Asturias tiene 11.373 millones de euros de patrimonio declarado y apenas 200 contribuyentes concentran una cuarta parte

Asturias tiene 11.373 millones de euros de patrimonio declarado y apenas 200 contribuyentes concentran una cuarta parte

La última radiografía del Impuesto sobre el Patrimonio revela una Asturias mucho menos desigual que Madrid, Galicia o Baleares entre quienes declaran grandes fortunas, pero también una enorme concentración en la cúspide: alrededor de 200 contribuyentes asturianos reúnen aproximadamente el 26% de toda la riqueza declarada en la comunidad. El patrimonio medio de los declarantes alcanza los 2,44 millones de euros y buena parte de las mayores fortunas no está en viviendas, sino en empresas, acciones, fondos, depósitos y otros activos financieros.

Asturias tiene 4.661 declarantes del Impuesto sobre el Patrimonio y, entre todos ellos, suman aproximadamente 11.373 millones de euros en bienes y derechos declarados.

Es una cifra enorme.

Equivale, de media, a 2.439.990 euros por contribuyente, aunque esa media es engañosa porque esconde una diferencia extraordinaria entre quienes simplemente superan los niveles de patrimonio que los llevan a esta estadística y quienes se encuentran en la cúspide de las grandes fortunas.

Los últimos datos de la Agencia Tributaria, correspondientes al ejercicio 2024, permiten observar con bastante detalle dónde está el dinero de los contribuyentes más ricos y hasta qué punto se concentra.

Y la conclusión tiene dos caras.

Por un lado, la riqueza declarada en Asturias está muy concentrada.

Por otro, esa concentración es sensiblemente menor que la existente en buena parte de España.

UNAS 200 PERSONAS EN LA CÚSPIDE

El dato más llamativo aparece al dividir a los declarantes españoles en diez grandes escalones de riqueza.

La Agencia Tributaria ordena a los contribuyentes según su patrimonio y los distribuye en diez decilas.

En el primer escalón, el patrimonio medio declarado a escala nacional ronda los 665.000 euros.

A medida que se asciende, las cantidades aumentan con rapidez.

En el quinto escalón la media supera los 1,4 millones.

En el octavo rebasa los 3,2 millones.

En el noveno ya está por encima de los 5 millones.

Y en el décimo, donde aparecen las mayores fortunas, la media nacional se dispara hasta aproximadamente 25,4 millones de euros por contribuyente.

Asturias tiene relativamente pocos representantes en esa cima.

Alrededor de 200 contribuyentes asturianos se encuentran en el escalón superior.

Pero, siendo muy pocos, concentran aproximadamente una cuarta parte de todo el patrimonio declarado en Asturias.

Su patrimonio medio ronda los 16 millones de euros por persona.

Conviene ponerlo en perspectiva.

No estamos hablando del 10% de la población asturiana.

Ni siquiera del 10% de los hogares.

Estamos hablando de aproximadamente dos centenares de personas en una comunidad con más de un millón de habitantes.

UNA ASTURIAS RICA, PERO SIN TANTOS SUPERRICOS

Aquí aparece una de las peculiaridades más interesantes de los datos.

Asturias tiene personas muy ricas, naturalmente, pero su cúspide económica está bastante menos alejada del resto de los declarantes de Patrimonio que en otras comunidades.

En el conjunto de España, la parte superior de los declarantes concentra una proporción mucho mayor de la riqueza.

En Asturias, el grupo situado en la cima se queda aproximadamente con el 26% del patrimonio declarado.

La diferencia con algunos territorios es enorme.

Madrid, Galicia o Baleares presentan concentraciones mucho más acusadas de grandes patrimonios.

Eso convierte al Principado en uno de los territorios donde la riqueza está menos concentrada dentro del propio colectivo de contribuyentes del Impuesto sobre el Patrimonio.

Y esa última precisión es fundamental.

ESTO NO SIGNIFICA QUE ASTURIAS SEA UNA SOCIEDAD SIN DESIGUALDAD

Los datos no permiten concluir que Asturias sea una comunidad especialmente igualitaria si se compara a toda su población.

