Meteored advierte de la llegada sucesiva de tres ondas de aire frío en altura capaces de provocar lluvias intensas, granizo y violentas rachas de viento. Asturias no aparece, por ahora, entre las zonas con mayor peligro, pero sí puede recibir tormentas, precipitaciones irregulares y un tiempo mucho más cambiante durante los próximos días
El verano concede una tregua al calor, pero no necesariamente a la tranquilidad. La atmósfera inicia esta semana un cambio de patrón que puede traducirse en tormentas fuertes, granizadas y rachas de viento muy intensas en amplias zonas de España.
Meteored prevé la llegada sucesiva de hasta tres vaguadas antes del domingo. Estas ondulaciones del chorro polar permitirán que el aire frío avance hacia latitudes más bajas y se sitúe sobre una superficie recalentada por las altas temperaturas estivales, una combinación especialmente favorable para el crecimiento rápido de nubes de tormenta.
Asturias no figura inicialmente entre los territorios donde se esperan los episodios más severos. El principal riesgo se concentra en el noreste peninsular, pero el Principado queda dentro del área en la que pueden producirse chubascos, lluvias localmente intensas y alguna tormenta, especialmente en el interior y la Cordillera.
La situación obliga, por tanto, a evitar dos extremos: ni Asturias está ante una alerta generalizada por tormentas devastadoras, ni puede darse por hecho que permanecerá completamente al margen.
La primera vaguada alcanza el norte de la Península
La primera onda de inestabilidad cruza el norte peninsular entre este lunes y el martes. Meteored sitúa el mayor peligro en Huesca, el este de Zaragoza, Lleida y el área donde confluyen Teruel, Tarragona y Castellón.
En esas zonas pueden formarse tormentas muy organizadas, acompañadas de lluvia torrencial, pedrisco de más de dos o tres centímetros y reventones con rachas superiores a 80 o 90 kilómetros por hora. Algunos núcleos tormentosos podrían evolucionar hasta estructuras capaces de causar daños importantes en cultivos, vehículos, árboles y mobiliario urbano.
El Cantábrico también queda bajo la influencia de esta primera vaguada. Meteored contempla chubascos en Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, Galicia y el norte de Castilla y León, sin descartar que alguno descargue con fuerza de manera muy localizada.
La diferencia es importante: el noreste presenta el escenario más favorable para tormentas severas, mientras que en Asturias la previsión apunta, de momento, a fenómenos más irregulares y dispersos.
Qué puede ocurrir en Asturias
La predicción disponible para el Principado contempla brumas matinales en zonas interiores y la posibilidad de lluvias débiles o chubascos dispersos, más frecuentes en la Cordillera. También puede producirse alguna tormenta ocasional.
Esto dibuja un escenario muy asturiano: cambios rápidos de cielo, bancos de niebla, periodos secos y soleados alternados con chaparrones, y diferencias notables entre la costa, los valles interiores y la montaña.
Las áreas con mayor probabilidad de recibir tormentas serán, previsiblemente, las zonas altas y los concejos próximos a la Cordillera. Allí, el relieve obliga al aire húmedo a ascender, favoreciendo la formación de nubosidad de evolución y de chubascos durante las horas centrales y finales de la jornada.
También pueden registrarse lluvias en puntos del interior central y oriental, aunque su distribución será muy irregular. Una localidad puede recibir un aguacero mientras otra situada a pocos kilómetros apenas registra unas gotas. Esa es precisamente una de las características más difíciles de anticipar de las tormentas estivales.
Sin avisos generales en Asturias, por ahora
AEMET no mantiene en estos momentos avisos meteorológicos generales por tormenta en Asturias dentro de su horizonte inmediato de predicción. Tampoco existen avisos costeros vigentes hasta el martes al mediodía.
Este dato debe interpretarse correctamente. La ausencia de aviso no significa que no pueda producirse ningún fenómeno intenso, sino que, con la información disponible, no se alcanzan todavía los umbrales de extensión, probabilidad o gravedad necesarios para activar una alerta oficial.
