España en llamas: el mapa de incendios al que se enfrentan los asturianos que salgan de la región

España en llamas: el mapa de incendios al que se enfrentan los asturianos que salgan de la región

Más de 116.000 personas han sido evacuadas o confinadas entre Madrid, Ávila y Castellón, mientras el gran incendio del centro peninsular afecta a unas 45.000 hectáreas; Sanidad aconseja usar mascarillas FFP2 o N95, proteger los ojos, cerrar las viviendas y evitar cualquier esfuerzo al aire libre en las zonas alcanzadas por el humo

Actualizada a las 10.40 horas del domingo 26 de julio de 2026

No toda España está ardiendo, pero el mapa de este domingo dibuja un país atravesado por varias emergencias forestales de enorme gravedad. Quien salga de Asturias hacia Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana o algunos puntos de Andalucía y Extremadura puede encontrarse con carreteras cortadas, pueblos evacuados, alertas en el teléfono móvil, columnas de humo visibles a decenas de kilómetros y restricciones que cambian en cuestión de minutos.

El gran foco se extiende por Madrid, Ávila y Toledo, donde los incendios afectan a unas 45.000 hectáreas y han obligado a evacuar o confinar a alrededor de 100.000 personas. A esta emergencia se suma el incendio de La Vall d’Uixò, en Castellón, con más de 16.000 desalojados, un perímetro de 21 kilómetros y las llamas todavía fuera de control. El balance difundido esta mañana eleva a 131.113 hectáreas la superficie quemada en España desde el comienzo de 2026.

La situación mejora lentamente en algunos frentes gracias a una noche con menos temperatura y mayor humedad, pero la palabra decisiva todavía no puede utilizarse: los principales incendios siguen activos y, salvo sectores concretos, no están estabilizados.

Madrid, Ávila y Toledo: un frente de más de 200 kilómetros

La emergencia más grave se concentra en el corredor formado por la Sierra Oeste de Madrid, el sur de Ávila y el norte de Toledo. El conjunto de incendios presenta un perímetro superior a los 200 kilómetros. Aproximadamente 24.000 hectáreas corresponden a Madrid y otras 21.000 a Ávila, donde solo el incendio de Burgohondo alcanza un perímetro estimado de 112 kilómetros.

La dimensión del fuego ha obligado a establecer un mando operativo unificado bajo la coordinación de la Unidad Militar de Emergencias. El Gobierno declaró la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en Ávila y posteriormente amplió esa consideración a Toledo, ante la amenaza sobre numerosos núcleos habitados y la necesidad de coordinar recursos estatales, autonómicos, locales e internacionales.

Durante toda la madrugada han trabajado medio centenar de medios terrestres, apoyados por maquinaria pesada, para abrir y consolidar líneas de control. Al amanecer se reincorporaron las aeronaves. La UME asegura que se ha avanzado en la delimitación y enfriamiento de algunas zonas, pero el perímetro es extremadamente discontinuo: hay sectores fríos y perimetrados, otros todavía activos y varias cabezas del incendio sobre las que se concentra el esfuerzo.

El fuego de Sierra Oeste continúa, por tanto, activo y sin estabilizar. La previsión de menos viento durante parte de la jornada abre una ventana para trabajar, aunque el aumento posterior de la temperatura y la caída de la humedad podrían reactivar rescoldos o impulsar de nuevo alguno de los frentes.

Sierra Oeste: pueblos desalojados y miles de personas fuera de casa

En Madrid han sido evacuados municipios y núcleos como Navas del Rey, Chapinería, Colmenar del Arroyo, Aldea del Fresno, Robledo de Chavela, Fresnedillas de la Oliva, Navalagamella, Zarzalejo, Peralejo, Cenicientos, Rozas de Puerto Real y Cadalso de los Vidrios.

San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Villa del Prado y Valdemaqueda han permanecido bajo órdenes de confinamiento. La situación concreta puede cambiar durante el día, por lo que ninguna persona debe regresar por su cuenta a una vivienda o población evacuada.

