Salinas lleva hoy a su Patrona hasta el Cantábrico: fe, tambores y el esperado “baño” de la Virgen del Carmen

Salinas lleva hoy a su Patrona hasta el Cantábrico: fe, tambores y el esperado “baño” de la Virgen del Carmen

La localidad castrillonense celebra este jueves, 16 de julio, su jornada más emotiva. Tras la ofrenda floral y el pasacalles de la mañana, a las 19:00 comenzará la misa presidida por el arzobispo de Oviedo y, una hora después, la imagen recorrerá las calles hasta la playa para la bendición de las aguas. La amenaza de tormentas obliga a permanecer pendiente de posibles cambios de última hora.

Salinas ya vive el día de su Patrona. Desde primera hora de este jueves, vecinos, veraneantes y devotos han ido acercándose a la iglesia de Nuestra Señora del Carmen para contemplar la imagen, depositar flores y participar en una celebración que transforma durante unas horas la vida de la localidad.

La parte matinal del programa ha estado dedicada a la veneración y a la tradicional ofrenda floral. A las 12:30, la Banda de Tambores de la Cofradía ha recorrido las calles anunciando que el 16 de julio no es un día cualquiera en Salinas. Los redobles han servido como llamada pública a una jornada que alcanzará su momento culminante al final de la tarde, cuando la Virgen abandone el templo y sea llevada hasta el Cantábrico.

El programa oficial mantiene para las 19:00 horas la solemne eucaristía, presidida por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes. A continuación, a las 20:00 horas, comenzará la procesión por las calles de Salinas hasta la playa, acompañada por la Banda de Tambores de la propia Cofradía y la Banda de Música de Infiesto.

En el arenal tendrá lugar la bendición de las aguas y el momento más esperado: la entrada de los portadores en el mar con las andas de la Virgen. Es el “baño” de la Patrona, una escena en la que se mezclan solemnidad religiosa, identidad local y la fuerza imprevisible del Cantábrico.

La jornada de hoy, hora a hora

El programa de este jueves se divide en tres grandes momentos:

  • Durante toda la mañana: exposición de la imagen, veneración de los fieles y ofrenda floral.
  • 12:30 horas: recorrido de la Banda de Tambores de la Cofradía por las calles de Salinas.
  • 19:00 horas: solemne eucaristía presidida por Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo.
  • 20:00 horas: salida de la procesión desde la iglesia de Nuestra Señora del Carmen y recorrido hasta la playa.
  • Al llegar al arenal: entrada de los portadores en el mar y bendición de las aguas.

El programa de 2026 no fija una hora exacta para la llegada a la playa. Como referencia, en 2024 la bendición estaba programada para las 20:50, aproximadamente cincuenta minutos después de la salida. Este año, por tanto, el momento del “baño” podría producirse alrededor de las 20:45 o 21:00 horas, aunque se trata solamente de una estimación condicionada por el ritmo de la procesión, la asistencia y el tiempo.

La iglesia se encuentra en el número 13 de la calle Bernardo Álvarez Galán. Quienes quieran presenciar la salida deberían acudir con antelación, ya que la misa, el entorno del templo y la llegada posterior a la playa suelen concentrar a numerosos vecinos y visitantes. El programa completo puede consultarse en la Cofradía del Carmen de Salinas.

Así es la procesión: del templo a las olas

La celebración de Salinas tiene una personalidad propia. No consiste en embarcar la imagen para realizar una travesía marítima, como ocurre en muchos puertos pesqueros, sino en llevarla a hombros desde su iglesia hasta la playa y adentrarla en las aguas del Cantábrico.

Los portadores, mayoritariamente jóvenes vinculados a la Cofradía, colocan sus hombros bajo las andas y afrontan tanto el recorrido urbano como la entrada en el mar. En las imágenes de ediciones anteriores aparecen vestidos con prendas blancas y azules, avanzando descalzos entre las olas mientras sostienen una estructura adornada con flores y faroles.

Alrededor se forma una estampa multitudinaria: fieles siguiendo la comitiva, familias esperando en el paseo y el arenal, bañistas que se aproximan desde la orilla, teléfonos móviles levantados y los redobles de los tambores mezclándose con el sonido del oleaje.

