El sablazo del 1 de agosto: llenar el depósito cuesta desde hoy hasta tres euros más en Asturias
La reducción del Impuesto sobre Hidrocarburos baja de 15 a 10 céntimos por litro en plena operación salida. El impacto fiscal puede alcanzar los 6,05 céntimos con IVA, pero no llegará al mismo tiempo ni con idéntica intensidad a todas las gasolineras
El mes de agosto comienza con un golpe directo al bolsillo de los conductores. Desde las doce de la noche, repostar gasolina o gasóleo puede costar hasta 6,05 céntimos más por litro debido a la retirada parcial de la rebaja fiscal aprobada para contener el encarecimiento de la energía.
La reducción temporal del Impuesto sobre Hidrocarburos, que durante julio era de 15 céntimos por litro, baja desde este sábado 1 de agosto a 10 céntimos. En términos estrictamente fiscales, eso supone recuperar cinco céntimos de impuesto por cada litro. Como el IVA del 21% también se aplica sobre ese importe, el efecto máximo sobre el precio final asciende a 6,05 céntimos por litro.
Traducido al lenguaje del surtidor: llenar un depósito de 50 litros puede costar desde hoy unos 3,03 euros más únicamente por el cambio impositivo. En un depósito de 60 litros, el incremento puede alcanzar los 3,63 euros. Una familia que realice dos repostajes completos durante agosto pagaría alrededor de seis euros más, incluso aunque no se produjera ninguna otra subida en el mercado internacional.
Y ese es precisamente el problema: la retirada parcial de la rebaja llega después de cinco semanas consecutivas de encarecimiento de la gasolina y del gasóleo.
No es una subida idéntica ni automática en todos los surtidores
El conductor no debe esperar que todas las estaciones de servicio hayan elevado exactamente 6,05 céntimos sus precios a primera hora de este sábado. El impuesto aumenta igual para todos los operadores, pero el precio que aparece en el poste depende también del coste al que cada compañía haya comprado el carburante, de sus existencias, de sus márgenes comerciales, de los descuentos aplicados y de la competencia existente en cada zona.
Una estación puede trasladar inmediatamente todo el incremento fiscal. Otra puede asumir temporalmente una parte para no perder clientes. Algunas pueden modificar el precio durante la mañana y otras hacerlo coincidiendo con una nueva descarga de combustible.
La subida, por tanto, no funciona como un interruptor que eleva simultáneamente todos los surtidores del país. Los 6,05 céntimos representan el impacto fiscal máximo teórico si la modificación se traslada íntegramente al consumidor.
Los primeros datos recopilados durante la mañana reflejan precisamente esa adaptación desigual. Una estimación provincial situaba este sábado el precio medio de la gasolina 95 en Asturias en torno a 1,697 euros por litro, frente a los 1,669 euros del viernes. El gasóleo A rondaba los 1,808 euros, frente a los 1,779 del día anterior. El aumento medio inicial era, por tanto, cercano a tres céntimos, todavía inferior al impacto fiscal completo, señal de que parte de las estaciones aún no había trasladado toda la modificación o no había actualizado sus datos.
El precio del mismo depósito puede variar más de quince euros en Oviedo
La diferencia entre elegir una gasolinera u otra continúa siendo mucho mayor que la propia subida fiscal.
En Oviedo, uno de los comparadores consultados este 1 de agosto situaba la gasolina 95 más económica en Las Palmeras, en la glorieta elevada de La Corredoria, a 1,637 euros por litro. En otros establecimientos de la ciudad aparecía por encima de 1,82 euros.
Esto significa que llenar un depósito de 50 litros podía costar unos 81,85 euros en la opción más barata y más de 91 euros en algunas de las más caras: una diferencia próxima a diez euros dentro del mismo concejo.
El contraste era todavía mayor en el gasóleo. El precio publicado en Las Palmeras era de 1,677 euros por litro, mientras que determinadas estaciones mostraban importes cercanos a 1,98 euros. En un repostaje de 50 litros, escoger la estación más económica podía representar un ahorro superior a 15 euros.