El Impuesto sobre el Patrimonio no retrata a todos los asturianos.

Retrata únicamente a una pequeña minoría con patrimonios elevados.

Por tanto, esta estadística no mide la distancia existente entre una familia que llega con dificultades a final de mes y alguien que posee 20 millones de euros.

Lo que permite conocer es cómo se reparte la riqueza dentro de un grupo que ya parte de niveles patrimoniales muy elevados.

Es, en cierta medida, una radiografía de la desigualdad entre los ricos y los muy ricos.

Y ahí Asturias presenta una peculiaridad: tiene muchos menos gigantes patrimoniales capaces de distorsionar por sí solos toda la estadística.

¿DÓNDE TIENEN EL DINERO LOS RICOS ASTURIANOS?

Aquí aparece otra de las grandes sorpresas.

Podría imaginarse que las mayores fortunas asturianas están construidas principalmente sobre viviendas, edificios, terrenos y propiedades inmobiliarias.

No es así.

De los aproximadamente 11.373 millones de euros de patrimonio declarado, unos 2.300 millones corresponden a bienes inmuebles.

En cambio, el capital mobiliario supera los 8.300 millones de euros.

Es decir, una gran parte de la riqueza declarada se encuentra en acciones, participaciones empresariales, fondos de inversión, depósitos bancarios y otros activos financieros.

El ladrillo importa.

Pero cuando se llega a las grandes fortunas, importa mucho más el capital.

MÁS DE 1.250 MILLONES SOLO EN CUENTAS Y DEPÓSITOS

El desglose permite hacerse una idea de la magnitud.

Los depósitos en cuentas corrientes y de ahorro declarados por estos contribuyentes superan conjuntamente los 1.250 millones de euros.

Las participaciones en instituciones de inversión colectiva, donde se encuentran fundamentalmente los fondos de inversión, rondan los 1.960 millones.

Las acciones y participaciones en empresas cotizadas representan cientos de millones adicionales.

Y las participaciones en determinadas sociedades no cotizadas alcanzan cifras de varios miles de millones.

Esta última partida resulta especialmente significativa.

Buena parte de la gran riqueza asturiana no corresponde a dinero guardado en una cuenta ni a pisos acumulados.

Está vinculada a la propiedad de empresas y sociedades.

CUANTO MÁS RICO, MENOS LADRILLO

La estadística nacional permite comprobar un fenómeno especialmente interesante.

Entre los declarantes con patrimonios más modestos dentro de este impuesto, los inmuebles representan una parte muy importante de su riqueza.

Es lógico.

Una vivienda de elevado valor, una segunda residencia, algún inmueble adicional, ahorros y determinadas inversiones pueden colocar a una persona en esos niveles patrimoniales.

Pero según se asciende hacia las grandes fortunas, la composición cambia radicalmente.

En el escalón superior de riqueza español, los inmuebles apenas representan alrededor del 6% del patrimonio, mientras que el capital mobiliario se acerca al 90%.

Es una transformación completa del concepto de riqueza.

Cuanto más rico es el contribuyente, menos se parece su patrimonio a una colección de casas y más a una cartera de empresas, acciones, fondos y activos financieros.

LOS INMUEBLES SUMAN UNOS 2.300 MILLONES

Eso no significa que el patrimonio inmobiliario asturiano sea pequeño.

Entre los contribuyentes de Patrimonio aparecen aproximadamente 2.300 millones de euros en inmuebles.

La mayor parte corresponde a propiedades urbanas.

Son viviendas, locales, edificios y otros activos inmobiliarios.

Pero frente a los más de 8.300 millones vinculados al capital mobiliario, queda claro dónde se encuentra realmente el grueso del dinero de las grandes fortunas.

La imagen tradicional del rico propietario de innumerables edificios sigue existiendo.

Pero la riqueza del siglo XXI tiene cada vez más forma de participación empresarial, fondo de inversión o cartera de valores.

