Desde que Alfredo Canteli llegó a la Alcaldía en 2019, Oviedo ha vivido una intensa etapa de obras, nuevos equipamientos, rehabilitación de barrios y cambios en movilidad. Santullano, la electrificación del transporte urbano, la nueva pista cubierta de atletismo, la renovación de Ventanielles y Guillén Lafuerza y los grandes proyectos de La Vega y la Fábrica de Gas dibujan una ciudad distinta, aunque varias de las actuaciones más ambiciosas siguen pendientes
Oviedo no es hoy exactamente la misma ciudad que encontró Alfredo Canteli cuando llegó a la Alcaldía en 2019.
Han pasado siete años marcados por obras, inversiones, proyectos urbanísticos y una determinada idea de ciudad que comienza a ser visible sobre el terreno.
Algunas actuaciones están terminadas.
Otras avanzan.
Y varias de las más ambiciosas continúan pendientes de acuerdos administrativos, autorizaciones o financiación.
Pero el resultado acumulado permite hablar ya de una transformación urbana apreciable.
La entrada por Santullano ha cambiado.
La movilidad empieza a electrificarse.
La bicicleta ha ganado espacio.
Barrios construidos hace décadas están siendo rehabilitados.
Ciudad Naranco prepara uno de los mayores equipamientos deportivos de Asturias.
Y espacios históricos como La Vega o la Fábrica de Gas aparecen como las grandes piezas que todavía pueden modificar de manera profunda el centro de Oviedo.
Santullano, el cambio que recibe al visitante
Probablemente pocas actuaciones simbolicen mejor esta etapa que la transformación de Santullano.
Durante décadas, la llegada a Oviedo desde la autopista desembocaba en un espacio dominado por el tráfico y por una infraestructura viaria que funcionaba casi como una frontera entre barrios.
La remodelación cambió esa imagen.
La actuación reorganizó los accesos, modificó la distribución del tráfico y recuperó espacio urbano alrededor de uno de los principales conjuntos prerrománicos de la ciudad.
Canteli ha defendido reiteradamente Santullano como una de las actuaciones que mejor representan su modelo de Oviedo.
El proyecto generó inicialmente discusión política y ciudadana, pero su ejecución terminó alterando de manera profunda uno de los grandes accesos de la capital.
Hoy quien entra en Oviedo por ese punto encuentra una ciudad diferente a la que encontraba hace apenas unos años.
Del autobús tradicional a una flota prácticamente eléctrica
Otra de las transformaciones menos espectaculares visualmente, pero con mayor impacto diario, está ocurriendo en el transporte urbano.
Oviedo avanza hacia una flota de autobuses de cero emisiones con el objetivo de completar buena parte de la transición en 2027.
La infraestructura necesaria ya está desplegándose.
La ciudad dispone de decenas de puntos de recarga destinados a los vehículos del transporte público.
Eso supone sustituir progresivamente los autobuses convencionales por vehículos más silenciosos y menos contaminantes.
Para una ciudad compacta y con un importante volumen de desplazamientos diarios en autobús, el cambio afecta directamente a miles de usuarios.
Una red ciclista que hace pocos años prácticamente no existía
La transformación de la movilidad incluye otro cambio cultural.
La bicicleta.
Durante mucho tiempo, Oviedo no fue precisamente una ciudad asociada al uso cotidiano de la bici.
El Ayuntamiento trabaja ahora con el objetivo de desplegar una red ciclable mucho más extensa, con la aspiración de aproximarse a los 100 kilómetros.
Ya existen tramos en funcionamiento y otros están proyectados o en ejecución.
Entre las actuaciones realizadas destaca la senda ciclable del Nora, con varios kilómetros de recorrido.
La red todavía presenta discontinuidades y está lejos de completarse.
Pero el cambio respecto a hace una década es evidente.
La bicicleta ha pasado de ocupar un espacio fundamentalmente recreativo a formar parte del debate sobre cómo desplazarse por Oviedo.
Ciudad Naranco: una inversión de más de 24 millones para el deporte
Uno de los proyectos más importantes de esta etapa municipal se levanta en Ciudad Naranco.
La nueva pista cubierta de atletismo supone una inversión aproximada de 24,6 millones de euros y está llamada a convertirse en uno de los principales equipamientos deportivos cubiertos del norte de España.
La instalación contará con siete calles y capacidad para alrededor de 3.000 espectadores.
Si se cumplen los plazos previstos, estará terminada durante los primeros meses de 2027.
Su importancia va más allá del uso cotidiano por parte de los deportistas.
Permitirá a Oviedo aspirar a competiciones nacionales e internacionales de atletismo indoor y reforzar su posición como sede de grandes acontecimientos deportivos.
Para Canteli, el proyecto forma parte de la estrategia de dotar a la capital de equipamientos capaces de proyectarla fuera de Asturias.
Ventanielles y Guillén Lafuerza: transformar también donde no llegan las postales
La renovación de Oviedo no se limita al centro.
Una de las actuaciones más relevantes está desarrollándose en Ventanielles y Guillén Lafuerza.
El proyecto de rehabilitación afecta a 272 viviendas y moviliza aproximadamente nueve millones de euros, con participación de diferentes administraciones.
Las obras tienen como objetivo mejorar aislamiento, eficiencia energética, accesibilidad y condiciones generales de habitabilidad de edificios construidos hace décadas.
