Una cámara, una matrícula y 200 euros: la ZBE de Oviedo ya deja casi 3.000 multas en dos meses

Una cámara, una matrícula y 200 euros: la ZBE de Oviedo ya deja casi 3.000 multas en dos meses

El sistema ha registrado 37.850 accesos desde marzo, pero más de 22.000 fueron descartados antes de abrir un expediente sancionador: esta es la guía para saber quién puede entrar, cuándo hace falta autorización y cómo reclamar una multa

No hay barrera, semáforo ni agente que obligue a detenerse. El conductor entra en el centro de Oviedo, atraviesa uno de los accesos controlados y continúa su camino con normalidad. En apenas unos segundos, una cámara fotografía la matrícula, consulta los datos del vehículo y comprueba si puede circular por la Zona de Bajas Emisiones.

Si el coche no tiene distintivo ambiental y tampoco figura entre los vehículos autorizados, la sorpresa puede llegar días o semanas después: una sanción de 200 euros.

La Zona de Bajas Emisiones de Oviedo ha comenzado a mostrar su verdadera dimensión. En sus dos primeros meses de actividad sancionadora se han tramitado casi 3.000 multas. Desde marzo, el sistema de control instalado en el anillo interior ha contabilizado 37.850 accesos que tuvieron que ser comprobados.

Sin embargo, más de 22.000 de esas entradas no terminaron en un expediente sancionador. La diferencia revela cómo funciona realmente el sistema: una fotografía de la matrícula no equivale automáticamente a una multa.

Antes de sancionar, la plataforma debe cruzar la matrícula con los datos de la Dirección General de Tráfico, las autorizaciones concedidas por el Ayuntamiento, los vehículos de residentes y trabajadores, los garajes, los aparcamientos públicos y el resto de las excepciones reconocidas por la ordenanza.

Casi 50 multas cada día

Las cerca de 3.000 sanciones acumuladas durante los dos primeros meses equivalen a una media próxima a 50 multas diarias.

Cada infracción está castigada con 200 euros. Si el conductor paga dentro del periodo voluntario, puede beneficiarse de una reducción del 50% y abonar 100 euros. En caso de reincidencia durante el plazo de un año, la cuantía puede incrementarse un 30%, hasta alcanzar los 260 euros.

Las cifras permiten calcular la dimensión económica del nuevo sistema. Si las casi 3.000 sanciones se abonasen con la reducción por pronto pago, representarían alrededor de 300.000 euros. Si se pagasen íntegramente, la cantidad se acercaría a los 600.000. Se trata únicamente de una estimación teórica: la recaudación real dependerá de los pagos reducidos, las alegaciones aceptadas, los expedientes pendientes y las posibles anulaciones.

¿Dónde está la zona restringida?

Desde el 1 de enero de 2026, las restricciones se aplican al denominado anillo interior. La zona comprende el casco antiguo, el entorno comercial situado entre Pelayo y la Escandalera y las inmediaciones del Campo de San Francisco.

Su perímetro está delimitado por Adelantado de la Florida, Postigo Bajo, Postigo Alto, Padre Suárez, Marqués de Gastañaga, Campomanes, Santa Susana, Conde de Toreno, Uría, Doctor Casal, Melquiades Álvarez, Covadonga, Manuel García Conde y Víctor Chávarri.

Hay un detalle fundamental: las calles que forman el perímetro no están incluidas en la restricción. Es posible circular por ellas siempre que no se cruce uno de los accesos que conduce al interior de la ZBE.

Oviedo dispone también de un segundo anillo, mucho más amplio, delimitado por vías como General Elorza, Ronda Sur, Muñoz Degraín, González Besada, Padre Vinjoy, Hermanos Menéndez Pidal, Independencia y la avenida de Santander. Las restricciones en este anillo exterior no comenzarán hasta 2028.

Funciona todos los días y a todas horas

La Zona de Bajas Emisiones no se desactiva por las noches, los domingos ni los días festivos. El control funciona las 24 horas y los 365 días del año.

No importa que el centro esté vacío, que el acceso se produzca durante unos minutos o que el conductor no encuentre ningún agente. Las cámaras continúan leyendo las matrículas y enviando los datos a la plataforma municipal.

Tampoco existe un tiempo de cortesía para entrar, dar una vuelta y salir. Si el vehículo no está autorizado, el simple acceso puede generar la denuncia.

Estos vehículos pueden entrar sin pedir permiso

Los automóviles con cualquiera de los distintivos ambientales de la Dirección General de Tráfico pueden acceder al anillo interior:

  • Etiqueta Cero.
  • Etiqueta ECO.
  • Etiqueta C.
  • Etiqueta B.

También pueden circular bicicletas, ciclos y vehículos de movilidad personal.

La ordenanza de Oviedo no obliga a llevar físicamente la pegatina ambiental en el parabrisas. Las cámaras comprueban la clasificación del vehículo directamente a través de su matrícula.

Por tanto, un coche con distintivo reconocido por la DGT no debería ser sancionado por no tener la pegatina colocada. Conviene, no obstante, comprobar previamente la clasificación ambiental de la matrícula, especialmente en vehículos antiguos o importados.

Los coches que deben tener más cuidado

La restricción afecta fundamentalmente a los vehículos que no tienen distintivo ambiental. Como orientación general, se trata de:

  • Turismos y furgonetas de gasolina anteriores a 2001.
  • Turismos y furgonetas diésel anteriores a 2006.

Estas fechas son aproximadas, porque la clasificación depende de la normativa de emisiones que cumple cada modelo y no exclusivamente del año de matriculación. La forma segura de saberlo es introducir la matrícula en el servicio de consulta de la DGT.

