Asturias decomisa 31 kilos de centollo y 20 ejemplares de santiaguinos durante dos operaciones contra el furtivismo

Asturias decomisa 31 kilos de centollo y 20 ejemplares de santiaguinos durante dos operaciones contra el furtivismo

Las intervenciones se desarrollaron en los concejos de Valdés y Navia y afectan a especies sometidas a restricciones para proteger los recursos marinos

Oviedo, 22 de agosto de 2026. Los servicios de Inspección Pesquera del Principado de Asturias han intervenido diferentes cantidades de pescado y marisco durante dos actuaciones desarrolladas en los concejos de Valdés y Navia contra la pesca y comercialización ilegal.

Las operaciones permitieron decomisar 31 kilos de centollo y 20 ejemplares de santiaguinos, en actuaciones dirigidas a controlar el cumplimiento de la normativa pesquera y proteger los recursos marinos del litoral asturiano.

Una de las intervenciones tuvo lugar en Valdés. En este operativo fueron localizados ejemplares de centollo cuya captura o tenencia se encontraba sometida a las restricciones establecidas por la normativa.

La segunda actuación se desarrolló en el concejo de Navia, donde los inspectores localizaron veinte ejemplares de santiaguinos hembra con huevas.

Este último aspecto resulta especialmente relevante desde el punto de vista de la conservación de las especies.

Las hembras con huevas desempeñan un papel fundamental en la reproducción de las poblaciones de crustáceos. La normativa pesquera establece restricciones específicas precisamente para evitar que los ejemplares reproductores sean extraídos y comercializados.

La protección de estos animales busca garantizar la continuidad de las poblaciones y mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos.

La actividad pesquera forma parte de la identidad económica y cultural de Asturias.

Desde los puertos del occidente hasta el oriente del Principado, numerosas familias mantienen una relación directa con el mar.

La pesca profesional constituye además una actividad sometida a una regulación destinada a garantizar que los recursos puedan mantenerse a largo plazo.

Cuando se incumplen esas normas, no solo existe un problema administrativo o legal.

También puede producirse un perjuicio para quienes desarrollan su actividad de manera legal.

Los pescadores profesionales tienen que cumplir periodos de veda, tallas mínimas, límites de captura y otras condiciones destinadas a proteger los recursos.

El furtivismo puede alterar ese equilibrio.

La captura ilegal de ejemplares puede reducir las poblaciones de determinadas especies y dificultar la recuperación de los recursos marinos.

Por ese motivo, los controles realizados por los servicios de Inspección Pesquera tienen una doble función: perseguir las infracciones y proteger el futuro de la actividad pesquera.

En el caso de los santiaguinos, la localización de hembras con huevas adquiere una especial relevancia.

Las restricciones sobre estos ejemplares buscan proteger precisamente el periodo reproductivo.

Permitir que las hembras puedan reproducirse antes de ser capturadas constituye una de las medidas utilizadas para favorecer la renovación de las poblaciones.

El decomiso evita que los ejemplares intervenidos puedan entrar en los circuitos de comercialización.

Los productos decomisados quedan sometidos posteriormente a los procedimientos establecidos por la Administración.

Estas operaciones también sirven para recordar a consumidores y establecimientos la importancia de conocer el origen de los productos pesqueros.

La trazabilidad constituye una herramienta fundamental para garantizar que el pescado y el marisco comercializados proceden de canales legales.

Comprar productos sin garantías sobre su procedencia puede contribuir indirectamente a mantener mercados vinculados al furtivismo.

La actividad inspectora se intensifica especialmente en determinados momentos del año, cuando aumenta la demanda de productos del mar.

El verano es una de las épocas de mayor actividad turística en Asturias y también uno de los periodos en los que existe una mayor demanda de pescado y marisco.

Restaurantes, establecimientos hosteleros y consumidores buscan productos de calidad y especies características de la gastronomía asturiana.

El incremento de la demanda puede aumentar también el riesgo de prácticas ilegales.

Por eso, los controles tienen una importancia especial durante estos meses.

El centollo y el santiaguino son especies apreciadas dentro de la gastronomía asturiana y alcanzan un valor considerable en el mercado.

Ese valor económico puede convertirse en un incentivo para quienes intentan capturarlos fuera de las condiciones permitidas.

La lucha contra el furtivismo pretende evitar precisamente esa competencia desleal.

La protección de los recursos marinos requiere la colaboración de diferentes sectores.

Administraciones, pescadores, comerciantes, restauradores y consumidores tienen un papel que desempeñar.

La pesca sostenible no depende únicamente de las inspecciones.

También requiere que todos los participantes respeten las normas y comprendan que los recursos marinos no son ilimitados.

Las costas asturianas cuentan con una importante biodiversidad.

La conservación de sus especies contribuye a mantener los ecosistemas y también a garantizar el futuro de las comunidades que dependen del mar.

Una reducción significativa de determinadas poblaciones tendría consecuencias económicas para los profesionales que viven de la pesca.

Por ello, la protección de las especies reproductoras resulta especialmente importante.

Las dos operaciones realizadas en Valdés y Navia muestran que los controles continúan activos en el litoral asturiano.

El decomiso de los 31 kilos de centollo y los 20 santiaguinos representa una actuación concreta dentro de una estrategia más amplia de vigilancia.

Las autoridades mantienen así su labor de control sobre la actividad pesquera y la comercialización de productos del mar.

La lucha contra el furtivismo no se limita a proteger una especie concreta.

Su objetivo final es preservar el conjunto del sistema pesquero y garantizar que los recursos puedan seguir aprovechándose en el futuro.

En Asturias, donde la pesca forma parte de la economía y de la identidad de numerosos municipios costeros, esa tarea adquiere una especial importancia.

Los controles realizados en Valdés y Navia vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de respetar los periodos de veda y las restricciones relacionadas con los ejemplares reproductores.

La conservación del medio marino y la defensa de la pesca legal son dos objetivos estrechamente relacionados.

Las actuaciones desarrolladas en los últimos días suponen un nuevo golpe al furtivismo en el litoral asturiano y refuerzan el mensaje de que la extracción ilegal de recursos marinos puede tener consecuencias.

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