Rodrigo Cuevas no se baja de San Mateo: confirma su concierto en La Ería tras las dudas lanzadas desde el Ayuntamiento

Rodrigo Cuevas no se baja de San Mateo: confirma su concierto en La Ería tras las dudas lanzadas desde el Ayuntamiento

El artista actuará el 21 de septiembre en Oviedo pese a la controversia provocada por sus críticas al modelo de casetas. Su agenda oficial mantiene la fecha y la venta de entradas, mientras la polémica abre un incómodo debate sobre libertad artística, participación ciudadana y la candidatura cultural de la capital asturiana.

Rodrigo Cuevas estará en las fiestas de San Mateo. El artista ovetense ha despejado cualquier duda sobre su participación después de que desde el propio Ayuntamiento se cuestionara públicamente la continuidad de su concierto a raíz de sus críticas al nuevo modelo festivo de la ciudad.

La actuación se celebrará el 21 de septiembre de 2026 en el recinto de La Ería, coincidiendo con el día grande de San Mateo. No se trata únicamente de una declaración de intenciones: la fecha figura en la agenda oficial de la gira de Rodrigo Cuevas y mantiene operativo el enlace para la adquisición de entradas.

La confirmación cierra, al menos en el terreno artístico, varios días de incertidumbre. La controversia, sin embargo, permanece abierta porque ha situado frente a frente dos asuntos que deberían discurrir por vías diferentes: la contratación de un espectáculo musical y el derecho del artista contratado a opinar sobre la política festiva del Ayuntamiento.

De artista anunciado a artista cuestionado

La secuencia comienza con la incorporación de Rodrigo Cuevas a la programación musical de San Mateo. Su presencia tenía un fuerte componente simbólico: se trata de uno de los artistas asturianos con mayor proyección nacional, nació en Oviedo y regresará a la ciudad con La Belleza, su nueva propuesta escénica.

El espectáculo combina música tradicional, electrónica, palabra, humor y una escenografía concebida para acompañar su nueva etapa creativa. La propia presentación de la gira lo define como una evolución de su universo artístico, construido a partir del folclore pero abierto a lenguajes sonoros contemporáneos.

La polémica apareció después de que Cuevas mostrara públicamente su respaldo a las asociaciones que reclaman recuperar una mayor presencia en las fiestas de San Mateo y cuestionara el modelo de casetas impulsado por el gobierno municipal.

Sus críticas se dirigían a la organización de la fiesta y al papel concedido al tejido asociativo, no a su concierto ni a las condiciones de la contratación. Sin embargo, la concejala responsable de Festejos, Covadonga Díaz, reaccionó vinculando ambas cuestiones y poniendo públicamente en duda la presencia del artista después de sus manifestaciones.

La intervención municipal generó inmediatamente una pregunta: ¿podía la crítica de un artista a una decisión política tener consecuencias sobre una actuación ya anunciada?

El concierto continúa

La respuesta de Rodrigo Cuevas ha sido inequívoca. Actuará en Oviedo el 21 de septiembre y, por el momento, no existe constancia pública de ningún procedimiento administrativo dirigido a resolver o cancelar su contratación.

Su página oficial incluye la cita de Uviéu, recinto de La Ería, entre los conciertos de la gira, inmediatamente después de su actuación del 28 de agosto en Ibiza y antes de sus compromisos de octubre en Sevilla. Las entradas continúan disponibles a través de la plataforma enlazada por el propio artista.

Por tanto, a día de hoy los datos comprobables son tres:

  • Rodrigo Cuevas mantiene el concierto.
  • La actuación será el 21 de septiembre en La Ería.
  • No se ha anunciado oficialmente su retirada de la programación ni la cancelación del contrato.

La controversia ha sido política y verbal, pero no se ha traducido, al menos por ahora, en una decisión administrativa contra la actuación.

Las casetas y el concierto son asuntos diferentes

El origen de la disputa está en la profunda transformación de las fiestas de San Mateo emprendida por el gobierno de Alfredo Canteli.

Los antiguos chiringuitos, gestionados durante décadas por asociaciones vecinales, culturales, sindicales, juveniles y políticas, fueron sustituidos por un sistema de casetas con mayor protagonismo de establecimientos hosteleros y empresas profesionales. La decisión provocó movilizaciones, miles de firmas y una fuerte división política y social.

El Ayuntamiento defiende que el nuevo modelo ofrece más control sanitario, seguridad, limpieza, uniformidad estética y profesionalización. Sus críticos sostienen, en cambio, que las fiestas han perdido una parte esencial de su identidad popular y que las asociaciones han quedado relegadas dentro de una celebración que ayudaron a construir durante décadas.