HASTA LAS CRIPTOMONEDAS APARECEN EN LA RADIOGRAFÍA

La estadística también permite observar nuevas formas de patrimonio.

En Asturias aparecen varias decenas de contribuyentes que declaran monedas virtuales, con un valor conjunto de decenas de millones de euros.

Es una cantidad todavía pequeña comparada con los más de 11.000 millones de patrimonio total.

Pero resulta significativa por otra razón.

Las criptomonedas ya han dejado de ser una rareza tecnológica para aparecer formalmente en la radiografía fiscal de algunas de las mayores fortunas.

JOYAS, COCHES Y ARTE: MUCHO MENOS DE LO QUE PODRÍA PENSARSE

La imagen cinematográfica del millonario suele incluir deportivos, joyas, yates y cuadros carísimos.

Fiscalmente, esas partidas son casi anecdóticas frente al capital financiero.

Los bienes suntuarios declarados en Asturias representan apenas unas decenas de millones de euros.

Vehículos, joyas, embarcaciones, obras de arte y antigüedades quedan completamente eclipsados por las participaciones empresariales, los fondos y las acciones.

Dicho de otra manera: la gran riqueza hace mucho menos ruido del que parece.

Un Ferrari se ve.

Una participación empresarial valorada en 30 millones de euros, no.

CADA VEZ HAY MÁS DECLARANTES DE PATRIMONIO

Otro dato resulta especialmente significativo.

En 2023 había alrededor de 4.441 declarantes asturianos.

En 2024 fueron 4.661.

Son aproximadamente 220 personas más en solamente un ejercicio, lo que supone un incremento cercano al 5%.

También aumentó el número de contribuyentes cuya declaración terminó generando una cuota.

Por tanto, la fotografía muestra simultáneamente más personas entrando en las estadísticas de Patrimonio y un aumento del patrimonio medio declarado.

11.373 MILLONES DE PATRIMONIO NO SIGNIFICAN 11.373 MILLONES SUJETOS A IMPUESTOS

Aquí hay otra diferencia fundamental.

Tener un determinado patrimonio, declarar ese patrimonio y pagar impuestos sobre todo él son tres cosas completamente distintas.

Existen bienes exentos, mínimos, deudas deducibles y diferentes reglas fiscales.

Después de realizar esos ajustes, la cantidad sobre la que efectivamente se calcula el impuesto es muy inferior al patrimonio bruto declarado.

Los bienes y derechos no exentos de los contribuyentes asturianos suman aproximadamente 7.589 millones de euros.

Después entran en juego las deudas deducibles y posteriormente los correspondientes mínimos.

La base sobre la que finalmente se aplica la tributación queda, por tanto, muy por debajo de esos 11.373 millones iniciales.

CASI 28 MILLONES DE EUROS DE RESULTADO

El resultado agregado de las declaraciones del Impuesto sobre el Patrimonio en Asturias ronda los 28 millones de euros.

La diferencia resulta llamativa.

Más de 11.000 millones de patrimonio declarado terminan produciendo unas decenas de millones en el resultado final del impuesto.

No significa que esos patrimonios solamente tributen esa cantidad.

Las mismas personas pueden pagar IRPF, impuestos sobre dividendos y ganancias patrimoniales, tributos vinculados a sus empresas, inmuebles y numerosas figuras fiscales adicionales.

Los aproximadamente 28 millones corresponden específicamente a esta fotografía del Impuesto sobre el Patrimonio.

ASTURIAS REPRESENTA POCO MÁS DEL 1% DE LA RIQUEZA DECLARADA EN ESPAÑA

Los 11.373 millones asturianos parecen una montaña hasta que se comparan con el conjunto nacional.

En España, el patrimonio declarado en este impuesto se acerca al billón de euros.

Asturias representa poco más del 1% del total nacional.

Madrid y Cataluña juegan en otra dimensión.

Entre ambas concentran más de la mitad del patrimonio declarado de España.

Madrid se acerca a los 300.000 millones de euros.

Cataluña supera ampliamente los 260.000 millones.

