Madrid afronta una catástrofe forestal sin precedentes: el incendio de Sierra Oeste sigue activo tras arrasar unas 24.000 hectáreas

Madrid afronta una catástrofe forestal sin precedentes: el incendio de Sierra Oeste sigue activo tras arrasar unas 24.000 hectáreas

Cerca de 50.000 personas han sido evacuadas o confinadas, doce municipios permanecen desalojados, otros cuatro tienen orden de confinamiento y el primer balance contabiliza 43 viviendas destruidas y otras 286 dañadas en Villa del Prado

Actualizada a las 09.00 horas del domingo 26 de julio de 2026

La Sierra Oeste de Madrid amanece este domingo ante una situación ligeramente más favorable, pero todavía extremadamente grave. El gran incendio forestal que ha surgido de la unión de los focos de Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Almorox continúa activo y sin estabilizar, aunque la reducción del viento, la caída de las temperaturas y el aumento de la humedad durante la madrugada han ralentizado su avance y permitido reforzar las líneas de contención.

Medio centenar de unidades terrestres ha trabajado durante toda la noche para enfriar los distintos frentes, proteger urbanizaciones y abrir nuevas líneas de control con maquinaria pesada, especialmente en el entorno de la M-501. Con la llegada de la luz del día se han reincorporado los medios aéreos. La principal esperanza de los equipos de extinción es aprovechar unas horas de viento menos intenso para atacar los puntos más activos antes de que vuelvan a subir la temperatura y la sequedad ambiental.

El fuego ha recorrido provisionalmente unas 24.000 hectáreas dentro de la Comunidad de Madrid. Sumado al incendio de Burgohondo y a los frentes del sur de Ávila, el complejo de incendios supera las 45.000 hectáreas y presenta un perímetro de más de 200 kilómetros. Los dispositivos de Madrid y Ávila trabajan bajo un mando operativo unificado, aunque no todo el territorio incluido dentro de ese gigantesco perímetro constituye una superficie quemada continua.

Cerca de 50.000 madrileños afectados

El último recuento consolidado difundido con datos del Ministerio del Interior situaba en 29.488 las personas evacuadas en la Comunidad de Madrid y en 20.262 las confinadas, lo que suma 49.750 ciudadanos directamente afectados por las medidas de protección. Otros recuentos posteriores elevan a 21.132 el número de confinados, por lo que el balance real puede superar ligeramente las 50.000 personas. La diferencia obedece a que las órdenes se han ido ampliando durante las últimas horas y los censos provisionales están siendo revisados continuamente.

La Comunidad de Madrid mantiene evacuadas doce localidades: Navas del Rey, Chapinería, Colmenar del Arroyo, Aldea del Fresno, Robledo de Chavela, Fresnedillas de la Oliva, Navalagamella, Zarzalejo, Peralejo, Cenicientos, Rozas de Puerto Real y Cadalso de los Vidrios.

Continúan confinados San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Villa del Prado y Valdemaqueda. La orden obliga a permanecer dentro de las viviendas, cerrar puertas y ventanas, evitar desplazamientos y seguir exclusivamente las indicaciones de Protección Civil y de los cuerpos de seguridad.

En los municipios confinados, el peligro inmediato no siempre procede de un frente de llamas situado junto al casco urbano. La medida pretende evitar que miles de personas salgan simultáneamente a unas carreteras cortadas o utilizadas por los vehículos de emergencia, además de reducir la exposición al humo y a las partículas. Las autoridades insisten en que abandonar por cuenta propia una localidad puede resultar mucho más peligroso que permanecer dentro de una vivienda de ladrillo o piedra, especialmente si el fuego cambia bruscamente de dirección.

Una noche de relativo respiro, pero el incendio no está controlado

La menor intensidad registrada durante la madrugada ha permitido actuar en varios sectores que durante el sábado resultaban prácticamente inaccesibles. Los equipos han consolidado defensas alrededor de urbanizaciones y poblaciones y han trabajado sobre las líneas abiertas en torno a la M-501. No obstante, la Delegación del Gobierno ha advertido expresamente de que una ralentización no equivale a la estabilización del incendio.

