El Gobierno de Asturias encarga al servicio público de salud un modelo estable, permanente e integrado para reforzar la asistencia médica, también en fines de semana y festivos
El Gobierno de Asturias ha decidido encargar al Servicio de Salud del Principado de Asturias la gestión integral de la atención sanitaria de los menores internados en el centro de Sograndio, con el objetivo de reforzar la asistencia médica a través de un modelo más estable, continuo y plenamente integrado en la red pública.
La medida responde a una realidad que el propio Ejecutivo autonómico considera cada vez más exigente: el incremento del número de internos en los últimos años y la creciente complejidad de sus necesidades sanitarias. Entre ellas destacan una mayor presencia de problemas de salud mental, situaciones vinculadas al consumo de sustancias y casos que requieren un seguimiento clínico continuado.
Con este cambio, el Principado quiere pasar de una atención sanitaria más limitada o fragmentada a un sistema estructurado, con capacidad para dar respuesta de forma permanente a un colectivo especialmente vulnerable. La decisión sitúa al Sespa como responsable directo de garantizar la asistencia médica de los menores, no como un apoyo puntual, sino como parte estable del funcionamiento del centro.
Atención también en fines de semana y festivos
Uno de los aspectos clave del nuevo modelo será la garantía de asistencia sanitaria permanente, incluida la atención durante fines de semana y festivos. Esta cobertura pretende evitar vacíos asistenciales y asegurar que los menores puedan recibir atención médica cuando la necesiten, independientemente del día o del momento en que surja la demanda.
El nuevo sistema incorporará también un seguimiento individualizado de cada menor, de forma que la respuesta sanitaria pueda adaptarse a sus circunstancias personales, a su evolución y a las necesidades clínicas que presente durante su estancia en el centro.
Más coordinación con educadores y servicios sociales
La atención sanitaria en Sograndio no se limitará a la intervención médica aislada. El Gobierno asturiano plantea un modelo con mayor coordinación entre los equipos sanitarios, educativos y sociales del centro. Esa colaboración será especialmente importante en casos de salud mental, adicciones o situaciones que requieran un seguimiento continuado y una respuesta conjunta.
La integración plena en el sistema público de salud permitirá, además, mejorar la conexión con otros recursos asistenciales del Sespa y facilitar una atención más ordenada, con criterios clínicos homogéneos y continuidad en los tratamientos.
Un cambio de enfoque para un centro sensible
El centro de Sograndio acoge a menores sometidos a medidas judiciales, un perfil que exige una atención especialmente cuidadosa. Muchos de estos jóvenes arrastran situaciones personales, familiares o sociales complejas, y sus necesidades sanitarias no pueden abordarse como un trámite administrativo más.
La decisión del Gobierno asturiano supone, por tanto, un cambio de enfoque: la salud de los menores internados pasa a quedar bajo una responsabilidad sanitaria pública más clara, estable y organizada. En un ámbito tan delicado, la improvisación es mala compañera de viaje. Y aquí el Principado pretende precisamente lo contrario: más estructura, más continuidad y más coordinación.