No tener etiqueta no significa que el vehículo tenga prohibida cualquier entrada. La ordenanza contempla excepciones, pero algunas necesitan estar registradas o autorizadas.

Residentes, trabajadores, garajes y aparcamientos

Entre los vehículos sin distintivo que pueden quedar exentos se encuentran los vinculados a residentes y trabajadores de la zona, los que acceden a garajes privados o aparcamientos públicos y determinados vehículos de servicios esenciales, emergencias, atención a personas con movilidad reducida o actividades profesionales.

El error más peligroso es pensar que cumplir una excepción basta por sí solo. Dependiendo del supuesto, puede ser necesario registrar previamente la matrícula, solicitar una autorización temporal o asegurarse de que el aparcamiento comunica correctamente el acceso al sistema municipal.

Si un coche sin etiqueta entra para estacionar en un aparcamiento público, es recomendable conservar el justificante de entrada, el recibo del pago o la factura. Ese documento puede ser decisivo si la matrícula no se comunica correctamente y posteriormente llega una sanción.

Lo mismo ocurre con los propietarios o usuarios de una plaza de garaje. Deben comprobar que el vehículo y su matrícula figuran correctamente asociados a la autorización. Un número equivocado, una matrícula antigua o un cambio reciente de coche pueden provocar que el sistema no reconozca el permiso.

El Ayuntamiento dispone de una plataforma y una aplicación oficial para solicitar autorizaciones temporales o permanentes, consultar su estado y recibir la resolución.

¿Por qué 22.000 accesos no acabaron en multa?

El volumen de expedientes descartados demuestra que las cámaras no sancionan de manera completamente automática.

Cuando detectan una matrícula potencialmente restringida, se realizan distintas comprobaciones. El acceso puede corresponder a un residente autorizado, un trabajador, un usuario de garaje, un cliente de un aparcamiento público o un vehículo amparado por alguna excepción.

También pueden existir lecturas duplicadas, matrículas que necesitan una revisión manual o expedientes que todavía se encuentran en diferentes fases de tramitación.

Por eso no debe confundirse el número de accesos captados con el de infracciones. Las 37.850 entradas registradas no representan 37.850 multas: casi seis de cada diez fueron descartadas antes de que se abriera un procedimiento sancionador.

Los errores que pueden costar 200 euros

Estos son algunos de los fallos que más fácilmente pueden acabar en sanción:

  • Pensar que la ZBE solo funciona durante el horario comercial.
  • Confundir las calles del perímetro con las calles restringidas.
  • Acceder con un coche sin etiqueta sin haber registrado previamente la excepción.
  • Cambiar de vehículo y no actualizar la matrícula autorizada.
  • Introducir incorrectamente una letra o un número al solicitar el permiso.
  • Entrar en un aparcamiento y no conservar el justificante.
  • Dar por hecho que el hotel, comercio, empresa o garaje ya ha comunicado la matrícula.
  • Solicitar la autorización después de haber realizado el acceso.
  • Creer que el anillo exterior ya está restringido, cuando no entrará en funcionamiento hasta 2028.
  • Suponer que es obligatorio llevar la pegatina física cuando la identificación se realiza mediante la matrícula.

Qué hacer si llega una multa

Lo primero es comprobar la fecha, la hora, el lugar exacto y la fotografía de la matrícula. Después hay que revisar si el vehículo disponía de distintivo ambiental o si el acceso estaba cubierto por alguna autorización.

Si el conductor reconoce la infracción, dispone normalmente de 20 días naturales para pagar con una reducción del 50%. La sanción de 200 euros quedaría así reducida a 100.

Si considera que la multa es incorrecta, puede presentar alegaciones dentro de ese mismo plazo. Pero debe tener en cuenta que recurrir implica renunciar al descuento. Si la reclamación es desestimada, tendrá que pagar los 200 euros completos.

Entre las pruebas que pueden aportarse figuran:

  • El resguardo o factura de un aparcamiento.
  • La documentación de la plaza de garaje.
  • La autorización municipal y su fecha de concesión.
  • El certificado que acredite la condición de trabajador o residente.
  • La tarjeta de movilidad reducida.
  • La consulta de la clasificación ambiental de la DGT.
  • La documentación de transferencia o venta del vehículo.
  • Fotografías o documentos que demuestren un error en la lectura de la matrícula.

La reclamación debe dirigirse al organismo que aparece en la notificación, en este caso el Ayuntamiento de Oviedo, y no automáticamente a la DGT. La propia carta debe indicar los canales disponibles para pagar o presentar alegaciones. La DGT recuerda que el pago reducido cierra el procedimiento e impide recurrir posteriormente.

El verdadero aviso para los conductores

La ZBE de Oviedo ha superado definitivamente su fase teórica. Las cámaras están funcionando, las matrículas se comprueban y las primeras miles de sanciones ya han sido tramitadas.

La cifra de expedientes archivados demuestra que el sistema incorpora filtros y excepciones. Pero también confirma que cualquier error en una matrícula, una autorización o la comunicación de un aparcamiento puede acabar convertido en una multa.

La recomendación es sencilla: antes de entrar en el centro, comprobar la clasificación del vehículo y, si no tiene etiqueta, verificar que la autorización aparece aprobada y vinculada a la matrícula correcta.

En la nueva Zona de Bajas Emisiones, no ver una barrera no significa que nadie haya visto entrar el coche. Las cámaras ya lo han hecho. La información y los trámites están disponibles en el portal municipal de la ZBE de Oviedo.

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