El fuego mantiene puntos calientes, zonas con combustión dentro del perímetro y frentes que podrían reactivarse con un cambio de viento. La magnitud del incendio también altera las condiciones atmosféricas de su entorno, genera fuertes corrientes ascendentes y puede provocar cambios locales de dirección difíciles de prever.

La prioridad sigue siendo proteger San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Villa del Prado y las numerosas urbanizaciones dispersas por una comarca en la que viviendas, pinares, carreteras, dehesas y terreno forestal forman una continuidad especialmente vulnerable. También se vigilan los sectores próximos a Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Valdemaqueda, Zarzalejo y Robledo de Chavela.

Durante el sábado, la evolución de las llamas obligó incluso a abandonar el puesto de mando avanzado instalado en Cenicientos. El centro de coordinación madrileño fue trasladado hasta el Camino de Bastos, en Navalcarnero, para garantizar la seguridad de los responsables de la emergencia y mantener operativas las comunicaciones.

Tres incendios convertidos en uno

El incendio de Sierra Oeste no comenzó como un único fuego. Es el resultado de la aproximación y posterior fusión de tres focos diferentes que avanzaron por el oeste y el suroeste de la Comunidad de Madrid.

El primero se declaró el miércoles 22 de julio en Almorox, Toledo. Las llamas alcanzaron el término de Villa del Prado, obligaron a desalojar El Encinar del Alberche y provocaron el confinamiento del municipio. Aunque algunos residentes pudieron regresar inicialmente a sus casas, la urbanización más castigada permaneció evacuada.

El jueves 23 se declaró otro incendio dentro del término municipal de Villa del Prado. Ese mismo día surgió un tercer foco a la altura del kilómetro 57 de la M-501, en San Martín de Valdeiglesias, después de que un vehículo comenzara a arder en el arcén y las llamas saltaran al monte. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha dado por confirmado ese origen para el incendio de San Martín; las causas de los demás focos siguen bajo investigación. No se ha confirmado oficialmente que el vehículo fuera eléctrico, pese a los mensajes difundidos en redes sociales.

Durante el viernes 24, los tres incendios madrileños acabaron uniéndose y fueron identificados desde entonces como un único siniestro, denominado oficialmente #IFSierraOeste. La fusión multiplicó la complejidad de la emergencia: dejó de existir un frente claramente delimitado y se formó un enorme conjunto de cabezas, flancos y focos secundarios capaces de avanzar en distintas direcciones.

 

Emergencia de interés nacional y mando de la UME

La gravedad de la situación llevó al Gobierno a declarar durante la noche del jueves al viernes la emergencia de interés nacional en toda la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila. Se mantiene activada la Situación Operativa 3 del Plan de Protección Civil ante Incendios Forestales de Madrid, el nivel que corresponde a una emergencia nacional.

La declaración supone que el ministro del Interior asume la dirección general de la emergencia y la coordinación de los recursos estatales, autonómicos y municipales. La dirección operativa ha sido encomendada al jefe de la Unidad Militar de Emergencias. La decisión se justificó por la amenaza sobre numerosos núcleos habitados, la necesidad de evacuar a decenas de miles de personas, la participación simultánea de varias comunidades y el enorme volumen de recursos necesarios.

Madrid mantiene desplegados, según su último parte oficial, 50 medios terrestres, 12 medios aéreos y más de 400 profesionales. En el operativo trabajan Bomberos de la Comunidad de Madrid, bomberos forestales, agentes forestales, SUMMA 112, Protección Civil, UME, Guardia Civil, Policía Nacional, policías locales y unidades procedentes de otras administraciones.

A ellos se han sumado recursos de otras comunidades autónomas y ayuda internacional movilizada a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil. Portugal ha enviado 129 efectivos y 41 vehículos, mientras que Grecia e Italia han aportado aviones Canadair. El dispositivo internacional movilizado para el complejo de incendios de Madrid y Ávila alcanza 176 profesionales, 41 vehículos y cuatro aeronaves.