Dicho de otra manera: la retirada parcial de la rebaja fiscal puede encarecer un depósito en tres euros, pero no comparar precios puede costarle al conductor cinco veces más.
Gijón mantiene algunos de los precios más competitivos
En Gijón, los listados fechados este sábado mostraban importantes diferencias entre establecimientos. La estación de Alcampo de la AS-II aparecía con la gasolina 95 a 1,582 euros por litro y el gasóleo A a 1,619 euros. Otras estaciones de bajo coste se movían entre 1,599 y 1,649 euros para la gasolina.
En el extremo opuesto, determinados surtidores alcanzaban ya precios cercanos a 1,68 euros para la gasolina y de más de 1,70 euros para el gasóleo. La dispersión permite ahorrar entre cuatro y cinco euros en un depósito medio sin necesidad de abandonar el municipio, siempre que el desplazamiento adicional no anule el ahorro.
La prudencia es especialmente necesaria durante las primeras horas del cambio fiscal. Los precios comunicados a los comparadores pueden actualizarse varias veces a lo largo del día y siempre prevalece el importe que figura en el surtidor en el momento de repostar.
Avilés: más de seis euros de diferencia en un depósito de diésel
En Avilés, los datos procedentes del Geoportal del Ministerio situaban este sábado la gasolina 95 más barata en la estación de servicio Cristalería, en la avenida de Lugo, a 1,695 euros por litro. El gasóleo se ofrecía a 1,735 euros.
El precio medio calculado para las estaciones avilesinas era de aproximadamente 1,777 euros para la gasolina y 1,857 para el diésel. Sobre un depósito de 50 litros, acudir a la estación más económica suponía pagar unos 4,10 euros menos en gasolina y alrededor de 6,10 euros menos en gasóleo respecto al promedio municipal.
Las estaciones de menor precio se concentran principalmente en las entradas de la ciudad, áreas industriales y zonas con varios operadores compitiendo a pocos cientos de metros.
Las Cuencas conservan algunos de los surtidores más baratos
Antes de la entrada en vigor de la modificación fiscal, la estación de Alcampo de El Entrego, en San Martín del Rey Aurelio, figuraba como una de las más económicas del Principado. La gasolina 95 se comercializaba el viernes a 1,539 euros y el gasóleo A a 1,599.
Si se traslada íntegramente el cambio fiscal, esos precios pasarían a situarse aproximadamente en 1,599 euros para la gasolina y 1,659 para el diésel. No obstante, el importe real dependerá de la decisión comercial de la estación y de la evolución de sus costes.
También aparecían entre las alternativas competitivas establecimientos de Langreo, Mieres, Corvera y Gijón. En varias estaciones de las Cuencas, la gasolina se mantenía por debajo de los precios habituales en Oviedo, el Oriente o algunas localidades turísticas de la costa.
Repostar en plena operación salida
La modificación entra en vigor en uno de los fines de semana con mayor movilidad del verano. Miles de familias comienzan sus vacaciones, se desplazan hacia la costa o emprenden viajes de largo recorrido por carretera.
El impacto puede parecer reducido al analizar un solo litro, pero se multiplica rápidamente. Un viaje de ida y vuelta entre Asturias y Madrid puede exigir entre 70 y 100 litros, dependiendo del vehículo, el punto de partida y los desplazamientos realizados en destino. Solo la modificación fiscal puede añadir entre 4,24 y 6,05 euros al coste del trayecto.
Para quien utiliza el coche a diario, el efecto se acumula. Un consumo mensual de 100 litros supone hasta 6,05 euros adicionales; 150 litros, algo más de nueve euros; y 200 litros, unos 12,10 euros.
En una pequeña empresa con varios vehículos, el importe se dispara. Un consumo de 1.000 litros durante agosto supondría hasta 60,50 euros más si el incremento fiscal se repercute por completo.