La Comunidad de Madrid mantiene habilitados quince puntos de acogida, en los que esta mañana estaban siendo atendidas 2.468 personas. Solo en el polideportivo de Villamanta habían pasado la noche 220 evacuados.

El primer balance material realizado en El Encinar del Alberche, una de las urbanizaciones más castigadas de Villa del Prado, contabilizaba decenas de viviendas destruidas y centenares de parcelas o edificaciones con daños. Las cifras siguen siendo provisionales porque todavía no es posible inspeccionar con seguridad todo el territorio afectado.

Ávila lucha por sus pueblos y por el castañar de El Tiemblo

En Ávila, el fuego de Burgohondo se ha extendido por un amplio sector del valle del Alberche y el Alto Tiétar. Las evacuaciones han afectado a localidades como Piedralaves, La Adrada, Casillas, Sotillo de la Adrada, Santa María del Tiétar, Navahondilla, Burgohondo, El Hoyo de Pinares, Villanueva de Ávila, El Tiemblo, Cebreros y Navaluenga.

Una de las preocupaciones de este domingo es proteger el castañar de El Tiemblo, una masa forestal de extraordinario valor natural en la que se encuentran ejemplares centenarios. Los equipos de extinción trabajan para impedir que el avance del incendio penetre en esta zona.

Portugal ha desplazado 129 efectivos y 41 vehículos, mientras que Grecia e Italia han enviado personal y cuatro aviones Canadair. En total, el apoyo internacional movilizado para los incendios de Madrid y Ávila suma 176 profesionales, 41 vehículos y cuatro aeronaves de extinción, además de un avión de apoyo griego.

Toledo: Almorox mejora, pero todavía necesita vigilancia

El sector de Almorox, origen de uno de los incendios que acabaron incorporándose al gran complejo de Sierra Oeste, presenta esta mañana una evolución más favorable. La UME considera la zona estable y señala que el fuego no ha vuelto a cruzar el límite entre Madrid y Castilla-La Mancha, aunque será necesario mantener los trabajos de consolidación antes de que aumente el viento.

La emergencia alcanzó durante el sábado a urbanizaciones de Almorox y obligó a cortar la N-403, además de evacuar a residentes de El Pinar y El Romillo. Que el sector se considere estable no significa que esté extinguido: permanecen rescoldos, vegetación caliente y riesgo de reproducción.

Castellón: 16.000 evacuados y un incendio aún fuera de control

El otro gran frente nacional está en La Vall d’Uixò, al sur de Castellón. El incendio declarado el sábado continúa sin control, presenta un perímetro de aproximadamente 21 kilómetros y ha provocado la evacuación de más de 16.000 personas pertenecientes a unos quince municipios y núcleos de población.

Las evacuaciones han alcanzado zonas de La Vall d’Uixò y municipios como La Vilavella, Artana, Eslida, Tales, Aín, Alfondeguilla, Sueras, Chóvar, Betxí, Alcudia de Veo, Torralba del Pinar, Villamalur y Fuentes de Ayódar, entre otros puntos del entorno de la Sierra de Espadán.

El fuego ha entrado en el parque natural y durante la noche cercó varias zonas de La Vall d’Uixò. La intervención consiguió evitar que las llamas alcanzaran el casco urbano y las viviendas utilizadas como primera residencia, pero el confinamiento continúa y los medios aéreos se han reincorporado esta mañana a la extinción.

Seis personas han necesitado atención sanitaria y tres permanecían hospitalizadas por inhalación de humo. Las autoridades investigan la existencia de varios puntos de inicio y no descartan ninguna hipótesis, pero por el momento no existe una conclusión definitiva sobre el origen del incendio.

Toda la Comunidad Valenciana permanece este domingo en nivel rojo, de riesgo extremo de incendios forestales, debido a las condiciones meteorológicas.

