judicial y policial antes de efectuar la extracción.
¿Qué tiempo hacía cuando ocurrió el accidente?
Aquí aparece un elemento que deberá analizar la Guardia Civil, pero sobre el que ya existen datos objetivos.
La estación meteorológica de AEMET en Degaña registraba alrededor de la una de la madrugada una temperatura de 13,5 grados, viento muy débil —unos 2 kilómetros por hora— y una humedad relativa extraordinariamente elevada, del 96%.
A esa hora la estación no registraba precipitación.
Sin embargo, durante la noche anterior sí se habían producido lluvias en la zona: a las 21.00 horas del sábado se habían registrado 4,2 milímetros, además de precipitaciones más débiles a las 22.00 y 23.00 horas.
¿Significa eso que la carretera estaba mojada en el punto exacto del accidente?
No necesariamente.
La estación meteorológica no está situada sobre el lugar concreto del siniestro y solo la inspección de los agentes puede establecer cuál era realmente el estado del firme.
Pero sí sabemos que se trataba de una madrugada con humedad muy alta y precedida por precipitaciones en el entorno.
Será uno de los factores ambientales que pueda incorporarse a la reconstrucción.
Lo que buscará ahora la Guardia Civil
A partir de este momento comienza un trabajo mucho menos visible que el de los bomberos, pero decisivo para saber qué ocurrió.
En un accidente mortal de estas características, la reconstrucción puede apoyarse en elementos como la posición final del vehículo, las huellas sobre la calzada, posibles marcas de frenada o derrape, desperfectos en quitamiedos o vegetación, restos desprendidos del coche y daños sufridos por el propio vehículo.
También resulta relevante determinar el punto exacto en el que comenzó la salida de vía y la trayectoria seguida hasta la posición final.
Los investigadores pueden comprobar asimismo el estado de neumáticos, dirección, frenos, sistemas de seguridad y otros componentes cuando exista algún indicio que lo justifique.
Todos esos elementos permiten ir descartando hipótesis.
Lo que no sería correcto ahora es convertir ninguna de ellas en una explicación del accidente antes de que los investigadores concluyan su trabajo.
La autopsia será otra pieza del puzle
La investigación de un accidente mortal no termina en la carretera.
Los exámenes forenses pueden determinar las lesiones que provocaron las muertes y aportar información importante para reconstruir la dinámica del impacto.
También pueden practicarse los análisis toxicológicos previstos en este tipo de investigaciones.
Pero hasta que existan resultados oficiales, no debe darse por hecho ningún consumo de alcohol, drogas o medicamentos por parte de las víctimas.
Son jóvenes fallecidos, no sospechosos.
Y cualquier afirmación en ese terreno sin una fuente oficial sería tanto injusta como periodísticamente irresponsable.
El extraño primer aviso: «no hay nadie dentro»
Uno de los detalles que más llama la atención de todo el relato es precisamente el comienzo de la emergencia.
A las 1.15, quien dio la alerta comunicó inicialmente que había un automóvil volcado pero no veía a nadie dentro.
Después corrigió esa información y comunicó que sí había ocupantes atrapados.
No conocemos todavía por qué se produjo esa primera impresión.
Puede haber multitud de explicaciones perfectamente normales: oscuridad, posición del vehículo, deformación del habitáculo, vegetación, dificultad para aproximarse al coche o simplemente imposibilidad de observar correctamente su interior.
Por eso tampoco cabe extraer ninguna conclusión extraordinaria de ese cambio en la llamada.
Lo importante es que la segunda comunicación permitió confirmar la presencia de personas y activar la respuesta adecuada.
Una carretera entre Asturias y León
El lugar del accidente tiene además una particularidad geográfica.
Degaña mantiene una vinculación cotidiana muy estrecha con León, particularmente con Laciana y Villablino.
En esa zona, la frontera administrativa pesa mucho menos en la vida diaria que sobre un mapa.
De ahí que la primera llamada entrara por Castilla y León y que fueran movilizados bomberos tanto de Cangas del Narcea como de Villablino.
También explica el itinerario de las víctimas.
Habían estado en Cangas del Narcea y se dirigían de regreso hacia territorio leonés cuando ocurrió el accidente.
No llegaron a casa.
Una madrugada que acabó con dos vidas de apenas 23 años
Probablemente esa sea la dimensión más dura de la noticia.
No estamos hablando simplemente de dos nuevas víctimas en una estadística de tráfico.
Eran dos jóvenes de 23 años.
Uno vinculado a Villablino.
Otro a Ponferrada.
Habían salido juntos y regresaban juntos hacia León.
Su viaje terminó durante la madrugada en una zona de bosque junto a la carretera de Cerredo, dentro de un turismo volcado del que tuvieron que ser recuperados por los equipos de emergencia.
Ahora queda una pregunta esencial:
¿qué ocurrió en los segundos inmediatamente anteriores a que el coche abandonara la AS-15?
La respuesta todavía no existe.
La buscará la Guardia Civil en la carretera, en el vehículo y en todos los indicios que haya dejado el accidente.
Lo que está confirmado
Dos fallecidos: dos hombres de 23 años.
Procedencia: uno residente en Villablino y otro en Ponferrada.
Trayecto: regresaban hacia León después de haber estado en Cangas del Narcea.
Lugar: AS-15, punto kilométrico 103, entre Cerredo y La Collada, Degaña.
Primer aviso: 1.15 horas.
Vehículo: turismo volcado fuera de la carretera, en una zona boscosa.
Rescate: fue necesario abrir acceso hasta el coche.
Excarcelación: los bomberos retiraron asientos, puerta y pilar central por el lado del acompañante.
Medios asturianos: tres bomberos del SEPA de Cangas del Narcea, furgón multisocorro y vehículo de primera salida.
Apoyo: bomberos de Villablino.
Sanitarios: médico, ambulancia de soporte vital básico y UVI móvil de Cangas del Narcea.
Fin de la intervención de Bomberos: 7.49 horas.
Lo que todavía NO sabemos
Y esto es tan importante periodísticamente como lo anterior:
No conocemos la velocidad a la que circulaba el coche.
No sabemos quién conducía.
No se ha informado de la existencia o ausencia de frenada.
No conocemos todavía el estado exacto del firme en ese punto.
No se ha comunicado ninguna avería mecánica.
No existe información oficial que atribuya el accidente al alcohol, las drogas, la fatiga o una distracción.
Tampoco se han hecho públicas las conclusiones forenses.
Por tanto, cualquier explicación cerrada en estos momentos sería especulación.
La noticia hoy es terrible pero sencilla: dos jóvenes de 23 años han perdido la vida cuando regresaban de Asturias a León y la Guardia Civil intenta ahora averiguar por qué su coche salió de la carretera y terminó volcado entre los árboles.
