El Principado cerró julio con 1.234 operaciones, un 15,2% menos que hace un año y un 9,5% menos que en junio. El retroceso es casi tres veces superior al registrado en el conjunto de España. La paradoja: pese al frenazo, julio sigue siendo el cuarto mejor de toda la serie histórica asturiana.
El mercado de la vivienda en Asturias acaba de lanzar una señal clara de enfriamiento.
Durante el pasado mes de julio se formalizaron en el Principado 1.234 compraventas de viviendas, lo que supone una caída del 15,2% respecto al mismo mes de 2025.
El descenso llama especialmente la atención porque es muy superior al registrado en el conjunto de España, donde las compraventas retrocedieron un 5,1% interanual.
En otras palabras, Asturias cayó prácticamente tres veces más que la media nacional.
Y no se trata únicamente de una comparación con el año pasado.
Frente al mes inmediatamente anterior, junio, las operaciones descendieron también otro 9,5%.
Dos bajadas simultáneas —interanual e intermensual— que dibujan un julio claramente más débil para el mercado inmobiliario asturiano.
De crecer un 10,4% en junio a caer un 15,2% en julio
El cambio resulta todavía más llamativo cuando se observa lo ocurrido apenas un mes antes.
En junio, Asturias había sido una de las comunidades con mejor comportamiento de España: las compraventas de viviendas habían aumentado un 10,4% interanual, situándose entre las mayores subidas autonómicas.
Un mes después, el escenario se ha dado la vuelta.
Julio termina con una caída del 15,2%.
Es decir, entre un mes y otro la evolución interanual del mercado asturiano ha sufrido un giro de más de 25 puntos porcentuales.
Ese brusco cambio es probablemente uno de los datos que mejor expresa el frenazo.
Asturias, entre las comunidades donde más cae la vivienda
La comparación territorial tampoco favorece al Principado.
Asturias registró en julio el mayor descenso interanual de todas las comunidades autónomas, con ese -15,19%.
Por detrás aparecen Baleares, con una caída del 14,3%, y País Vasco, con un 12,37% menos.
En el extremo contrario, Navarra incrementó sus compraventas un 26,36%, Galicia un 10,76% y Castilla y León un 9,69%.
La fotografía nacional es, por tanto, muy desigual.
Y Asturias se sitúa esta vez en el lado más negativo de la tabla.
987 viviendas usadas y 247 nuevas
El grueso de las operaciones sigue concentrándose claramente en la vivienda de segunda mano.
De las 1.234 compraventas registradas en julio:
987 correspondieron a viviendas usadas.
247 fueron viviendas nuevas.
1.129 eran viviendas libres.
Solo 105 correspondieron a vivienda protegida.
Esto significa que aproximadamente ocho de cada diez viviendas vendidas en Asturias fueron de segunda mano.
Y más del 91% de las operaciones se realizaron sobre vivienda libre.
La vivienda protegida continúa representando una parte muy pequeña del mercado.
Menos operaciones, pero no un mercado hundido
Hay, sin embargo, un matiz importante.
Las 1.234 compraventas registradas en julio representan, pese al retroceso, el cuarto mejor dato para un mes de julio de toda la serie histórica disponible en Asturias.
Eso obliga a interpretar correctamente el dato.
El mercado no se ha paralizado.
Lo que se ha producido es una fuerte caída respecto a un periodo anterior especialmente dinámico.
Y ahí aparece una de las claves del momento inmobiliario asturiano: se compra menos, pero se sigue comprando mucho en términos históricos.
Los precios, mientras tanto, siguen subiendo
Ese es precisamente el contraste más interesante.
Las operaciones disminuyen, pero los precios todavía no han seguido el mismo camino.
El último Índice de Precios de Vivienda del INE, correspondiente al segundo trimestre de 2026, muestra que en España el precio de la vivienda seguía creciendo a un ritmo anual del 12,2%, con un incremento del 12,9% en la vivienda usada y del 7,4% en la nueva.
Eso permite dibujar una situación cada vez más conocida para muchos compradores: menos transacciones no significa necesariamente viviendas más baratas.
El acceso al mercado continúa condicionado por el precio, la capacidad de ahorro necesaria para afrontar una entrada y el coste de la financiación.
Y es precisamente ahí donde el frenazo de las operaciones adquiere especial relevancia.
Mucho más que compraventas
Los registros de julio permiten además observar el conjunto de movimientos relacionados con la propiedad residencial.
En Asturias se produjeron 2.187 transmisiones de viviendas por cualquier título.
De ellas:
1.234 fueron compraventas.
553 llegaron por herencia.
42 fueron donaciones.
Y se registró una permuta.
El volumen de viviendas heredadas resulta especialmente significativo: aproximadamente por cada dos viviendas vendidas hubo otra que cambió de manos mediante una herencia.
Más de 4.000 fincas urbanas cambiaron de titular
Si ampliamos el foco más allá de la vivienda, durante julio se transmitieron en Asturias 4.072 fincas urbanas.
De ellas, 2.235 cambiaron de propietario mediante compraventa, 895 por herencia, 69 por donación, 11 mediante permuta y otras 862 a través de otras fórmulas jurídicas.
A ellas hay que sumar las fincas rústicas.
Se registraron 1.516 transmisiones, entre las que hubo 543 compraventas, 668 herencias, 46 donaciones, cuatro permutas y 255 operaciones de otra naturaleza.
Una señal a vigilar en los próximos meses
Un solo mes no basta para hablar de un cambio estructural en el mercado inmobiliario.
Pero julio deja varias señales que merece la pena seguir.
Asturias pasa en apenas treinta días de crecer con fuerza a encabezar las caídas autonómicas.
Las compraventas bajan tanto frente al año pasado como frente al mes anterior.
Y todo ello sucede mientras el precio de la vivienda continúa elevado y el acceso a una casa sigue siendo uno de los principales problemas económicos para jóvenes y familias.
La gran pregunta ahora es si julio ha sido simplemente un tropiezo después de varios meses muy activos o si estamos ante el comienzo de una moderación más profunda.
Los próximos datos del INE empezarán a responderla.
Por ahora, la fotografía es clara:
1.234 viviendas vendidas, un 15,2% menos que hace un año y una caída que casi triplica la media española.
Asturias sigue teniendo movimiento inmobiliario.
Pero en julio, por primera vez en bastante tiempo, ha pisado con fuerza el freno.