León: la primera gran advertencia al salir de Asturias

Para los asturianos que se desplacen hacia Castilla y León, uno de los incendios que deben vigilar es el de Murias de Ponjos, en la comarca leonesa de Omaña.

El incendio alcanzó un Índice de Gravedad Potencial 2 por su amenaza sobre poblaciones y bienes no forestales. Hasta 174 vecinos de Murias de Ponjos, Ponjos, Rosales, Folloso, Andarraso, Trascastro e Inicio llegaron a permanecer evacuados. Los trabajos nocturnos y la entrada de viento del norte con mayor humedad permitieron mejorar la situación y perimetrar buena parte del frente, aunque siguen trabajando los servicios de extinción.

La existencia de este incendio no implica que las grandes vías entre Asturias y la Meseta estén necesariamente cerradas, pero sí obliga a consultar el estado de las carreteras antes de viajar y a no improvisar desvíos por carreteras rurales próximas a zonas forestales.

Granada, Córdoba, Cáceres y Teruel: estabilizados, pero no extinguidos

En Pinos del Valle, Granada, el incendio declarado junto al embalse de Béznar obligó a confinar durante varias horas a unos 640 vecinos y a evacuar un campamento con un centenar de personas, 73 de ellas menores. El fuego quedó estabilizado el sábado por la noche después de afectar provisionalmente a unas 200 hectáreas, por lo que se levantó el confinamiento y se redujo el nivel de la emergencia.

En Cerro Muriano, Córdoba, el incendio también ha quedado estabilizado y los 274 vecinos desalojados pudieron regresar a sus casas. Los equipos permanecen sobre el terreno para controlar el perímetro y apagar reproducciones.

En Cuacos de Yuste, Cáceres, el Plan Infoex ha desactivado el nivel 1 después de estabilizar un incendio que obligó a evacuar preventivamente un campamento con 16 menores y a pedir a los visitantes del Monasterio de Yuste que permanecieran temporalmente dentro del recinto. No quedan frentes activos que hagan avanzar las llamas, pero continúan las labores de extinción.

En La Cerollera, Teruel, el incendio que comenzó el jueves ha sido estabilizado tras afectar a unas 82 hectáreas y alcanzar un perímetro de seis kilómetros. Los medios terrestres y aéreos siguen trabajando para lograr su control definitivo.

La diferencia entre estabilizado, controlado y extinguido

En una emergencia forestal, las palabras importan.

Un incendio activo continúa propagándose o presenta frentes capaces de avanzar. Cuando se declara estabilizado, las llamas evolucionan dentro de las líneas de control previstas, aunque pueden existir zonas activas y reproducciones. Un fuego controlado ya se encuentra completamente rodeado por líneas de defensa y no se espera que las supere. Solo se declara extinguido cuando no existen materiales en combustión ni riesgo razonable de reactivación.

Por eso, una columna de humo menor o la retirada de algunos medios aéreos no significa que una zona sea segura para regresar.

Cómo protegerse del humo y de las cenizas

El Ministerio de Sanidad publicó este verano su primera guía específica sobre los riesgos sanitarios de los incendios forestales. El documento alerta especialmente de las partículas finas PM2,5 presentes en el humo, capaces de penetrar profundamente en los pulmones y producir efectos respiratorios, cardiovasculares y neurológicos.

Mascarillas: una quirúrgica no es suficiente

Sanidad recomienda utilizar mascarillas FFP2 o N95 cuando sea imprescindible salir a una zona afectada por el humo. Las mascarillas quirúrgicas no filtran adecuadamente las partículas finas producidas por los incendios. La mascarilla debe estar bien ajustada al rostro; llevarla colgando o con huecos laterales reduce drásticamente su utilidad.

La mascarilla es una protección complementaria, no un permiso para permanecer durante horas en el exterior. La primera medida sigue siendo reducir al mínimo la exposición.

Proteger los ojos

El humo y la ceniza pueden causar irritación, lagrimeo, picor y lesiones en las mucosas. Se recomienda utilizar gafas de protección o, en su defecto, gafas bien ajustadas que reduzcan el contacto directo con las partículas. Si aparece irritación, pueden lavarse los ojos con agua limpia sin frotarlos.