Cuando la Virgen llega al agua, la procesión deja de ser solamente un desfile religioso. El mar se convierte en parte del ritual. La bendición pide protección para quienes navegan, trabajan o han perdido la vida en él y extiende la oración sobre las aguas y sobre toda la comunidad.

La propia Cofradía define a los portadores como jóvenes que no se limitan a aparecer el 16 de julio, sino que participan durante el año en jornadas de hermandad, actividades asistenciales y acciones caritativas. Su función durante la procesión es, al mismo tiempo, física y simbólica: son quienes unen el templo con el Cantábrico.

El Carmen comenzó tres días antes

La fiesta no se limita a la procesión de hoy. Los cultos comenzaron el lunes 13 de julio con un triduo celebrado durante tres jornadas. Cada tarde se abrió con la exposición del Santísimo Sacramento a las 16:30, seguida del rosario a las 19:30, el ejercicio del triduo y la bendición a las 19:50 y la misa de las 20:00.

Las predicaciones han corrido este año a cargo de Gonzalo José Suárez Menéndez, canónigo del Santuario de Nuestra Señora de Covadonga.

La víspera de ayer tuvo una relevancia especial. Durante la misa fueron impuestas las medallas a los nuevos integrantes de una Cofradía que ya supera los 800 hermanos. Posteriormente, el estandarte de la Virgen recorrió las calles acompañado por la Banda de Gaitas de Castrillón.

A medianoche, la iglesia acogió el tradicional acto de la Salve. Ese canto, cuando el calendario acababa de entrar en el 16 de julio, marcó el comienzo litúrgico del día grande.

Una tradición documentada desde hace más de un siglo

Aunque la actual Cofradía es relativamente joven, la devoción de Salinas por la Virgen del Carmen tiene raíces mucho más antiguas.

La primera capilla de la localidad se levantó en 1886 en la desaparecida plaza del Carmen, situada al comienzo de la actual calle Ramón y Cajal. Salinas era entonces una pequeña colonia que comenzaba a crecer gracias a la industria, los baños de mar y la llegada de familias que pasaban allí el verano.

Tres años después, el 31 de octubre de 1889, una real orden creó la Coadjutoría de Salinas bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen. Dependía todavía de la parroquia de San Martín de Laspra e incluía los núcleos de Salinas y Raíces.

La capilla original medía apenas once metros de largo por seis y medio de ancho. El crecimiento de la localidad la dejó rápidamente pequeña, especialmente durante el verano, cuando parte de los asistentes tenía que seguir los oficios desde el pórtico o desde la calle.

Entre 1913 y 1914 fue ampliada, pero tampoco resultó suficiente. En octubre de 1918 se abrió una suscripción popular para construir una iglesia de mayores dimensiones. La documentación parroquial recuerda que se organizaron rifas y tómbolas y se solicitaron aportaciones a vecinos y veraneantes. El terreno se compró en 1921 y la primera piedra del templo actual se colocó el 8 de diciembre de 1928, bajo una intensa lluvia.

La Guerra Civil interrumpió los trabajos cuando el edificio ya tenía cubierta. El templo se abrió provisionalmente al culto en agosto de 1938 y el altar mayor, presidido por la Virgen, fue bendecido en diciembre de 1940. El retablo procedía del occidente de Asturias y fue restaurado por la pintora María Galán Carvajal.

Salinas se convirtió finalmente en parroquia independiente el 29 de marzo de 1959, tras separarse de San Martín de Laspra. La historia completa del templo y de aquella movilización vecinal está recogida en una investigación publicada por la parroquia de Salinas.

La imagen que hoy entra en el mar

La actual imagen procesional fue adquirida durante la etapa de Abel Vega Campazas, tercer párroco de Salinas después de la constitución de la parroquia independiente. Desde entonces sale cada 16 de julio.

Durante años, la organización de la procesión quedó en manos de la Asociación de Veteranos de la Armada Lepanto. En 2014 comenzó a producirse un relevo generacional: un grupo de jóvenes salineros se implicó en los preparativos y, al año siguiente, asumió la organización y protagonizó el tradicional baño de la Virgen.

Aquella movilización juvenil desembocó en la constitución de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen. El arzobispo de Oviedo la erigió formalmente el 14 de mayo de 2018. En sus primeros seis meses alcanzó ya los 400 miembros; ocho años después, la organización informa de que ha superado los 800.

