Toda Asturias, en riesgo alto de incendio: qué está permitido y qué puede encender la mecha

Toda Asturias, en riesgo alto de incendio: qué está permitido y qué puede encender la mecha

Los 78 concejos aparecen este domingo en el nivel 3 del índice forestal. Las quemas requieren autorización y la pirotecnia no puede afectar al monte, pero las barbacoas habilitadas todavía pueden utilizarse si no existe una prohibición expresa

Asturias afronta este domingo con sus 78 concejos clasificados en riesgo alto de incendio forestal. El Índice de Riesgo de Incendio Forestal —IRIF— sitúa a todo el territorio autonómico en el nivel 3 de una escala que comprende cinco categorías: bajo, moderado, alto, muy alto y extremo.

La declaración no significa que existan incendios activos en todos los municipios ni que se haya decretado una situación de emergencia. Es una estimación diaria de la facilidad con la que puede iniciarse y propagarse un fuego, calculada a partir de las condiciones meteorológicas, la humedad y el estado de la vegetación.

El nivel obliga a extremar las precauciones, especialmente durante un domingo con fiestas, desplazamientos al medio rural, excursiones, actividades agrícolas y miles de personas utilizando montes y áreas recreativas.

Las barbacoas habilitadas no quedan automáticamente prohibidas

La normativa forestal asturiana establece como regla general la prohibición del uso del fuego en los montes y dentro de una franja de cien metros alrededor de los terrenos forestales, salvo determinadas actividades sometidas a condiciones concretas.

Entre esas excepciones se encuentran las barbacoas construidas expresamente para ese uso en áreas recreativas. Con un IRIF de nivel 3 todavía pueden utilizarse siempre que no exista una prohibición adicional, se encuentren dentro de una instalación habilitada y el fuego quede completamente apagado al menos una hora antes del ocaso.

Por tanto, no está permitido improvisar una parrilla en cualquier terreno, encender una hoguera en el monte o trasladar una barbacoa portátil a un espacio forestal. Tampoco debe utilizarse una instalación autorizada si el ayuntamiento, la Guardería del Medio Natural o los responsables del área recreativa han decretado su cierre.

Si el índice ascendiese a 4 —riesgo muy alto— o 5 —extremo—, quedaría prohibido encender fuego incluso en las barbacoas habilitadas de las áreas recreativas y de acampada.

Quemas, hogueras y fiestas tradicionales

Las quemas agrícolas o forestales no pueden realizarse libremente. Dependiendo de su modalidad y de la proximidad al monte, requieren una autorización expresa del Principado y están sometidas a medidas preventivas.

Las fogatas, fuegos de campamento y hogueras vinculadas a celebraciones tradicionales tampoco quedan autorizadas por el simple hecho de formar parte de una fiesta. Necesitan el permiso correspondiente y pueden suspenderse cuando las condiciones meteorológicas o forestales eleven el peligro.

Cualquier autorización previa debe leerse con atención: disponer de un permiso no exime de cumplir sus condiciones ni garantiza que el fuego pueda encenderse cuando cambia el nivel de riesgo.

Pirotecnia: especial cuidado en fiestas y romerías

La pirotecnia no puede emplearse en el monte ni de manera que sus restos, chispas o elementos encendidos alcancen terrenos forestales. La prohibición afecta a cohetes, voladores y otros artefactos capaces de iniciar un fuego al caer sobre vegetación seca.

Fuera del monte también deben respetarse las autorizaciones municipales, las distancias de seguridad y cualquier restricción extraordinaria decretada durante la jornada.

La advertencia cobra especial importancia después del incendio registrado este sábado en Quintes, en Villaviciosa. El fuego quedó estabilizado sin causar daños personales ni materiales, pero la principal hipótesis apunta a que pudo iniciarse por la caída de un volador.

Esa posibilidad continúa bajo investigación y no debe presentarse todavía como la causa definitiva.

La maquinaria sigue permitida, pero exige máxima precaución

El nivel 3 tampoco supone una paralización automática de la maquinaria agrícola, forestal o de obra. Sin embargo, cualquier trabajo capaz de producir chispas, deflagraciones o altas temperaturas debe ejecutarse con especial vigilancia.

En los niveles 4 y 5, la normativa sí impide utilizar en el monte o en áreas rurales situadas a menos de 400 metros determinadas máquinas y herramientas capaces de generar chispas o descargas eléctricas, salvo actividades expresamente autorizadas y trabajos relacionados con servicios e infraestructuras esenciales.

Aunque hoy no se haya activado esa prohibición general, deben evitarse operaciones como soldaduras, cortes con radial o trabajos sobre vegetación seca cuando no puedan garantizarse medios inmediatos de extinción.

Colillas, cristales y vehículos

Está prohibido arrojar o abandonar objetos encendidos o materiales capaces de originar un incendio en el monte y dentro de los cien metros próximos. Esta limitación comprende colillas, cerillas, brasas y restos de fuego que no estén completamente apagados.

También conviene evitar estacionar un vehículo sobre hierba seca. El sistema de escape y otras partes calientes del automóvil pueden alcanzar temperaturas suficientes para inflamar la vegetación.

Los accesos y pistas deben mantenerse libres para no obstaculizar la entrada de bomberos, vehículos forestales o ambulancias.

Qué hacer si se observa humo o fuego

Ante cualquier columna de humo o llama debe llamarse inmediatamente al 112. Es importante facilitar la localización más precisa posible, describir el tamaño del fuego e indicar si existen viviendas, personas, animales o carreteras amenazadas.

No se debe intentar acceder a la zona ni aproximarse para grabar imágenes. También hay que evitar bloquear caminos o pistas con vehículos particulares y seguir siempre las instrucciones de los equipos de emergencia.

Si el fuego se acerca a una vivienda, deben cerrarse puertas, ventanas y persianas, retirar materiales combustibles próximos a la fachada y mantener libre la vía de evacuación. Cualquier salida debe realizarse únicamente siguiendo las indicaciones oficiales.

El riesgo de este domingo es alto, no extremo. Pero el incendio de Quintes demuestra que basta una chispa, un volador o un descuido de segundos para convertir una jornada festiva en una emergencia.

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