Volar a última hora, dormir tres noches y conseguir una entrada para el España-Argentina obliga a desembolsar entre 9.500 y 11.000 euros por persona; solo la localidad más barata supera los 6.000
España está a un partido de volver a ser campeona del mundo y la tentación resulta inevitable: cerrar la maleta, salir corriendo desde Asturias y plantarse el domingo en Nueva York para vivir en directo una final histórica frente a Argentina.
El sueño es posible. Barato, desde luego, no.
Un aficionado asturiano que decida viajar ahora a Estados Unidos, cuando quedan apenas unos días para el encuentro, tendría que preparar un presupuesto aproximado de 10.000 euros por persona. El coste podría reducirse hasta unos 9.500 euros encajando vuelos incómodos, alojamiento modesto y la entrada más barata disponible, pero también podría superar con facilidad los 12.000 euros si se busca un viaje algo más cómodo.
El principal obstáculo no es cruzar el Atlántico. Es conseguir entrar al estadio.
Una entrada de más de 6.400 euros para empezar
La final entre España y Argentina se disputará el domingo 19 de julio, a las 15.00 horas de la costa este estadounidense —las 21.00 en España—, en el New York New Jersey Stadium, denominación utilizada durante el Mundial para el MetLife Stadium de East Rutherford, en Nueva Jersey. El recinto, situado a unos 16 kilómetros de Manhattan, tiene capacidad para alrededor de 82.500 espectadores.
España llega al partido después de derrotar por 2-0 a Francia, mientras que Argentina obtuvo su clasificación tras imponerse por 2-1 a Inglaterra. Será además un duelo entre las dos primeras selecciones de la clasificación mundial y entre la vigente campeona, Argentina, y una España que busca su segundo título después del conquistado en Sudáfrica en 2010.
La clasificación española ha provocado una carrera contrarreloj por conseguir localidades. La FIFA llegó a sacar cerca de 1.200 entradas adicionales de categoría 2 a un precio de 7.380 dólares, aproximadamente 6.435 euros al cambio actual.
Las localidades de categoría 1 alcanzan entre 19.995 y 32.970 dólares, mientras que en el mercado oficial de reventa se han encontrado anuncios desde algo más de 7.400 dólares hasta cantidades completamente irreales de varios millones.
En plataformas comerciales como SeatGeek, las entradas más económicas con gastos incluidos se sitúan en torno a 7.250 dólares, cerca de 6.300 euros. Los asientos situados en los niveles inferiores del estadio superan ya los 14.000 dólares.
Existe también la opción de acudir mediante los paquetes oficiales de hospitalidad de la FIFA. Los disponibles para la final parten actualmente de unos 8.000 dólares por persona, e incluyen entrada, restauración y otros servicios exclusivos.
La conclusión es demoledora: antes de comprar el avión, reservar el hotel o comer un solo perrito caliente, el aficionado ya deberá desembolsar entre 6.300 y 7.000 euros únicamente para cruzar los tornos.
De Asturias a Madrid y de Madrid a Nueva York
Desde el aeropuerto de Asturias no existen vuelos directos a Nueva York. Las dos posibilidades más razonables serían volar desde Santiago del Monte haciendo escala en Madrid o desplazarse primero hasta Barajas por carretera, autobús o tren.
Los autobuses entre Oviedo y Madrid pueden encontrarse normalmente desde unos 18 euros, aunque las tarifas habituales se mueven entre 35 y 75 euros dependiendo del horario y el tipo de servicio. El trayecto dura alrededor de cinco horas y media. Los trenes directos tardan desde algo más de tres horas.
El problema vuelve a ser la urgencia. Los precios generales de los vuelos de ida y vuelta entre Madrid y Nueva York se sitúan habitualmente entre 455 y 940 euros, pero esas referencias corresponden a viajes comprados con cierta antelación y no necesariamente al fin de semana de una final mundialista.
Tras la clasificación de España, diferentes búsquedas realizadas para viajar inmediatamente sitúan los billetes entre 1.500 y 1.800 euros, especialmente en vuelos directos y horarios que permiten llegar con margen antes del encuentro.
También pueden aparecer combinaciones desde unos 700 u 800 euros, pero suelen implicar escalas largas, horarios menos seguros, equipaje limitado o fechas de regreso poco convenientes. Virgin Atlantic, por ejemplo, anuncia tarifas generales para julio desde unos 780 euros, aunque no garantiza que ese precio se mantenga para las fechas exactas de la final.
Para evitar riesgos, la opción prudente sería salir de Asturias el viernes 17 de julio, viajar desde Madrid ese mismo día y disponer del sábado completo como margen de seguridad. Volar el sábado con una conexión ajustada podría terminar en catástrofe: cualquier retraso convertiría una entrada de más de 6.000 euros en el recuerdo más caro jamás guardado en un cajón.
Dormir junto al estadio puede costar 2.000 euros por noche
El alojamiento representa el siguiente gran mordisco al presupuesto. Los hoteles próximos al estadio han multiplicado sus precios con motivo del Mundial.
Algunos establecimientos económicos de Nueva Jersey, que en circunstancias normales ofrecerían tarifas asequibles, están cobrando alrededor de 500 dólares por noche. Otros alojamientos situados cerca de East Rutherford han llegado a anunciar habitaciones por 2.300 dólares la noche para las jornadas decisivas del campeonato.