Los transportistas profesionales tienen un tratamiento diferente
La situación no es idéntica para todos los profesionales. El Real Decreto-ley mantiene una ayuda específica para determinados titulares de vehículos que tienen derecho a la devolución por gasóleo profesional.
Para esos beneficiarios, la ayuda extraordinaria pasa de 10 céntimos por litro durante julio a 15 céntimos en agosto. Sumada a la rebaja fiscal de 10 céntimos, el Gobierno pretende mantener una protección total equivalente a 20 céntimos por litro para los vehículos que cumplan los requisitos.
El acceso está condicionado, entre otras obligaciones, al pago mediante las tarjetas de gasóleo profesional reguladas legalmente. Por tanto, no todos los autónomos, repartidores o pequeños empresarios pueden beneficiarse automáticamente. Un trabajador que utiliza su turismo particular o una furgoneta no incluida en el régimen soportará el mismo precio del surtidor que cualquier otro consumidor.
Cinco semanas de subidas antes del golpe fiscal
El cambio tributario no llega con los carburantes estabilizados. Los últimos datos europeos disponibles, correspondientes a la semana del 20 al 27 de julio, situaban el precio medio nacional de la gasolina en torno a 1,64 euros por litro y el del diésel en 1,72 euros.
La gasolina alcanzaba su nivel más elevado desde finales de marzo y el gasóleo su máximo desde mayo. Ambos carburantes acumulaban cinco semanas consecutivas de encarecimiento, impulsados por las tensiones internacionales, el coste de los productos refinados y la incertidumbre sobre las rutas de suministro.
La evolución del petróleo no se traslada inmediatamente al consumidor. Entre la compra del crudo, su refinado, el transporte, el almacenamiento y la distribución existe un desfase. Además, gasolina y gasóleo pueden subir aunque el barril de petróleo se estabilice si aumentan los márgenes de refino o escasea alguno de los productos terminados.
La cuesta continúa en septiembre
El calendario aprobado por el Gobierno contempla una retirada progresiva de la ayuda. La rebaja fiscal fue de 15 céntimos durante julio, baja a 10 céntimos en agosto y, en principio, quedará reducida a cinco céntimos en septiembre.
Eso significa que el próximo 1 de septiembre podría producirse otro incremento fiscal similar: cinco céntimos adicionales de Impuesto sobre Hidrocarburos que, con el IVA, podrían convertirse nuevamente en 6,05 céntimos por litro.
El decreto incluye, no obstante, una cláusula de salvaguarda. Si el índice de precios de la gasolina o del gasóleo registra un incremento interanual superior al 15%, el Gobierno puede mantener durante más tiempo una reducción fiscal mayor. La tributación definitiva de septiembre dependerá, por tanto, de los datos de inflación correspondientes a julio.
Cómo reducir la factura
La primera recomendación es consultar el Geoportal oficial de precios inmediatamente antes de salir. La información se actualiza con los datos comunicados por las propias estaciones, aunque puede existir un pequeño desfase respecto al precio físico del surtidor. El Ministerio ofrece allí la ubicación, el horario y los precios declarados para cada tipo de combustible.
También conviene calcular si merece la pena desplazarse. Recorrer diez kilómetros adicionales para ahorrar dos céntimos por litro suele ser un mal negocio: en un depósito de 50 litros el ahorro sería únicamente de un euro y probablemente se consumiría una parte importante durante el trayecto.
La situación cambia cuando la diferencia alcanza 15, 20 o 30 céntimos. En esos casos, elegir bien la estación puede ahorrar entre 7,50 y 15 euros por depósito, una cantidad muy superior al encarecimiento provocado este sábado por la retirada parcial de la rebaja fiscal.
Agosto comienza así con una paradoja incómoda para los conductores asturianos: la gasolina y el gasóleo mantienen todavía una ayuda pública, pero desde hoy están menos subvencionados, cuestan más y afrontan un nuevo recorte fiscal en septiembre. Cada céntimo cuenta. Y, ante diferencias de precio tan amplias, repostar en el primer surtidor que aparece en la carretera se ha convertido en un lujo.
