El nuevo baremo de Medio Rural mejora las compensaciones al campo, mantiene las bonificaciones por prevención y aclara los criterios técnicos para evitar interpretaciones dispares
El Principado actualiza las reglas del juego para compensar a agricultores y ganaderos por los daños causados por la fauna silvestre. La Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha aprobado un nuevo baremo de indemnizaciones que introduce mejoras económicas, afina los criterios técnicos y busca que las ayudas se ajusten mejor a la realidad actual del sector.
La revisión no es menor. En el caso del ganado bovino, los valores de referencia suben entre un 2% y un 27%, según el sexo, la edad y el morfotipo productivo del animal. Además, se incorpora una nueva categoría para terneros de 0 a 6 meses de morfotipo lácteo, con el objetivo de adaptar la valoración a la situación real de las explotaciones.
El director general de Planificación Agraria, Marcos da Rocha, presentó este martes el documento a las organizaciones agrarias, asociaciones del sector agroganadero, la Federación de Caza y Fadovisa, en una reunión celebrada por la mañana. Según explicó, la actualización pretende garantizar compensaciones más ajustadas a los daños reales, incentivar las medidas preventivas y mejorar la tramitación de los expedientes.
El nuevo baremo afecta a distintos sectores productivos. En el ovino y caprino se revisan los grupos de edad para adaptarlos a los sistemas de identificación obligatoria, mientras que en el porcino se introducen ajustes vinculados a la evolución del mercado. La norma también revisa el cálculo del lucro cesante y las bonificaciones asociadas a la calidad diferenciada, la producción ecológica y las medidas de autoprotección frente a la fauna silvestre.
Una de las claves del nuevo texto es la unificación de criterios que hasta ahora se aplicaban de forma parcial o podían generar dudas. Medio Rural extiende determinadas reglas de lucro cesante a todas las especies y elimina interpretaciones dispares en supuestos relacionados con la edad, la producción o la aplicación de bonificaciones.
También se mantienen e incluso se consolidan los incentivos para explotaciones con un mayor nivel de control y calidad. La pertenencia a libros genealógicos seguirá bonificada con un incremento del 10%, que puede alcanzar el 20% en el caso de razas autóctonas. A ello se suma otro 10% adicional para explotaciones inscritas en figuras de calidad diferenciada, como denominaciones de origen o indicaciones geográficas protegidas, así como para aquellas que cuenten con producción ecológica certificada conforme a la normativa europea.
El Principado conserva igualmente el incentivo del 10% para las explotaciones que hayan implantado medidas preventivas y de autoprotección frente a la fauna silvestre, siempre que esas medidas estén recogidas en el baremo y se acredite su aplicación efectiva.
Más allá de las cuantías, la Consejería subraya que la actualización busca dar mayor seguridad jurídica al procedimiento. Para ello, se clarifican conceptos como lucro cesante, medidas preventivas o criterios de valoración técnica, y se precisan los casos en los que procede aplicar bonificaciones y aquellos en los que deben quedar excluidas.
Con esta revisión, el Gobierno asturiano intenta responder a una demanda recurrente del campo: que las indemnizaciones por daños de fauna silvestre no se queden descolgadas de los costes reales de producción ni de la evolución del mercado. El nuevo baremo nace, además, tras un proceso de revisión técnica coordinado con el sector, en el que se han incorporado aportaciones derivadas de la experiencia acumulada en la aplicación del sistema anterior.