43 viviendas destruidas y 286 con daños

El primer balance material confirma la devastación sufrida por El Encinar del Alberche, una gran urbanización perteneciente a Villa del Prado. La evaluación inicial contabiliza 43 viviendas completamente destruidas y otras 286 afectadas en distinto grado. Se trata todavía de una inspección provisional, realizada cuando muchas parcelas no podían ser revisadas con seguridad, por lo que la cifra puede variar.

El Encinar del Alberche está formado por unas 1.700 parcelas, la mayoría de ellas edificadas. Las llamas penetraron entre viviendas, jardines, cobertizos y vegetación, creando una emergencia de interfaz urbano-forestal especialmente difícil de combatir. A los daños en las casas se suman vehículos, instalaciones, tendidos, explotaciones agrícolas y animales que todavía no han podido ser contabilizados en su totalidad.

La Comunidad ha anunciado una ayuda inicial de un millón de euros destinada a ganaderos de las zonas afectadas para alimentación animal y asistencia veterinaria. La prioridad inmediata es atender las explotaciones que han perdido pastos, cerramientos, abastecimiento de agua o acceso por carretera.

Ochenta personas atendidas y quince trasladadas

Desde el comienzo de la emergencia, el SUMMA 112 ha atendido a 80 personas, principalmente por inhalación de humo, crisis respiratorias, ansiedad o descompensaciones de enfermedades crónicas. Quince tuvieron que ser trasladadas a centros hospitalarios, aunque todas presentaban lesiones o cuadros considerados leves; las otras 65 fueron dadas de alta en el lugar.

Además, se ha coordinado el traslado de más de 1.300 personas mayores, menores, ciudadanos con discapacidad y usuarios en situación de emergencia social procedentes de 19 residencias y centros asistenciales: 14 de mayores, tres de menores y dos destinados a personas con discapacidad.

La red sanitaria madrileña ha reforzado su capacidad ante la posibilidad de recibir pacientes de la zona del incendio o de la provincia de Ávila. Entre los recursos preparados figuran camas hospitalarias adicionales y puestos de cuidados intensivos en el Hospital Enfermera Isabel Zendal.

Quince puntos de acogida

La Comunidad de Madrid mantiene una amplia red de instalaciones para las personas que no pueden regresar a sus viviendas. Los puntos de acogida están distribuidos en Villaviciosa de Odón, Móstoles, Alcalá de Henares, Brunete, Leganés, Villanueva de la Cañada, Villamantilla, Villanueva de Perales, Getafe, Villamanta, Alcobendas, Las Rozas, Alcorcón, Navalcarnero y Sevilla la Nueva.

Los centros proporcionan alojamiento provisional, comida, agua, atención sanitaria, apoyo psicológico y asistencia a personas dependientes. Parte de los desalojados ha optado por instalarse en domicilios de familiares o amigos, por lo que el número de personas alojadas en los pabellones y centros públicos es muy inferior al total de evacuados.

La Real Federación Española de Fútbol también ha puesto a disposición de Protección Civil su residencia de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas para alojar a familias vulnerables afectadas por las evacuaciones.

Carreteras cortadas y autobuses suspendidos

El último listado oficial de la Comunidad de Madrid, actualizado a las 22.00 horas del sábado y sujeto a cambios durante la mañana, mantenía restricciones en las siguientes carreteras:

  • M-507, entre los puntos kilométricos 28,5 y 36.
  • M-540, entre los kilómetros 1 y 6,9.
  • M-501, entre los kilómetros 40 y 62,4.
  • M-541, entre los kilómetros 0 y 6,4.
  • M-512, con cortes desde el kilómetro 10,5 hasta el 22.
  • M-531, entre los kilómetros 0 y 8.
  • M-539, entre los kilómetros 0 y 6.
  • También existen restricciones en las carreteras M-533, M-521, M-855 y M-537.

El Consorcio Regional de Transportes mantiene suspendidas las líneas interurbanas 541, 545, 546, 547, 548, 551, 640A, 643, 645 y 665. La línea 642 comienza y termina su recorrido en Valdemorillo. Las autoridades piden no viajar hacia Sierra Oeste, aunque una aplicación de navegación muestre aparentemente abierta una carretera, porque las restricciones pueden cambiar en cuestión de minutos.

