Cetáreas, congelados, conservas y acuicultura asturiana desembarcan en Vigo para competir en uno de los mayores escaparates internacionales del sector. Asturias llega con una carta de presentación contundente: 235 barcos, 19 cofradías y casi 25 millones de kilos vendidos en sus lonjas por más de 82 millones de euros.
Durante tres días, Vigo huele a mar y habla de negocio.
Compradores, importadores, distribuidores, transformadores y productores procedentes de decenas de países llenan desde este martes los pasillos de Conxemar, una feria que ha dejado hace tiempo de ser simplemente una exposición de pescado congelado para convertirse en uno de los grandes mercados internacionales de la industria marina.
Y Asturias quiere hacerse notar.
Ocho empresas asturianas han llegado a la 27ª edición de Conxemar cargadas de pescado, marisco, acuicultura, congelados y conservas con un objetivo mucho menos protocolario que hacerse una fotografía detrás de un mostrador: vender, encontrar nuevos clientes y colocar el producto asturiano ante compradores internacionales.
La cita reúne este año en el Instituto Ferial de Vigo a 836 expositores de 47 países y espera superar nuevamente los 30.000 visitantes profesionales. Conxemar ocupa más de 37.000 metros cuadrados y se ha consolidado como una de las grandes reuniones mundiales de la industria de productos del mar.
De Tazones, El Musel o Navia al escaparate internacional
La representación asturiana reúne perfiles muy distintos del sector.
Participan Cetárea Tazones, Fresgea, Congelados Basilio, Aquacría Lafigal, Conservas El Viejo Pescador, Bedón Acuacultura, Productos del Mar Ría de Navia-Cabo San Agustín y Cetárea El Musel.
Ocho empresas que muestran prácticamente toda la cadena vinculada al producto marino asturiano: desde la comercialización de pescado y marisco hasta la acuicultura, las conservas y el producto congelado.
Todas ellas comparten un espacio asturiano de 140 metros cuadrados, concebido fundamentalmente para enseñar producto, mantener reuniones y cerrar contactos comerciales.
Porque en Conxemar se viene, sobre todo, a hacer negocios.
La magnitud económica del encuentro lo demuestra. En la edición de 2025 participaron 812 expositores de 46 países y 30.405 profesionales, y los acuerdos comerciales vinculados a la feria alcanzaron los 831,7 millones de euros.
Solo esa cifra representó alrededor del 4,5% de la facturación anual de la industria y comercialización española de productos pesqueros.
Casi 25 millones de kilos salen cada año de las lonjas asturianas
Asturias tampoco llega a Vigo con las manos vacías.
Durante 2025, las lonjas del Principado subastaron exactamente 24.912.359 kilos de pescado y marisco, que generaron una facturación en primera venta de 82.010.016 euros.
Avilés y Gijón concentraron aproximadamente el 90% de ese volumen económico.
Detrás de esos números existe una estructura pesquera que continúa teniendo un importante peso económico y social en numerosos concejos costeros.
Asturias dispone de 19 cofradías de pescadores y de una flota formada por 235 embarcaciones.
Y hay una característica especialmente significativa: aproximadamente el 80% pertenece al segmento de artes menores.
Eso explica buena parte de la identidad con la que el pescado asturiano trata de diferenciarse en mercados cada vez más competitivos: pequeñas embarcaciones, pesca próxima a la costa, capturas con tiempos reducidos entre mar y lonja y una fuerte vinculación entre producto y territorio.
El pescado asturiano también busca tener apellido
Precisamente uno de los grandes desafíos del sector consiste en conseguir que el consumidor no vea simplemente una merluza, un bonito, un pulpo o un marisco.
Quiere que sepa de dónde viene y cómo se ha pescado.
Ahí entran distintivos como Pescado de Rula con Artes Sanos, impulsado por la Federación de Cofradías de Pescadores del Principado.
La marca pretende identificar pescado y marisco procedente de la flota artesanal asturiana y asociarlo a características muy concretas: pesca sostenible, proximidad, frescura y utilización de artes tradicionales.
A esa estrategia se suma Alimentos del Paraíso Natural, la enseña bajo la que Asturias intenta hacer reconocibles fuera de la comunidad sus productos agroalimentarios de mayor calidad.
Conxemar ofrece precisamente el escenario en el que esas marcas tienen que demostrar que sirven para algo más que adornar una etiqueta.
Delante de los expositores pasan durante estos tres días compradores, cadenas de distribución, mayoristas, restauradores, exportadores y empresas de transformación procedentes de prácticamente todo el mundo.
La batalla ya no es solo pescar: hay que vender mejor
Ese es uno de los grandes cambios que ha experimentado el sector.
Capturar un producto extraordinario no garantiza por sí solo obtener el mejor precio.
El valor añadido está cada vez más relacionado con la transformación, presentación, trazabilidad, conservación, logística, certificaciones ambientales y capacidad de colocar el producto en mercados dispuestos a pagar más por él.
Y precisamente toda esa cadena se concentra estos días en Vigo.
Conxemar reúne a importadores, exportadores, mayoristas, fabricantes, compañías de frío industrial, maquinaria, embalaje, logística y acuicultura.
Es decir: prácticamente todo lo que sucede desde que un producto sale del mar hasta que acaba en un supermercado o en un restaurante.
202.260 euros para mantener vivas las cofradías
La presencia asturiana en Vigo ha servido también para anunciar una nueva línea de ayudas directas a las cofradías de pescadores.
El Gobierno del Principado destinará 202.260 euros a financiar su mantenimiento y funcionamiento.
Puede parecer una cantidad pequeña frente a las cifras millonarias que mueve el mercado pesquero, pero las cofradías desarrollan servicios imprescindibles en muchos puertos y continúan siendo parte de la estructura económica de las villas marineras.
Además de representar a los profesionales, participan en la gestión de lonjas, organización de servicios, comercialización y funcionamiento cotidiano de numerosos puertos.
Tres días para vender Asturias
Conxemar permanecerá abierta hasta el jueves 8 de octubre.
Serán tres jornadas de reuniones, degustaciones, muestras de producto, negociaciones, intercambio de tarjetas y conversaciones que pueden terminar meses después convertidas en contratos.
La edición de este año llega además después del récord alcanzado en 2025 y con una participación internacional aún mayor.
Asturias juega ahí una baza que conoce bien.
Tiene aproximadamente 400 kilómetros de costa, dos grandes lonjas en Avilés y Gijón, centenares de embarcaciones y una tradición marinera que sigue definiendo pueblos enteros desde el occidente hasta el oriente.
Pero estos días la batalla no está en el Cantábrico.
Está en los pabellones de Vigo.
Y allí, entre centenares de empresas llegadas de casi medio centenar de países, ocho compañías asturianas intentan convertir el sabor del Cantábrico en nuevos clientes, contratos y mercados.
