Cerca de un centenar de participantes y representantes de 35 centros y casas de Asturias se reunirán en Argentina para reforzar los vínculos de la comunidad asturiana en el exterior
Oviedo, 19 de agosto de 2026. La identidad asturiana viajará estos días miles de kilómetros hasta Argentina. Buenos Aires acogerá el primer Congreso Mundial de Asturianía que se celebra fuera del Principado, un encuentro que reunirá a cerca de un centenar de participantes y representantes de 35 centros y casas de Asturias repartidos por diferentes lugares del mundo.
El acontecimiento supone una oportunidad para reflexionar sobre lo que significa ser asturiano lejos de Asturias y sobre la manera en que las comunidades de emigrantes y sus descendientes mantienen sus vínculos con el Principado.
La elección de Buenos Aires tiene un significado especial.
Argentina ha sido históricamente uno de los principales destinos de la emigración asturiana.
Durante generaciones, numerosos asturianos abandonaron sus pueblos y ciudades para buscar nuevas oportunidades al otro lado del Atlántico.
Muchos se instalaron en Argentina y crearon allí sus propias comunidades.
Con el paso del tiempo surgieron centros asturianos, casas regionales y asociaciones destinadas a mantener las tradiciones y facilitar el encuentro entre personas que compartían un mismo origen.
Esas organizaciones han desempeñado un papel fundamental.
Han permitido conservar costumbres, gastronomía, música, bailes y celebraciones tradicionales.
También han servido como punto de encuentro para las nuevas generaciones.
El Congreso Mundial de Asturianía pretende precisamente reunir a representantes de esas comunidades.
El encuentro se desarrollará bajo el lema «AsturiES plural», una denominación que pone el acento en la diversidad de las personas y comunidades que forman parte de la asturianía.
Porque ser asturiano fuera de Asturias puede tener muchas formas.
Hay personas nacidas en el Principado que emigraron.
Hay hijos y nietos de asturianos que nunca vivieron en Asturias.
Y existen también nuevas generaciones que mantienen una relación cultural con la comunidad aunque hayan nacido a miles de kilómetros.
Todos ellos forman parte de una misma historia.
La asturianía exterior constituye una realidad mucho más amplia de lo que puede parecer.
Los centros asturianos repartidos por diferentes países mantienen actividades durante todo el año.
Organizan celebraciones, cursos, encuentros culturales y actividades gastronómicas.
En muchos casos, también enseñan música tradicional y mantienen el contacto con instituciones asturianas.
La lengua y las tradiciones ocupan igualmente un espacio importante.
La cultura puede convertirse en un vínculo especialmente fuerte para quienes viven lejos del lugar de origen de sus familias.
Una canción, una receta, una celebración o una palabra pueden servir para mantener viva una conexión con Asturias.
El Congreso pretende analizar precisamente esas relaciones.
La sociedad asturiana ha cambiado profundamente durante las últimas décadas.
Asturias ya no es solamente la comunidad de quienes viven dentro de sus fronteras.
Existe también una Asturias exterior.
Una Asturias formada por personas que viven en Argentina, México, Venezuela, Estados Unidos, Europa y otros lugares.
La emigración forma parte de la historia contemporánea del Principado.
Muchas familias asturianas tienen algún vínculo con la emigración.
Por eso, hablar de asturianía también significa hablar de memoria.
Las historias de quienes marcharon forman parte de la identidad colectiva.
Algunos regresaron.
Otros permanecieron en sus países de destino.
Otros mantuvieron durante décadas el contacto con sus pueblos de origen.
Las nuevas generaciones han heredado parte de esas historias.
El Congreso de Buenos Aires ofrece una oportunidad para ponerlas en común.
El Gobierno del Principado ha señalado que el encuentro reunirá a cerca de un centenar de participantes procedentes de diferentes centros y casas de Asturias.
La presencia de representantes de 35 entidades demuestra la dimensión internacional de la iniciativa.
No se trata solamente de una reunión institucional.
También es una oportunidad para fortalecer las relaciones entre asociaciones.
Los centros asturianos afrontan actualmente nuevos desafíos.
Las generaciones más jóvenes tienen formas diferentes de relacionarse con la cultura y con sus lugares de origen.
Las nuevas tecnologías permiten mantener una conexión permanente con Asturias, pero al mismo tiempo han cambiado la forma en que se transmiten las tradiciones.
El reto consiste en conseguir que la asturianía continúe siendo atractiva para los jóvenes.
Las redes sociales, la música, la gastronomía y las actividades culturales pueden desempeñar un papel importante.
También puede hacerlo el turismo.
Muchos descendientes de emigrantes visitan Asturias para conocer los pueblos de sus familias.
Esos viajes pueden convertirse en una forma de recuperar una historia familiar que comenzó varias generaciones atrás.
La relación entre Asturias y sus comunidades exteriores también tiene una dimensión económica.
Los descendientes de asturianos que visitan el Principado contribuyen a la actividad turística y mantienen vínculos empresariales y profesionales.
La diáspora puede funcionar como una red internacional.
El Congreso pretende reforzar esas conexiones.
La cultura será uno de los grandes protagonistas.
La música tradicional, la gastronomía y las celebraciones populares constituyen elementos capaces de unir a personas que viven en países diferentes.
La sidra, la fabada, los bailes tradicionales o la música asturiana pueden convertirse en símbolos compartidos.
Pero la asturianía del siglo XXI también debe incorporar nuevas realidades.
Asturias es una sociedad plural y esa pluralidad también está presente entre los asturianos que viven fuera.
De ahí la importancia del lema elegido para el encuentro.
«AsturiES plural» resume una idea: existen muchas formas de sentirse vinculado a Asturias.
El Congreso Mundial permitirá conocer esas diferentes experiencias y debatir sobre el futuro de las comunidades asturianas en el exterior.
Buenos Aires se convertirá así durante estos días en un punto de encuentro entre Asturias y su diáspora.
Una parte de Asturias estará allí.
No solo a través de las instituciones, sino también de las historias personales de quienes han mantenido durante generaciones un vínculo con el Principado.
La celebración de este congreso representa, por tanto, mucho más que una actividad cultural.
Es una reivindicación de la memoria, de las raíces y de la capacidad de Asturias para mantener vínculos más allá de sus fronteras.
Y también una oportunidad para mirar hacia el futuro.
Porque la asturianía no pertenece únicamente a quienes viven en Asturias.
También pertenece a quienes, desde Argentina o desde cualquier otro lugar del mundo, continúan sintiéndose parte de una tierra que sus familias dejaron atrás.
