La Roja desafía esta noche —21.00 horas, La 1 y RTVE Play— al equipo más goleador del torneo. Mbappé llega con ocho tantos; Lamine Yamal, recién cumplidos los 19, busca su gran noche. España vuelve a unas semifinales mundialistas dieciséis años después y está a una victoria de pelear por la segunda estrella.
Francia celebra hoy su gran fiesta nacional. En París habrá desfile, banderas y recuerdo de aquella toma de la Bastilla que cambió la historia en 1789. Pero a más de 8.000 kilómetros, bajo la gigantesca cubierta del estadio de Dallas, España quiere apropiarse de la fecha.
A las 21.00 horas, la Roja se enfrenta a Francia por una plaza en la final del Mundial. Noventa minutos —o quizá 120 y penaltis— separan a la selección española de Nueva York y de la posibilidad de conquistar la segunda estrella, dieciséis años después de Sudáfrica.
No será una batalla cualquiera. Frente a frente estarán la campeona de Europa y la subcampeona del mundo; las dos selecciones que mejor han defendido durante el torneo y dos equipos que todavía no saben lo que es ir perdiendo en este Mundial. El ganador se enfrentará el domingo a Argentina o Inglaterra en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey.
Esta noche, Francia tendrá a Mbappé, Dembélé y Olise. España responderá con Rodri, Lamine Yamal, Dani Olmo y una generación que ha aprendido a jugar los grandes partidos sin bajar la mirada.
Dos gigantes que nunca han estado contra las cuerdas
Los números explican la dimensión de la semifinal. Francia ha ganado sus seis partidos, ha marcado 16 goles y solo ha recibido dos. España suma cinco victorias y un empate, con 11 tantos a favor y únicamente uno en contra. Ninguna de las dos selecciones ha estado por detrás en el marcador durante todo el campeonato.
El camino francés ha sido una exhibición de autoridad: 3-1 a Senegal, 3-0 a Irak, 4-1 a Noruega, 3-0 a Suecia, 1-0 a Paraguay y 2-0 a Marruecos. España comenzó chocando contra el muro de Cabo Verde, pero reaccionó con un 4-0 ante Arabia Saudí y después fue derribando rivales: Uruguay, Austria, Portugal y Bélgica. El recorrido completo puede consultarse en el balance oficial de UEFA.
La Roja llega además con 37 partidos oficiales consecutivos sin perder y con una capacidad de supervivencia que ya ha aparecido en los momentos más delicados. No siempre ha brillado, pero ha aprendido a ganar de todas las maneras posibles.
España ya sabe cómo hacer caer a Francia
La historia general también favorece ligeramente a España: 18 victorias, 13 derrotas y siete empates en 38 enfrentamientos. Pero el dato que más alimenta la confianza está mucho más cerca.
España eliminó a Francia en las semifinales de la Eurocopa de 2024 con aquel gol extraordinario de un Lamine Yamal que solo tenía 16 años. Un año después volvió a derrotarla, esta vez por 5-4, en otra semifinal, la de la Liga de Naciones.
Francia, sin embargo, conserva cicatrices que España no ha olvidado: la final de la Eurocopa de 1984, la de la Liga de Naciones de 2021 y, sobre todo, el único precedente entre ambos países en un Mundial. Fue en 2006. España se adelantó con un penalti de Villa, pero Ribéry, Vieira y Zidane voltearon el partido y expulsaron a la Roja con un doloroso 1-3. La RFEF repasa una rivalidad centenaria que esta noche añade su capítulo más importante.
Veinte años después, España tiene la oportunidad de cerrar aquella herida.
Mbappé llega tocado, pero llegará
Kylian Mbappé sufrió un golpe en el tobillo ante Marruecos y no completó toda la última sesión preparatoria. No obstante, Didier Deschamps ha confirmado que está disponible y nadie contempla una semifinal sin el capitán francés.
El delantero del Real Madrid es el máximo goleador del Mundial con ocho tantos y ya suma 20 en fases finales de la Copa del Mundo. A su alrededor, Francia ha construido una delantera temible: Dembélé lleva cinco goles y Olise, Doué o Barcola multiplican las amenazas.
Deschamps también recupera a Aurélien Tchouaméni, ausente en las dos últimas eliminatorias por una lesión muscular. El centrocampista todavía no está al cien por cien, pero podría entrar en el once para reforzar el duelo contra Rodri y evitar que España monopolice el balón. La última hora médica francesa ha sido confirmada por Reuters.