Nada de correr, montar en bicicleta o hacer deporte al aire libre

La actividad física incrementa el ritmo respiratorio y la cantidad de partículas que entran en los pulmones. En presencia de humo deben suspenderse el deporte, los paseos prolongados y cualquier esfuerzo físico en exteriores, incluso en personas jóvenes y aparentemente sanas.

Cerrar completamente la vivienda

Hay que mantener cerradas puertas, ventanas, chimeneas y sistemas de ventilación que introduzcan aire exterior. El aire acondicionado puede utilizarse en modo de recirculación, siempre que no aspire aire de la calle y sus filtros estén correctamente mantenidos.

Cuando sea posible, conviene permanecer en la habitación más interior y mejor aislada de la vivienda.

No barrer ni sacudir alfombras

Barrer en seco, sacudir mantas o mover textiles vuelve a poner en suspensión las partículas depositadas. La limpieza debe hacerse con paños, fregonas o bayetas húmedas. También se recomienda evitar fumar, encender velas o realizar actividades que empeoren la calidad del aire dentro de la casa.

Reducir los desplazamientos

No debe acudirse a observar el incendio, hacer fotografías o comprobar el estado de una segunda residencia. Además de exponerse al humo, estos desplazamientos pueden bloquear carreteras necesarias para autobombas, ambulancias y vehículos de evacuación.

Si la nube de humo es muy densa, no se debe conducir. Cuando el humo sorprenda a una persona dentro del vehículo, debe mantener las ventanillas cerradas, activar la recirculación del aire y abandonar la zona siguiendo las indicaciones oficiales, sin internarse por caminos forestales.

Especial vigilancia de las personas vulnerables

Deben extremar las precauciones los niños, las embarazadas, las personas mayores y quienes padecen asma, EPOC, alergias, enfermedades cardiovasculares u otras patologías crónicas.

La aparición de dificultad respiratoria, dolor en el pecho, sensación intensa de falta de aire, confusión, mareos, quemaduras o empeoramiento brusco de una enfermedad previa obliga a contactar con los servicios sanitarios. Ante síntomas graves, debe llamarse al 112.

El aviso para los asturianos: salir informados y no improvisar

Para quienes inicien viaje desde Asturias, la recomendación esencial es consultar antes de salir el índice diario de riesgo de incendios del Principado, el estado de las carreteras de la DGT y los canales del 112 de la comunidad autónoma de destino. Asturias publica diariamente su Índice de Riesgo de Incendio Forestal, que condiciona también determinadas actividades en el monte.

Quienes viajen hacia Madrid deben mantenerse alejados de Sierra Oeste y del corredor próximo a San Martín de Valdeiglesias, Villa del Prado, Cadalso de los Vidrios y las conexiones con el sur de Ávila y el norte de Toledo.

Los desplazamientos hacia el este peninsular deben evitar el entorno de La Vall d’Uixò y la Sierra de Espadán mientras continúen las evacuaciones y los cortes. Y quienes se dirijan hacia el interior de Castilla y León deben prestar atención a la evolución del incendio de Murias de Ponjos y a cualquier nueva alerta emitida durante el recorrido.

La aplicación de navegación del teléfono puede tardar en incorporar un corte o proponer un desvío por una carretera local peligrosa. En una emergencia forestal mandan las indicaciones de Guardia Civil, Protección Civil y los mensajes ES-Alert, no el navegador.

España afronta así un domingo crítico, con algunas señales de mejoría pero con dos grandes emergencias todavía abiertas. El fuego ha perdido fuerza en determinados sectores de Madrid, Ávila y Toledo, pero no está vencido. En Castellón continúa sin control. Y la combinación de calor, combustible seco, baja humedad y viento mantiene buena parte del país en una situación en la que una chispa puede convertirse, en cuestión de minutos, en una nueva evacuación masiva.

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