La Fiscalía pide cerrar la causa por los dos mineros muertos en TYC Narcea: concluye que el derrumbe fue súbito e impredecible

La Fiscalía pide cerrar la causa por los dos mineros muertos en TYC Narcea: concluye que el derrumbe fue súbito e impredecible

El Ministerio Fiscal considera que el accidente de Vega de Rengos, en el que murieron Óscar Díaz, de 32 años, y Anilso Soares, de 42, no se produjo por una infracción de las normas de seguridad ni por una actuación imprudente. Solicita el sobreseimiento provisional, aunque la decisión final corresponde al tribunal y las familias mantienen abierta la vía de reclamación social. 

La mina se vino abajo en cuestión de segundos.

Sin una advertencia clara.

Sin que, según la Fiscalía, hubiera una conducta imprudente detrás.

Y sin que la investigación haya encontrado incumplimientos de las normas de prevención que permitan sostener una responsabilidad penal.

Esa es la conclusión a la que ha llegado la Fiscalía del Principado sobre el accidente ocurrido el 21 de noviembre de 2025 en la mina de TYC Narcea, en Vega de Rengos, Cangas del Narcea, donde fallecieron dos trabajadores.

El Ministerio Fiscal ha pedido ahora al Tribunal de Instancia el sobreseimiento provisional de la causa. 

No significa que la causa esté ya archivada.

Significa que la Fiscalía considera que no existen, con lo investigado hasta ahora, elementos suficientes para continuar una acusación penal.

La decisión definitiva corresponde al órgano judicial.

Un hundimiento a kilómetro y medio de la entrada

El accidente se produjo a aproximadamente 1,5 kilómetros de la bocamina.

Las primeras pesquisas del Servicio de Minas del Principado determinaron que el origen fue un hundimiento súbito, fortuito e imprevisto del techo de una galería. i

El desprendimiento afectó a una superficie de entre seis y ocho metros.

La pérdida de estabilidad provocó, según el informe técnico, que cedieran bastidores y puntales metálicos de sostenimiento en unos 4,5 metros.

Las estructuras de entibación terminaron atrapando a dos trabajadores.

Un tercero consiguió salir ileso.

Dos vidas truncadas bajo tierra

Las víctimas fueron Óscar Díaz, de 32 años y vecino de Cangas del Narcea, y Anilso Soares, de 42 años y residente en Villablino.

Ambos quedaron atrapados por el derrumbe. 

La tragedia volvió a golpear a una comarca íntimamente ligada a la minería y reabrió el debate sobre la seguridad en las explotaciones subterráneas.

Meses después, la investigación técnica y judicial apunta ahora a que lo sucedido no fue consecuencia de una conducta penalmente reprochable.

“Inesperado e impredecible”

El fiscal superior del Principado, Gabriel Bernal del Castillo, explicó públicamente la posición de la Fiscalía durante el acto de apertura del año judicial.

Su conclusión es clara: el accidente se produjo de manera “inesperada e impredecible” y no obedeció ni a una infracción de las normas de prevención de riesgos laborales ni a una actividad imprudente.

Bernal añadió una reflexión especialmente dura en un sector como la minería: “el riesgo cero no existe en el ámbito laboral y mucho menos en un entorno de la peligrosidad de las explotaciones mineras”. 

Es una frase que resume el fondo del expediente.

La investigación no niega la gravedad de lo ocurrido.

Lo que sostiene es que, con los datos disponibles, no se ha podido atribuir penalmente el accidente a un incumplimiento concreto.

Minas ya había llegado a una conclusión similar

La posición de la Fiscalía no aparece de la nada.

Meses antes, el Servicio de Minas del Principado había presentado sus conclusiones ante la Comisión Regional de Seguridad Minera.

Aquel informe tampoco apreció incumplimientos en materia de seguridad por parte de TYC Narcea. 

El documento fue remitido al juzgado y a los grupos parlamentarios de la Junta General.

Además, el Servicio de Minas elaboró por separado información relacionada con la jornada laboral de la plantilla, que fue trasladada a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. 

Son cuestiones distintas.

Una cosa es determinar si el derrumbe se produjo por fallos de seguridad.

Otra, examinar otros aspectos de las condiciones laborales.

Qué significa realmente el sobreseimiento provisional

La palabra “archivo” puede inducir a pensar que todo ha terminado.

No exactamente.

La Fiscalía ha solicitado un sobreseimiento provisional.

Eso implica que, en este momento, considera que no existen elementos suficientes para continuar el procedimiento penal.

Pero la causa no quedará cerrada definitivamente hasta que el tribunal se pronuncie.

Y el carácter provisional significa además que, si aparecieran nuevos elementos relevantes, la investigación podría reabrirse dentro de los límites legales.

Por eso es importante no presentar la noticia como una absolución ni como un archivo definitivo.

No hay juicio.

No hay sentencia.

Hay una petición de la Fiscalía para cerrar provisionalmente la vía penal.

Las familias aún pueden reclamar

Gabriel Bernal dejó también claro que la petición de sobreseimiento penal no impide a las familias reclamar por otras vías.

Podrán plantear las correspondientes acciones civiles ante la jurisdicción social. 

Es decir, que aunque la Fiscalía no vea base para exigir responsabilidades penales, todavía puede discutirse si existen indemnizaciones o responsabilidades laborales que deban resolverse en otro ámbito judicial.

Tres grandes investigaciones mineras en Asturias

El caso de TYC Narcea no es el único gran accidente laboral que permanece o ha permanecido bajo investigación en Asturias.

El propio fiscal superior recordó que continúan en instrucción otros procedimientos de enorme impacto.

Uno de ellos es el accidente de Cerredo, en Degaña.

Otro, el derrumbe de una nave en construcción en Coaña. 

En Cerredo, además, siguen abiertas investigaciones vinculadas a dos accidentes mortales distintos.

Uno ocurrió en agosto de 2022, cuando murió un trabajador y otro resultó herido grave tras perderse el control de un dúmper.

El otro fue la explosión de grisú de marzo de 2025, que causó la muerte de cinco trabajadores. 

Una tragedia sin culpable penal, según la Fiscalía

La conclusión resulta difícil de asumir emocionalmente.

Dos trabajadores murieron.

Hubo un derrumbe.

Una mina quedó marcada por la tragedia.

Dos familias perdieron a sus seres queridos.

Pero la investigación, al menos en su vertiente penal, conduce por ahora a una conclusión distinta de la que muchas veces se busca después de una tragedia: no siempre existe necesariamente una conducta delictiva detrás de un accidente mortal.

Eso es exactamente lo que sostiene la Fiscalía en este caso.

Que el techo cedió.

Que el hundimiento fue súbito.

Que los sistemas de sostenimiento perdieron estabilidad.

Y que dos trabajadores quedaron atrapados.

Pero también que no se ha acreditado una infracción de seguridad ni una imprudencia que permita sostener responsabilidades penales. 

Ahora será el Tribunal de Instancia quien tenga que decidir si acepta la petición del Ministerio Fiscal.

Hasta entonces, el caso de TYC Narcea todavía no está formalmente cerrado.

Pero después de meses de investigación, la Fiscalía ya ha fijado su posición:

fue una tragedia. Para el Ministerio Público, no fue un delito.

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