La celebración actual conserva, por tanto, una base histórica, pero también es resultado de una recuperación contemporánea. El “baño” que hoy identifica visualmente la procesión salinera fue reforzado a partir de 2015 por una generación que decidió tomar el relevo y convertir el 16 de julio en una celebración cada vez más participativa.

Patrona oficial de Salinas desde 2021

La vinculación entre Salinas y la Virgen del Carmen recibió en 2021 un reconocimiento especialmente relevante. Después de más de un siglo de devoción documentada, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos la declaró Patrona “apud Deum” de Salinas.

La expresión latina significa, en este contexto, el reconocimiento litúrgico de la Virgen del Carmen como patrona ante Dios de la comunidad salinera. La declaración se produjo durante el pontificado del papa Francisco, siendo arzobispo de Oviedo Jesús Sanz Montes, párroco Agustín González Morera y hermano mayor Lucas Oraá Santos.

La decisión formalizaba una realidad mucho más antigua: el primer templo de Salinas ya había nacido bajo esta advocación en 1886; existen crónicas de 1917 que hablan de la procesión y la iglesia, la parroquia y la principal celebración religiosa de la localidad han mantenido desde entonces el nombre del Carmen. La Cofradía conserva la cronología completa de esa relación.

Del Monte Carmelo a las costas asturianas

La advocación del Carmen procede del Monte Carmelo, situado en la actual Israel y vinculado en la tradición bíblica al profeta Elías. En torno a ese lugar se establecieron durante la Edad Media los ermitaños que darían origen a la Orden de los Carmelitas.

Según la tradición carmelita, el 16 de julio del siglo XIII la Virgen se apareció a san Simón Stock y le entregó el escapulario, que se convertiría en el principal símbolo de esta devoción.

Con el paso de los siglos, la Virgen del Carmen quedó estrechamente ligada a los navegantes. Se la denomina “Stella Maris”, Estrella del Mar, una figura protectora que orienta a quienes se enfrentan a la incertidumbre de las aguas. Es patrona de los marineros, de los pescadores y de la Armada española.

De ahí que cada 16 de julio se celebren procesiones en numerosos puertos y localidades costeras. Algunas imágenes son embarcadas y recorren rías o bahías acompañadas por pequeñas flotillas. En Salinas, donde no existe un puerto pesquero tradicional como en otras localidades, la devoción ha adoptado una forma diferente: la Virgen sale desde el corazón de la población y el propio arenal se convierte en santuario.

El cielo amenaza el momento más esperado

La gran incógnita de esta tarde será la meteorología. Asturias tiene activo un aviso amarillo por tormentas entre las 14:00 y las 20:59 horas, una franja que coincide prácticamente con la misa, la salida y el recorrido hacia la playa.

En el litoral occidental, donde se encuentra Salinas, las tormentas pueden ir acompañadas de granizo y rachas de viento muy fuertes. A las 13:35 no constaba ningún anuncio público de suspensión o modificación y el programa oficial se mantenía, pero la organización y las autoridades podrán adaptar los actos si la evolución del tiempo compromete la seguridad.

La bendición de las aguas ya obliga normalmente a extremar las precauciones por el oleaje. Una tormenta eléctrica añadiría un riesgo evidente en la playa, especialmente para las personas situadas dentro del agua. Conviene consultar antes de desplazarse los avisos actualizados de AEMET y atender cualquier comunicación de última hora de la Cofradía o del Ayuntamiento.

Mucho más que una imagen dentro del agua

La fotografía del baño de la Virgen es espectacular, pero la fiesta contiene algo más profundo. Resume la transformación de Salinas: de un pequeño núcleo dependiente de Laspra a una villa residencial y turística que encontró en su iglesia y en el Carmen un elemento de identidad común.

La procesión también habla de relevo generacional. Los veteranos de la Armada mantuvieron durante años la celebración; después llegaron los jóvenes, la entrada en el mar adquirió nueva fuerza y nació una Cofradía que ha crecido hasta superar los 800 integrantes.

Esta tarde, si el tiempo lo permite, los tambores volverán a sonar camino de la playa. Los portadores pisarán la arena, se introducirán en el Cantábrico y levantarán las andas sobre las olas. Durante unos minutos, Salinas volverá a mirar al mismo tiempo hacia su Patrona y hacia el mar.

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