Cabueñes vuelve a empezar: 147 millones, 13.500 metros más y al menos 26 meses de obras

Cabueñes vuelve a empezar: 147 millones, 13.500 metros más y al menos 26 meses de obras

El nuevo proyecto amplía servicios, incorpora una planta adicional y transforma accesos, UCI, oncología, laboratorios, hemodiálisis, farmacia y esterilización. La licitación se anuncia para finales de 2026, tras el fracaso del contrato anterior

El Hospital Universitario de Cabueñes afronta un nuevo comienzo. El Principado ha presentado el proyecto que sustituirá a la ampliación paralizada y elevará la inversión prevista hasta los 147 millones de euros. La actuación añadirá cerca de 13.500 metros cuadrados, reorganizará buena parte del complejo y necesitará 26 meses de ejecución desde que las obras vuelvan a adjudicarse.

El calendario todavía tiene varios condicionales. El documento entra ahora en fase de supervisión y el Gobierno pretende sacar la obra a licitación durante el último cuatrimestre de 2026. Después deberán resolverse el concurso, las posibles impugnaciones y la firma del contrato. Si no aparecen nuevas demoras, la puesta en servicio se desplaza previsiblemente hacia 2029.

La diferencia respecto al contrato anterior es considerable. Aquellas obras fueron adjudicadas por 79 millones, pero cuando el Principado inició su rescisión en enero de 2025 solo se habían certificado trabajos por unos 20 millones. El nuevo presupuesto supera en 68 millones la antigua adjudicación, aunque no puede presentarse automáticamente como un sobrecoste: el proyecto actual amplía superficie, incorpora servicios antes pendientes y añade nuevas exigencias tecnológicas, energéticas y ambientales.

Una nueva planta sobre el hospital actual

De los aproximadamente 13.500 metros cuadrados adicionales, unos 3.600 corresponderán a una planta construida sobre la cubierta del edificio existente.

El diseño pretende conectar mejor la ampliación con el hospital que continúa funcionando. También modificará la fachada principal, los accesos y la circulación interior. La entrada incorporará una nueva plaza, una zona cubierta para proteger a los usuarios y recorridos diferenciados y más ordenados.

Un nuevo núcleo vertical formado por cuatro ascensores y una gran escalera comunicará el área de consultas externas con la entrada principal. El proyecto promete salas de espera más amplias, mayor presencia de luz natural y una reorganización de los desplazamientos de pacientes, familiares y profesionales.

La actuación se extenderá al exterior con nuevas zonas verdes, espacios de estancia y una renaturalización del entorno destinada a integrar mejor el complejo hospitalario en Cabueñes.

Dos UCI conectadas y con habitaciones individuales

Uno de los principales cambios asistenciales será la creación de dos unidades de cuidados intensivos independientes, aunque conectadas entre sí.

Los pacientes permanecerán en boxes individuales con luz natural, aislamiento acústico, espacio para familiares y regulación propia de temperatura e iluminación. La intención es mejorar la intimidad y reducir el impacto físico y emocional que provoca el ingreso en una unidad de críticos.

El proyecto también amplía los hospitales de día oncológico y oncohematológico y aumenta el número de consultas externas. La reorganización alcanza, además, a espacios de gran actividad diaria que habían quedado insuficientemente definidos en la actuación anterior.

Laboratorios, hemodiálisis y Anatomía Patológica entran en esta fase

El nuevo Cabueñes incorpora a la primera fase los laboratorios clínicos, Anatomía Patológica, el área de extracciones y la unidad de hemodiálisis.

La farmacia hospitalaria y la central de esterilización se instalarán en el nivel inferior del complejo. Su ubicación busca mejorar la distribución de medicamentos, material y equipos esterilizados y evitar recorridos innecesarios por las zonas asistenciales.

El objetivo es que la ampliación no funcione como un edificio añadido al hospital, sino como una reorganización integral de sus circuitos. Ese será uno de los puntos que deberá comprobarse cuando se publiquen los planos y el proyecto de ejecución completo.

Un hospital completamente eléctrico

El diseño energético plantea un Cabueñes cien por cien eléctrico, con eliminación progresiva del uso de combustibles fósiles para producir calefacción, refrigeración, agua caliente y vapor de esterilización.

La cubierta albergará más de un millar de paneles fotovoltaicos. También se instalarán bombas de calor, sistemas de recuperación energética y herramientas para controlar el consumo en tiempo real.

El proyecto incluye medidas para reducir la huella de carbono de los materiales y reutilizar productos reciclados. En el exterior se instalarán sistemas de drenaje capaces de absorber parte del agua de lluvia, reducir la escorrentía y aliviar la presión sobre la red de saneamiento.

Un hospital vigilado en tiempo real

Otra de las novedades será una plataforma inteligente para supervisar permanentemente el funcionamiento de las instalaciones.

El sistema podrá detectar incidencias, controlar consumos, anticipar averías y ofrecer información sobre climatización, energía y seguridad. El Gobierno sostiene que esta tecnología permitirá reducir tiempos de respuesta y optimizar el mantenimiento.

Su verdadero alcance dependerá del equipamiento finalmente contratado, de la interoperabilidad con los sistemas sanitarios existentes y del presupuesto reservado para su mantenimiento después de la apertura.

De una obra paralizada a un proyecto completamente reformulado

La primera ampliación arrancó oficialmente en septiembre de 2022. Los retrasos llevaron a Salud a abrir en febrero de 2024 un expediente por demora y a imponer una penalización en diciembre de aquel año.

En enero de 2025, con solo 20 millones certificados de los 79 adjudicados, el Principado inició la resolución unilateral del contrato. La decisión quedó formalizada en mayo y la Administración recibió las obras ejecutadas en agosto.

El nuevo proyecto no parte, por tanto, de un solar vacío. Tendrá que aprovechar e integrar estructuras, instalaciones, particiones y revestimientos ya construidos, corregir posibles defectos y adaptar todo lo conservado a la normativa y a la nueva distribución.

La documentación encargada a Tragsatec reconoce expresamente la necesidad de proteger los trabajos realizados para evitar su deterioro durante la paralización.

Los interrogantes que todavía debe resolver el Principado

La presentación permite conocer el diseño general, pero deja preguntas económicas y administrativas importantes:

  • Cuánto de los 147 millones corresponde a trabajos nuevos y cuánto a terminar o modificar la obra existente.
  • Si esa cifra incluye los aproximadamente 20 millones ya certificados en el contrato anterior.
  • Qué partes construidas se conservarán, cuáles necesitarán reparación y si habrá que demoler alguna.
  • Cuándo se publicará exactamente la licitación y qué plazo se reserva para adjudicarla.
  • Qué reclamaciones económicas continúan abiertas con la anterior adjudicataria.
  • Qué porcentaje de la inversión financiará el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
  • Cuánto costará equipar las nuevas áreas una vez terminada la construcción.
  • Qué medidas se aplicarán para evitar otro bloqueo contractual.

El nuevo Cabueñes es más amplio y ambicioso que la ampliación que quedó paralizada. Ahora deberá superar la prueba que tumbó el proyecto anterior: convertir presupuesto, planos y calendario en un hospital terminado y funcionando.

La presentación oficial del proyecto y la cronología de la rescisión pueden consultarse en la información del Gobierno de Asturias del 27 de julio y en la comunicación oficial sobre el contrato anterior.

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