Dormir tres noches —viernes, sábado y domingo— en Manhattan, Newark, Jersey City o Secaucus puede costar entre 1.200 y 1.800 euros en un establecimiento razonable. Encontrar algo por debajo de esa cantidad requeriría alejarse del centro, aceptar un alojamiento básico o compartir habitación.
La alternativa más práctica sería buscar hotel en Nueva Jersey, especialmente cerca de Newark o Secaucus, para evitar las tarifas de Manhattan y facilitar el desplazamiento hacia el estadio. Sin embargo, la cercanía tampoco garantiza precios bajos: durante el Mundial, algunos de los alojamientos más modestos de la zona se han ofrecido a tarifas propias de hoteles de lujo.
Llegar al estadio también exige planificación
Aunque popularmente se hable de la final de Nueva York, el estadio está en East Rutherford, Nueva Jersey. No se encuentra en Manhattan ni dispone de una estación de metro convencional en sus inmediaciones.
NJ Transit ha habilitado servicios especiales mediante la Meadowlands Rail Line. Los viajeros pueden salir desde Penn Station, en Manhattan, llegar a Secaucus Junction y enlazar allí con los trenes lanzadera hacia el estadio.
Las autoridades han advertido además de que no habrá aparcamiento general para espectadores en el recinto durante los partidos del Mundial. El acceso quedará limitado a las opciones oficiales de transporte, por lo que se recomienda adquirir los billetes con antelación.
Entre el transporte desde el aeropuerto, los desplazamientos por Nueva York y el viaje de ida y vuelta al estadio, resulta prudente reservar entre 120 y 220 euros.
Utilizar Uber o taxi puede parecer más cómodo, pero la salida simultánea de decenas de miles de personas después de la final podría disparar las tarifas y provocar largas esperas.
El permiso de entrada y los gastos invisibles
Los ciudadanos españoles que viajen a Estados Unidos por turismo necesitan disponer de una autorización ESTA aprobada, salvo que tengan visado u otra autorización válida.
La solicitud oficial cuesta actualmente 40,27 dólares, unos 35 euros. Aunque en muchos casos la respuesta llega rápidamente, las autoridades estadounidenses recomiendan tramitarla con antelación y no comprar el viaje sin haber comprobado que la autorización ha sido aceptada.
A ese importe hay que sumar un seguro de viaje, las comidas, el uso del teléfono móvil, posibles cargos por equipaje y un margen mínimo para imprevistos.
Comer durante cuatro días sin grandes lujos podría suponer entre 180 y 300 euros. El seguro y otros gastos menores añadirían entre 70 y 150 euros.
La factura completa
El presupuesto aproximado para una persona que salga desde Asturias sería el siguiente:
Concepto Coste estimado
| Entrada para la final | 6.300–7.000 euros |
| Vuelo de ida y vuelta | 1.500–1.800 euros |
| Viaje Asturias-Madrid o conexión aérea | 100–250 euros |
| Hotel durante tres noches | 1.200–1.800 euros |
| Autorización ESTA | 35 euros |
| Transportes en Nueva York y Nueva Jersey | 120–220 euros |
| Comidas | 180–300 euros |
| Seguro e imprevistos | 70–150 euros |
| Total aproximado | 9.500–11.500 euros |
La cifra central se situaría alrededor de 10.300 euros por persona.
Tres formas de vivir el sueño
El viaje más austero posible exigiría entre 9.300 y 9.700 euros. Implicaría comprar la entrada más barata, elegir vuelos con escalas o peores horarios, dormir en un alojamiento modesto de Nueva Jersey, viajar con poco equipaje y reducir al máximo los gastos diarios.
Un viaje razonable se movería entre 10.000 y 11.000 euros. Permitiría volar con horarios seguros, dormir tres noches en un hotel correcto y disponer de cierto margen para comidas, traslados y posibles contratiempos.
Quien quiera viajar con mayor comodidad, adquirir una entrada mejor situada o contratar un paquete de hospitalidad deberá preparar entre 12.000 y 15.000 euros.
Para una pareja, compartir habitación permitiría ahorrar parte del alojamiento, pero las entradas y los vuelos seguirían pagándose por duplicado. El coste total se situaría aproximadamente entre 18.000 y 20.000 euros.
Una final al alcance de muy pocos
España y Argentina protagonizarán una de las finales más atractivas de la historia reciente del Mundial. Leo Messi tratará de conducir a Argentina hacia su segundo título consecutivo, mientras España aspira a levantar su segunda Copa del Mundo.
Argentina llega como el equipo más goleador del torneo, con 19 tantos, y España como la selección más sólida defensivamente, con un solo gol encajado.
Para un aficionado asturiano, estar allí todavía es posible. Hay vuelos, alojamientos y entradas disponibles. Pero la improvisación tiene un precio formidable.
Viajar ahora desde Asturias para contemplar en directo la final entre España y Argentina costará, en términos realistas, unos 10.000 euros por persona.
Noventa minutos, quizá una prórroga, tal vez unos penaltis y la posibilidad de ver a España campeona del mundo. Una experiencia irrepetible, desde luego. También la escapada futbolística más cara de la vida de casi cualquiera.