Ese es el debate en el que intervino Rodrigo Cuevas. El artista se posicionó a favor de preservar la participación asociativa y cuestionó que la fiesta se conciba únicamente como una sucesión de conciertos y espacios de consumo.

Pero ese posicionamiento no modifica por sí mismo la contratación de su espectáculo. Una actuación artística se rige por las condiciones establecidas entre la organización, la productora y el artista. El debate sobre las casetas depende de las decisiones políticas, ordenanzas, autorizaciones y procedimientos adoptados por el Ayuntamiento.

Mezclar ambos planos alimenta la percepción de que la contratación cultural puede utilizarse para premiar afinidades o castigar críticas, aunque no se haya materializado ninguna represalia administrativa.

Una polémica especialmente incómoda para Oviedo

El episodio adquiere una dimensión mayor porque Oviedo aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031.

La candidatura fue presentada como un proyecto abierto a toda Asturias, basado en el consenso, la cohesión, la colaboración institucional y la participación ciudadana. Así se expuso durante su puesta de largo, en la que se incorporó Natalia Álvarez Simó como directora artística y se reclamó la implicación del conjunto del sector cultural asturiano. 

Por eso, la posibilidad de que un artista sea cuestionado desde el gobierno municipal después de criticar una decisión del propio Ayuntamiento resulta difícil de encajar con el discurso de diversidad, autonomía creativa y pluralidad que exige una candidatura cultural europea.

Rodrigo Cuevas no es, además, una figura ajena a la ciudad. Nació en Oviedo, estudió música desde niño en la capital y ha convertido la tradición asturiana en la base de una propuesta contemporánea reconocida dentro y fuera de España.

En 2023 recibió el Premio Nacional de las Músicas Actuales. Su trabajo no se limita a los escenarios: alrededor de La Benéfica de Piloña desarrolla actividades culturales, educativas y comunitarias destinadas a reforzar el tejido asociativo del medio rural. Su trayectoria como artista y agitador cultural ha sido ampliamente reconocida por su capacidad para conectar folclore, vanguardia y participación social.

Un antecedente que vuelve a pesar

La controversia tiene también una inevitable resonancia histórica. En 2019, tras el cambio de gobierno municipal, el Ayuntamiento canceló la programación musical preparada por el anterior equipo. Entre los artistas afectados se encontraba el propio Rodrigo Cuevas, junto con nombres como Luz Casal, Rozalén, Rayden o Álvaro Soler.

Aquel episodio y la posterior transformación de los chiringuitos marcaron el comienzo de un nuevo modelo de San Mateo defendido por el gobierno de Canteli y rechazado por buena parte de la oposición y de las asociaciones tradicionales.

Siete años después, Rodrigo Cuevas vuelve al cartel de las fiestas, pero su regreso ha quedado nuevamente rodeado por una controversia política.

La Ería, última parada asturiana de una gran gira

El concierto permitirá presentar en Oviedo La Belleza, el espectáculo con el que Cuevas está recorriendo España y Portugal. La gira comenzó en abril con dos actuaciones en Avilés —la primera de ellas con las entradas agotadas— y ha incluido o incluirá escenarios de Barcelona, San Sebastián, Madrid, Cartagena, Valencia, Málaga, Santander, Sevilla, Lisboa y Oporto.

La propuesta incorpora nuevas canciones y amplía la combinación de cabaré, tradición oral, electrónica, danza, provocación y humor que caracteriza al artista.

Su llegada a La Ería en la jornada de San Mateo convierte la actuación en una de las citas centrales de las fiestas. También añade una fuerte carga simbólica: el creador que ha cuestionado la transformación de la celebración actuará finalmente dentro de la programación diseñada por el mismo Ayuntamiento al que ha criticado.

La libertad de criticar sin renunciar al escenario

La confirmación del concierto evita que la controversia desemboque en una cancelación de consecuencias mucho mayores. Pero no borra el debate de fondo.

Un ayuntamiento puede defender su modelo festivo, responder a las críticas y explicar las razones de sus decisiones. Un artista, aunque haya sido contratado con fondos públicos, conserva igualmente el derecho a opinar sobre esas políticas. La contratación de una actuación no supone adhesión ideológica ni obliga al silencio.

El 21 de septiembre Rodrigo Cuevas subirá finalmente al escenario de La Ería. Lo hará después de haber defendido públicamente otro concepto de fiesta y tras comprobar cómo sus palabras ponían en duda su propia presencia.

San Mateo tendrá concierto. La discusión sobre qué modelo de celebración quiere Oviedo —y sobre cómo se relacionan sus instituciones con las voces críticas de la cultura— continuará mucho después de que termine la música.

Dejar un comentario

captcha