El humo alcanza Madrid capital

La enorme columna de humo no afecta únicamente a los municipios próximos al fuego. El Ayuntamiento de Madrid ha advertido de un episodio de deterioro de la calidad del aire en la capital, con aumento de partículas en suspensión y presencia visible de humo y cenizas. La intensidad puede variar mucho entre distritos y a lo largo del día dependiendo del viento.

Las partículas finas generadas por la combustión pueden penetrar profundamente en los pulmones y agravar el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y las patologías cardiovasculares. Los grupos más vulnerables son los niños, las personas mayores, las embarazadas y quienes padecen enfermedades respiratorias o cardiacas.

Cuando exista olor intenso a humo o caída de ceniza, se recomienda cerrar puertas y ventanas, utilizar el aire acondicionado en modo de recirculación, evitar el ejercicio al aire libre, beber agua y mantener la medicación habitual accesible. Las personas con patologías respiratorias pueden utilizar mascarilla en exteriores. Ante dificultad intensa para respirar, dolor torácico, mareo o empeoramiento brusco debe contactarse con los servicios sanitarios o con el 112.

Un domingo decisivo: menos viento, pero más calor y sequedad

La previsión meteorológica ofrece una ventana de oportunidad, aunque no elimina el peligro. Para este domingo se esperan máximas de entre 31 y 33 grados en la zona afectada. Durante la noche la humedad relativa llegó aproximadamente al 60%, lo que ayudó a reducir la intensidad de las llamas, pero en las horas centrales puede caer hasta alrededor del 20%.

El viento será, en principio, más débil que durante el sábado, cuando en algunos puntos de Madrid se registraron rachas superiores a los 40 kilómetros por hora. Soplará generalmente de componente norte, aunque pueden producirse cambios locales de dirección. Esos giros son especialmente peligrosos porque pueden convertir un flanco aparentemente tranquilo en una nueva cabeza del incendio y comprometer a equipos situados sobre el terreno.

El riesgo volverá a aumentar en los próximos días: para el lunes se esperan temperaturas próximas a los 36 grados en San Martín de Valdeiglesias y Aemet contempla nuevos avisos por calor intenso durante la semana. Aunque el perímetro pudiera estabilizarse, la extinción completa requerirá previsiblemente varios días de vigilancia, enfriamiento y control de reproducciones.

Lo que puede ocurrir durante las próximas horas

La evolución dependerá fundamentalmente de tres factores: el viento, la humedad y la capacidad de los medios terrestres y aéreos para cerrar las líneas de control antes de las horas más cálidas. La madrugada ha sido mejor que las anteriores, pero el incendio conserva una extensión, una energía y un perímetro suficientes para generar nuevas carreras.

La primera señal verdaderamente positiva sería que la dirección técnica declarase el incendio estabilizado, lo que significaría que, sin estar controlado, evoluciona dentro de las líneas previstas. Ese paso todavía no se ha producido. Después tendría que ser declarado controlado y, finalmente, extinguido. Confundir estos términos puede crear una falsa sensación de seguridad: que las llamas se vean menos o que una población deje de divisarlas no significa que el incendio haya terminado.

Por ahora no existe una previsión oficial para el regreso generalizado de los evacuados. Las autorizaciones se concederán localidad por localidad después de comprobar los accesos, la estabilidad del perímetro, el estado de las viviendas, las redes eléctricas, el suministro de agua, las telecomunicaciones y la posible presencia de árboles, postes o estructuras dañadas.

La instrucción continúa siendo tajante: no desplazarse a la Sierra Oeste, no acudir a embalses ni zonas recreativas, no intentar entrar en viviendas evacuadas y no abandonar un confinamiento sin autorización expresa. En una emergencia de estas dimensiones, una carretera aparentemente despejada puede quedar atrapada por el humo o por un cambio de frente en pocos minutos.

Madrid comienza así una jornada decisiva con mejores condiciones que las vividas el sábado, pero todavía muy lejos de poder dar por vencido el incendio. El fuego ha frenado; no se ha detenido. Y sobre un territorio provisionalmente devastado por unas 24.000 hectáreas quemadas, cientos de profesionales trabajan contra el reloj para que la mejoría nocturna se convierta, por fin, en estabilización.

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