Francia aspira a disputar su tercera final mundialista consecutiva. Ganó en 2018, perdió por penaltis ante Argentina en 2022 y quiere despedir a Deschamps —que abandonará el cargo al terminar el torneo— peleando por otra estrella.
Lamine cumple 19 años y pide como regalo Nueva York
Si Francia deposita su fe en Mbappé, España mira hacia Lamine Yamal. El extremo cumplió este lunes 19 años y se regaló una petición nada modesta: una victoria y el billete para la final.
Su Mundial ha sido más contenido de lo esperado —un gol hasta ahora—, pero Francia conoce perfectamente su capacidad para aparecer en escenarios gigantes. Lamine le marcó un gol decisivo en la Eurocopa de 2024 y otros dos en la Liga de Naciones de 2025.
Luis de la Fuente cree que su gran día en este Mundial todavía no ha llegado. Y el propio futbolista no esconde la importancia del encuentro: lo considera el partido más importante de su carrera y asegura que España, como campeona de Europa, no teme a ningún rival. Sus palabras completas pueden leerse en la comparecencia difundida por la RFEF.
El escenario parece escrito para él: cumpleaños, semifinal, Francia enfrente y Mbappé al otro lado. Hay futbolistas a los que estos focos les pesan. Lamine suele encenderlos.
El partido se decidirá alrededor de Rodri
La gran batalla estará en el centro del campo. España querrá tener el balón, instalarse en campo francés y obligar a Mbappé y Dembélé a correr hacia su propia portería. Francia intentará robar y salir como un disparo sobre los espacios que puedan dejar Pedro Porro, Cucurella, Cubarsí y Laporte.
Por eso será fundamental la posición de Rodri. El capitán deberá dirigir el juego, cortar las transiciones y evitar pérdidas que permitan a Mbappé arrancar con metros por delante. Francia puede pasar varios minutos defendiendo sin incomodarse: tiene físico, velocidad y una capacidad casi quirúrgica para castigar cualquier error.
También será decisivo el primer gol. Francia ha marcado primero en 31 partidos mundialistas y no perdió ninguno. España, por su parte, aún no se ha visto por detrás en este torneo. Quien golpee antes podrá llevar el encuentro hacia el terreno que más le conviene, según los datos recopilados por RTVE.
Merino, la llave escondida de De la Fuente
Si el partido llega igualado al tramo final, España guarda un arma que Francia conoce perfectamente. Mikel Merino decidió la eliminatoria contra Portugal entrando en el minuto 85 y volvió a hacerlo ante Bélgica después de saltar al campo en el 86.
Entre los dos encuentros necesitó únicamente 16 intervenciones con el balón para marcar dos goles decisivos. Es el comodín de De la Fuente, el futbolista capaz de aparecer en el área cuando el rival está cansado y el partido parece abocado a la prórroga.
España ha recorrido durante el torneo casi 9.500 kilómetros más que Francia, pero dispone de un banquillo que ya ha resultado determinante. Pedri, Ferran Torres, Merino, Zubimendi o Nico Williams pueden cambiar por completo el guion si el plan inicial se atasca.
Los posibles onces
Luis de la Fuente medita mantener el bloque que eliminó a Bélgica, con Fabián Ruiz por delante de Pedri. Deschamps debe decidir si arriesga desde el comienzo con Tchouaméni y si entrega la banda izquierda a Doué o Barcola.
España: Unai Simón; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte, Marc Cucurella; Rodri, Fabián Ruiz, Dani Olmo; Lamine Yamal, Mikel Oyarzabal y Álex Baena.
Francia: Maignan; Koundé, Upamecano, Saliba, Digne; Tchouaméni, Rabiot; Olise, Dembélé, Doué; Mbappé.
Árbitro: Iván Barton, de El Salvador.
Hora y televisión: 21.00 horas —20.00 en Canarias—, en directo y gratis por La 1 y RTVE Play.
Noventa minutos para cambiar de dueño el 14 de julio
Francia tiene al máximo goleador, una delantera descomunal y la experiencia de haber vivido prácticamente instalada en las últimas finales. España tiene el balón, una defensa extraordinaria, 37 partidos oficiales sin perder y una generación que ya ha demostrado que no se encoge ante nadie.
En París sonará la Marsellesa. En Dallas, España quiere escribir su propia revolución.
Que cuando termine la noche no se recuerde únicamente la Bastilla de 1789. Que el 14 de julio de 2026 quede también como el día en que España tomó la Bastilla y volvió a una final del Mundial.
