El Palacio de Luces propone dos noches entre naturaleza, spa, gastronomía y uno de los paisajes más espectaculares del oriente de Asturias, desde 158 euros por persona y noche
Hay hoteles que sirven para dormir.
Y hay otros en los que el alojamiento es, por sí solo, el viaje.
El Palacio de Luces, en Colunga, pertenece claramente al segundo grupo.
A apenas dos kilómetros de Lastres, en pleno oriente asturiano, este cinco estrellas ocupa un edificio palaciego de gran personalidad rodeado de bosques, jardines y algunas de las vistas más completas de esta zona de Asturias: la Sierra del Sueve, el mar Cantábrico y, en días despejados, los Picos de Europa.
La propuesta para los días 28, 29 y 30 de septiembre permite convertir una escapada de dos noches en algo bastante más ambicioso que reservar una habitación.
Aquí se viene a bajar el ritmo.
A desayunar sin prisa.
A mirar por la ventana.
A pasear por Lastres.
A acercarse a la costa.
Y, si apetece, a no hacer absolutamente nada durante unas horas, que tampoco es mal plan.
Un cinco estrellas en medio de la Asturias más verde
El Palacio de Luces está situado en la pequeña localidad de Luces, dentro del concejo de Colunga, en un entorno que resume bastante bien lo que muchos viajeros esperan encontrar cuando imaginan Asturias.
Prados.
Bosque.
Montaña.
Mar.
Pueblos pequeños.
Y silencio.
El establecimiento conserva una sensación de alojamiento recogido y exclusivo, con instalaciones contemporáneas y servicios propios de un cinco estrellas.
Una de sus grandes virtudes es precisamente esa mezcla: no pretende parecer un hotel urbano trasladado al campo, sino integrarse en el paisaje.
Y el paisaje aquí manda.
Lastres está prácticamente al lado
Uno de los grandes argumentos de esta escapada es la ubicación.
Lastres está a unos dos kilómetros del hotel.
Eso permite acercarse en apenas unos minutos a uno de los pueblos marineros más reconocibles de Asturias, recorrer sus calles en pendiente, bajar hacia el puerto, comer frente al Cantábrico o simplemente buscar alguno de sus miradores.
Pero quedarse únicamente con Lastres sería desperdiciar el viaje.
Desde aquí también resulta muy fácil recorrer el concejo de Colunga, acercarse a sus playas, disfrutar de la costa oriental y explorar los paisajes de la Sierra del Sueve.
Es uno de esos lugares donde en una misma jornada puedes desayunar mirando la montaña, pasear junto al mar y terminar el día dentro de un spa.
Piscina cubierta, spa y descanso de verdad
El Palacio de Luces cuenta con piscina interior climatizada, spa, centro de bienestar y gimnasio.
Y aquí la palabra descanso deja de ser una frase de folleto.
Después de recorrer la costa o pasar la mañana haciendo turismo, regresar al hotel y meterse en la piscina cubierta cambia bastante el concepto de la escapada.
Especialmente a finales de septiembre, cuando Asturias entra en uno de sus momentos más agradables: todavía quedan horas de luz, el turismo de agosto ha bajado y el paisaje comienza lentamente a cambiar de color.
El establecimiento dispone además de jardines, zonas comunes, bar, servicio de habitaciones y aparcamiento privado.
La habitación importa… pero las vistas todavía más
Las habitaciones pueden ofrecer vistas al jardín, a la montaña e incluso al mar, dependiendo de la categoría y disponibilidad.
Y ese es probablemente uno de los lujos menos artificiales del hotel.
Despertarse en esta zona significa abrir la ventana y encontrarse con uno de esos paisajes en los que Asturias parece empeñada en demostrar que no necesita filtros.
El Palacio de Luces está rodeado de vegetación y de un entorno rural que hace que la sensación de aislamiento sea real sin renunciar a tener algunos de los principales atractivos del oriente asturiano a muy poca distancia.
Tella: cenar sin necesidad de abandonar el palacio
Otro motivo para reservar aquí está en la mesa.
El restaurante Tella, ubicado en el propio Palacio de Luces, basa buena parte de su propuesta en el producto asturiano y en lo que proporciona el entorno de Colunga.
La filosofía gastronómica parte de una idea sencilla: cocina asturiana reconocible, producto local y una presentación a la altura del alojamiento.
Pescados, carnes, verduras, producto del Cantábrico y elaboraciones más contemporáneas permiten convertir la cena en otra parte del viaje.
Es decir, existe una posibilidad muy tentadora:
llegar al hotel, dejar las maletas y no volver a coger el coche hasta el día siguiente.
Un lugar especialmente pensado para ir en pareja
El Palacio de Luces tiene todos los ingredientes para una escapada romántica sin necesidad de forzar demasiado el término.
Un palacio.
Paisaje.
Spa.
Una cena tranquila.
Lastres a unos minutos.
Y el Cantábrico muy cerca.
No hace falta adornarlo demasiado.
También funciona muy bien para quienes simplemente quieran regalarse dos días de descanso en un lugar especial, lejos del ritmo habitual y con posibilidades de hacer turismo sin grandes desplazamientos.
La propuesta: dos noches para desconectar
La oferta plantea una estancia de dos noches, del 28 al 30 de septiembre de 2026, con precios desde 158 euros por persona y noche.
Es una escapada pensada para disfrutar del hotel, pero también para utilizarlo como base desde la que descubrir una de las zonas más atractivas de Asturias.
Qué haríamos nosotros durante esas 48 horas
La primera tarde la dedicaríamos prácticamente al hotel.
Llegar.
Instalarse.
Pasear por el entorno.
Piscina o spa.
Y cena sin prisas.
A la mañana siguiente, después del desayuno, toca descubrir Lastres.
Recorrer el casco histórico, acercarse al puerto, subir hasta algún mirador y reservar tiempo para una comida mirando al mar.
Por la tarde, carretera sin rumbo excesivamente rígido por la costa de Colunga.
Playa.
Miradores.
Sueve.
Y vuelta al palacio.
La segunda noche ya no hay prisa por descubrir nada.
Ese es precisamente el momento de disfrutar del hotel.
Antes de reservar, merece la pena verlo
Hay alojamientos que se entienden mejor cuando se ven.
Este es uno de ellos.
No es simplemente dormir en Colunga
Quizá esa sea la mejor manera de explicar esta propuesta.
Porque técnicamente estás reservando dos noches de hotel.
Pero realmente estás comprando algo bastante distinto:
dos días entre un palacio, el mar Cantábrico, el Sueve, Lastres, buena gastronomía y la tranquilidad de uno de los rincones más bonitos del oriente asturiano.
Dos noches. Un cinco estrellas. Lastres a un paso. El Cantábrico delante y el Sueve detrás. Hay escapadas que casi se venden solas.