Frente a esas cifras, los 11.373 millones de Asturias muestran la enorme concentración territorial de las grandes fortunas españolas.

UN DECLARANTE ASTURIANO: 2,44 MILLONES; UNO MADRILEÑO: MÁS DE 11 MILLONES

La comparación de patrimonios medios resulta todavía más gráfica.

El declarante asturiano tiene un patrimonio medio de aproximadamente 2,44 millones de euros.

En Madrid, la media supera los 11 millones.

Es decir, el patrimonio medio declarado por un contribuyente madrileño es varias veces superior al de uno asturiano.

Galicia también presenta cifras extraordinariamente elevadas en los escalones superiores.

Y ahí aparece un nombre que demuestra hasta qué punto una sola fortuna puede alterar una estadística.

EL EFECTO AMANCIO ORTEGA

Galicia constituye un ejemplo perfecto de por qué hay que manejar las medias con cuidado.

La presencia de Amancio Ortega, una de las mayores fortunas del planeta, introduce un elemento extraordinario en cualquier cálculo regional sobre grandes patrimonios.

Cuando unas pocas personas poseen miles de millones de euros, la media deja de representar al contribuyente típico.

Empieza a reflejar el gigantesco peso matemático de unas poquísimas fortunas.

Asturias carece de un fenómeno de esa dimensión.

Y esa circunstancia contribuye a explicar por qué sus datos presentan una distribución menos extrema.

¿QUIÉNES SON ESOS 200 ASTURIANOS?

La estadística fiscal no proporciona nombres.

Y tampoco sería correcto intentar convertir estos datos agregados en una lista de personas concretas.

Pero sí permite dibujar su perfil económico.

Son contribuyentes con patrimonios medios cercanos a los 16 millones de euros.

Una parte importante de su riqueza está vinculada al capital financiero y empresarial.

Y, conjuntamente, controlan aproximadamente uno de cada cuatro euros de patrimonio declarado en Asturias.

Eso significa que ese pequeño grupo podría acumular del orden de 3.000 millones de euros.

Aproximadamente 200 personas.

Unos 3.000 millones.

La dimensión del dato se entiende mejor cuando se expresa así.

LA OTRA CARA: ASTURIAS NO ES TIERRA DE GRANDES MULTIMILLONARIOS

También hay que mirar el fenómeno desde el lado contrario.

Asturias tiene riqueza.

Tiene empresarios importantes.

Tiene familias con grandes patrimonios.

Pero tiene relativamente pocas fortunas extraordinarias en comparación con Madrid, Cataluña o Galicia.

El patrimonio medio del grupo superior asturiano ronda los 16 millones.

El equivalente nacional supera ampliamente los 25 millones.

Y en determinados territorios las cifras son muchísimo mayores.

Eso significa que Asturias tiene una clase patrimonial acomodada y rica relativamente amplia, pero una cúspide de superricos mucho más pequeña.

LA VERDADERA RADIOGRAFÍA DEL DINERO EN ASTURIAS

Los datos permiten desmontar algunos tópicos y confirmar otros.

Hay 4.661 personas dentro de esta estadística fiscal.

Entre ellas declaran aproximadamente 11.373 millones de euros.

Alrededor de 200 concentran una cuarta parte.

El patrimonio medio de todos los declarantes alcanza los 2,44 millones.

Pero la gran riqueza asturiana está mucho menos concentrada en unas poquísimas manos que en otros territorios españoles.

Y, sobre todo, sabemos dónde está el dinero.

No principalmente en mansiones.

No en coches deportivos.

No en joyas.

Ni siquiera fundamentalmente en propiedades inmobiliarias.

Está en empresas, acciones, fondos, sociedades, depósitos y activos financieros.

Esa es probablemente la gran conclusión que deja la radiografía de Hacienda: Asturias tiene ricos y tiene grandes fortunas, pero pocos superricos en comparación con otras comunidades. Y cuando se asciende verdaderamente hasta la cima económica, el dinero deja de tener forma de ladrillo.

Empieza a tener forma de empresa y de capital.

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