La primera fase comprende 152 viviendas y posteriormente se actuará sobre otras 120.
Es un tipo de transformación menos espectacular que una gran plaza o un nuevo edificio.
Pero probablemente más importante para quienes viven allí.
Porque significa consumir menos energía, mejorar accesibilidad y prolongar durante décadas la vida útil de viviendas antiguas.
Recuperar los grandes espacios que quedaron dentro de la ciudad
Si Santullano representa una transformación ya visible, La Vega y la Fábrica de Gas representan el Oviedo que todavía está por construir.
Son dos espacios de enorme valor histórico y urbanístico.
Durante años han permanecido parcial o completamente al margen de la vida cotidiana de la ciudad.
El objetivo municipal consiste en recuperarlos y convertirlos en nuevos espacios urbanos.
La antigua Fábrica de Armas de La Vega ocupa una posición privilegiada junto al centro y su futuro puede modificar completamente la relación entre esa zona y barrios próximos.
La Fábrica de Gas supone otro enorme vacío urbano con edificios industriales de gran valor patrimonial.
Los dos proyectos son complejos.
Intervienen diferentes administraciones, propietarios, protecciones patrimoniales y procedimientos urbanísticos.
Por eso todavía no pueden presentarse como realizaciones del mandato.
Pero sí explican hacia dónde pretende llevar Canteli parte de la transformación futura de Oviedo.
Una ciudad que intenta recuperar espacios para el peatón
La política municipal de estos años también ha incidido en plazas, parques y espacios públicos.
Existen proyectos de remodelación en distintos puntos de la ciudad y actuaciones destinadas a mejorar zonas que habían quedado envejecidas o infrautilizadas.
El planteamiento general ha sido recuperar espacio urbano, mejorar zonas peatonales y modernizar equipamientos.
No todas las intervenciones tienen la dimensión de Santullano o Ciudad Naranco.
Pero su acumulación modifica progresivamente la imagen de la ciudad.
La gran asignatura pendiente de Canteli: la Ronda Norte
No todos los proyectos impulsados por el alcalde han conseguido avanzar.
La Ronda Norte es el ejemplo más evidente.
Canteli la considera una infraestructura imprescindible para descargar tráfico en zonas como Ciudad Naranco y La Florida.
Sin embargo, el proyecto ha encontrado fuertes obstáculos ambientales y administrativos.
La declaración ambiental desfavorable emitida por el Ministerio frenó la actuación, y otras administraciones tampoco la han situado entre sus prioridades inmediatas.
Canteli ha mantenido públicamente su defensa de la infraestructura y confía en que pueda recuperarse en el futuro.
Por tanto, la Ronda Norte representa probablemente la principal diferencia entre el Oviedo que el alcalde imaginó y el que hasta ahora ha podido ejecutar.
La rehabilitación de barrios abre además una nueva etapa de vivienda
La intervención en Ventanielles y Guillén Lafuerza puede ser solo una primera parte.
Los planes anunciados por el Principado contemplan impulsar alrededor de 330 nuevas viviendas públicas en Oviedo, vinculadas fundamentalmente a actuaciones en La Malatería y Las Campas.
El acceso a la vivienda se ha convertido precisamente en uno de los grandes desafíos de la ciudad.
El crecimiento de los alquileres y las dificultades de jóvenes y familias para acceder a una vivienda obligan a incorporar este ámbito a cualquier balance sobre el futuro urbano de Oviedo.
Una transformación que también ha generado debate
Siete años de gobierno municipal no han estado exentos de discrepancias.
La oposición ha cuestionado algunas prioridades inversoras, ha reclamado más atención para la zona rural y ha criticado determinados proyectos urbanísticos y de movilidad.
También existen diferencias políticas sobre vivienda, tráfico o el futuro de determinados espacios.
Esa discusión forma parte de la vida municipal.
Pero independientemente de la valoración política, existen transformaciones físicas difíciles de discutir.
Santullano ha cambiado.
La flota de transporte público está cambiando.
La red ciclista está creciendo.
Ventanielles y Guillén Lafuerza están siendo rehabilitados.
Ciudad Naranco está levantando una instalación deportiva de gran dimensión.
Y La Vega y la Fábrica de Gas esperan la oportunidad de convertirse en las próximas grandes piezas urbanas.
Canteli llegó en 2019 y Oviedo entra en 2027 con otra imagen
Ese es probablemente el balance más visible de esta etapa.
No todas las promesas están cumplidas.
No todos los grandes proyectos están ejecutados.
Y algunos de los más importantes necesitarán muchos años más para convertirse en realidad.
Pero siete años después de la llegada de Alfredo Canteli a la Alcaldía, Oviedo ha iniciado un proceso de transformación que puede apreciarse simplemente recorriendo la ciudad.
La entrada ha cambiado.
Los barrios empiezan a renovarse.
La movilidad está evolucionando.
Se construyen nuevos equipamientos.
Y algunos de los grandes espacios que permanecieron cerrados durante décadas están llamados a incorporarse finalmente a la ciudad.
Quedan piezas importantes por resolver.
Pero el Oviedo que afronta 2027 es físicamente distinto al de 2019.
Y buena parte de esa transformación lleva asociada una etapa política muy concreta:
la de Alfredo Canteli al frente del Ayuntamiento.
