El Principado ha enviado 500 unidades a cada concejo y 5.000 a Oviedo, Gijón y Avilés, y recibirá otras 52.000 a comienzos de agosto. Las gafas serán gratuitas, pero todavía no existe un sistema único de entrega: cada ayuntamiento deberá concretar lugares, fechas y condiciones de recogida.
No son un recuerdo turístico ni unas gafas de sol especialmente oscuras. Son el elemento que separará una observación segura del eclipse del próximo 12 de agosto de una posible lesión ocular irreversible.
El Gobierno de Asturias ha distribuido ya el primer gran lote de gafas homologadas para contemplar el eclipse total de Sol. Aunque la cifra oficial se presenta como «más de 50.000», el reparto anunciado permite concretar el número: 52.500 unidades.
Cada uno de los 75 concejos que no forma parte del área central ha recibido 500 gafas. Oviedo, Gijón y Avilés, por su mayor población y por la afluencia prevista, disponen de 5.000 unidades cada uno. A comienzos de agosto llegará una segunda remesa de casi 52.000 lentes, por lo que el dispositivo autonómico superará finalmente las 104.000 gafas gratuitas.
¿Dónde se podrán conseguir?
Las primeras unidades han sido entregadas a los ayuntamientos y a las oficinas de turismo. El Principado también había anunciado su distribución a través de la Red de Espacios Naturales de Asturias, la Feria Internacional de Muestras, centros culturales, actividades científicas y programas dirigidos a personas mayores, infancia y otros colectivos vulnerables.
Entre los equipamientos que ampliarán su horario el 12 de agosto y funcionarán como puntos de información o de entrega de material figuran el Museo del Jurásico, LABoral Centro de Arte, la Laboral Ciudad de la Cultura, el Parque de la Prehistoria de Teverga, el Museo Barjola y el Museo de Bellas Artes de Asturias.
Sin embargo, la información difundida hasta ahora no establece un sistema único para toda Asturias. No se ha anunciado una fecha común de inicio, ni si será necesario reservar, acreditar residencia o limitar la entrega a una unidad por persona.
En la práctica, corresponderá a cada ayuntamiento comunicar cómo reparte sus existencias. Quienes quieran conseguir unas gafas deberán consultar durante los próximos días los canales oficiales de su concejo o su oficina de turismo y no dar por hecho que estarán disponibles directamente el 12 de agosto.
Con solo 500 unidades iniciales en la mayoría de los municipios, es previsible que algunos repartos se agoten con rapidez.
Una inscripción imprescindible: ISO 12312-2
Para contemplar las fases parciales del eclipse, las gafas deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2, destinada a los filtros de observación directa del Sol.
Ese código debe aparecer impreso en el producto o en su embalaje, acompañado de los datos del fabricante y de las instrucciones de utilización. No basta con que el vendedor utilice expresiones como «protección UV», «cristal oscuro», «filtro solar» o «especial para eclipses».
Las gafas homologadas son miles de veces más oscuras que unas gafas de sol normales. La NASA advierte de que unas gafas de sol convencionales, por oscuras o caras que sean, no permiten mirar directamente al Sol con seguridad.
También deben revisarse antes de utilizarlas. Si el filtro tiene arañazos, pequeñas perforaciones, dobleces, roturas o zonas despegadas, debe desecharse. Los menores tendrán que usarlas siempre bajo la supervisión de una persona adulta.
Cómo ponerse las gafas sin mirar antes al Sol
El procedimiento importa.
Primero hay que mirar hacia el suelo o apartar la vista del Sol. Después se colocan las gafas asegurándose de que cubren completamente los ojos. Solo entonces puede levantarse la cabeza.
Para quitarlas debe hacerse el proceso inverso: bajar primero la mirada y retirar después la protección.
El error peligroso sería intentar localizar el Sol a simple vista y ponerse las gafas cuando ya se está mirando hacia él.
Las gafas no sirven para cámaras, prismáticos ni telescopios
Este será uno de los riesgos más importantes durante el eclipse.
Las gafas están diseñadas para la observación directa con los ojos. No pueden utilizarse para mirar a través de unos prismáticos, un telescopio o el visor óptico de una cámara.
Estos dispositivos concentran la radiación solar y pueden quemar el filtro de las gafas, dañando los ojos de forma inmediata. Las cámaras, telescopios y prismáticos necesitan filtros solares específicos colocados delante del objetivo, nunca detrás ni pegados al ocular.
Tampoco se debe mirar al Sol a través del teléfono móvil pensando que la pantalla protege completamente. Además del riesgo de orientar accidentalmente los ojos hacia el Sol, una exposición prolongada puede dañar el sensor de la cámara si no se utiliza un filtro adecuado.
¿Cuándo se pueden quitar?
Asturias estará dentro de la franja de totalidad. Durante unos instantes, la Luna cubrirá por completo el disco solar y el cielo adquirirá el aspecto de un crepúsculo repentino.
La duración dependerá del lugar. En los concejos orientales rondará el minuto y medio, mientras que en determinados puntos del occidente podrá acercarse a un minuto y cincuenta segundos.
Las gafas deberán utilizarse durante toda la fase parcial anterior. Solo podrán retirarse cuando el Sol esté completamente cubierto y comience la totalidad. En cuanto reaparezca el primer punto luminoso, deberán colocarse de nuevo inmediatamente.
No conviene fiarse únicamente del reloj o de una hora anotada previamente. La referencia debe ser la indicación de los responsables del punto de observación o la desaparición completa del disco brillante.
La NASA insiste en que antes y después de la totalidad resulta obligatorio utilizar protección específica.
Qué hacer si no se consiguen gafas
Quedarse sin gafas no obliga a perderse el eclipse, pero sí impide mirarlo directamente durante las fases parciales.
Una alternativa segura es la observación indirecta mediante una cámara oscura o un proyector estenopeico: un pequeño agujero practicado en una cartulina proyecta la imagen del Sol sobre otra superficie situada a la sombra.
La persona debe colocarse de espaldas al Sol y observar únicamente la proyección. Nunca se mira a través del agujero. Incluso los pequeños huecos entre las hojas de los árboles pueden proyectar sobre el suelo múltiples imágenes del Sol eclipsado.
Más de 100.000 gafas para una jornada multitudinaria
El reparto forma parte de un dispositivo que movilizará a cerca de 700 personas: 120 profesionales del Servicio de Emergencias del Principado, unos 500 integrantes de Protección Civil y Cruz Roja y 75 agentes del Medio Natural.
Asturias contará además con 78 lugares recomendados de observación, uno por concejo, y con refuerzos de transporte público, lanzaderas y ampliaciones de horarios para evitar una concentración excesiva de vehículos particulares.
Pero las gafas seguirán siendo un recurso limitado. Las poco más de 104.000 unidades previstas tendrán que cubrir a residentes, visitantes, actividades divulgativas y colectivos prioritarios. No habrá unas para cada persona que quiera observar el fenómeno.
El mensaje más importante no es conseguirlas gratis, sino asegurarse de que cualquier gafa utilizada sea auténtica, esté intacta y cumpla la norma ISO 12312-2.
El eclipse durará apenas unos minutos.
Una lesión en la retina puede durar toda la vida.