Las tormentas son fenómenos especialmente difíciles de localizar con mucha antelación. Su comportamiento puede cambiar en pocas horas y un núcleo aislado puede dejar granizo, abundante agua o fuertes rachas de viento sin afectar al conjunto de una comarca.
Por eso será necesario revisar diariamente los avisos de AEMET y no quedarse únicamente con una previsión publicada al comienzo de la semana.
El jueves puede ser el día más inestable
La segunda vaguada podría llegar entre el miércoles y el viernes. Meteored considera que el jueves puede convertirse en una de las jornadas más inestables, especialmente en el Sistema Ibérico, Navarra, Aragón, Cataluña y determinadas áreas de Castilla y León.
En esos territorios podrían formarse supercélulas o sistemas tormentosos organizados, capaces de generar lluvias muy intensas, granizo y rachas de viento severas.
En Asturias, esta segunda onda se traduciría principalmente en más nubosidad, entrada de flujo del norte o nordeste, lluvias cantábricas y posibilidad de algún episodio tormentoso.
La evolución exacta dependerá de la trayectoria final de la vaguada. Un pequeño desplazamiento hacia el oeste o hacia el este puede modificar considerablemente la cantidad de lluvia y la intensidad de las tormentas en el Principado.
Una tercera vaguada puede llegar durante el fin de semana
Los modelos manejados por Meteored contemplan una tercera vaguada entre el sábado y el domingo. La incertidumbre aumenta mucho a esa distancia temporal, por lo que todavía no puede hablarse de una previsión cerrada.
El escenario más probable situaría las tormentas más fuertes en Cataluña, Aragón, Baleares y la Comunidad Valenciana. Asturias podría quedar nuevamente bajo un ambiente fresco e inestable, pero sin encontrarse, en principio, en el núcleo principal del episodio.
Esta tercera onda será la que más revisiones necesite. Las previsiones a cinco o seis días sirven para identificar tendencias generales, no para decidir todavía si una romería, una ruta de montaña o una jornada de playa tendrá que suspenderse.
Qué es una vaguada y por qué puede provocar tormentas
Una vaguada es una prolongación de bajas presiones y aire frío en las capas altas de la atmósfera. Se forma cuando el chorro polar se ondula hacia el sur y permite que una masa de aire más fría avance sobre regiones donde, en verano, la superficie está muy caliente.
El aire cálido y húmedo asciende con rapidez. Al encontrarse con temperaturas mucho más bajas en altura, se condensa y forma grandes nubes de desarrollo vertical.
Cuando existe suficiente humedad y energía, esas nubes pueden convertirse en tormentas capaces de producir:
- lluvias muy intensas en pocos minutos;
- granizo o pedrisco;
- abundante aparato eléctrico;
- fuertes rachas de viento;
- reventones secos o húmedos;
- inundaciones rápidas en calles, pasos inferiores y cauces pequeños.
No todas las vaguadas provocan fenómenos severos, ni todas las tormentas alcanzan el mismo grado de organización. La intensidad final depende de la posición exacta del aire frío, la humedad, el viento en diferentes alturas y la temperatura acumulada cerca del suelo.
Qué es un reventón
Uno de los fenómenos más peligrosos mencionados en la previsión es el reventón. Se produce cuando una corriente descendente muy violenta cae desde una nube de tormenta, alcanza el suelo y se expande horizontalmente.
El resultado puede ser una ráfaga súbita y muy intensa que derribe ramas, desplace objetos, dañe cubiertas y sorprenda a conductores o personas que se encuentren al aire libre. Algunos reventones alcanzan velocidades comparables a las de fenómenos mucho más conocidos y pueden confundirse con un pequeño tornado por el tipo de daños que provocan.
En Asturias, este riesgo no aparece ahora mismo como el escenario dominante. Sin embargo, cualquier tormenta fuerte puede producir rachas repentinas, especialmente en áreas abiertas, puertos de montaña, campings, playas y zonas arboladas.
Las temperaturas bajarán de forma progresiva
El paso de las vaguadas traerá también un descenso de las temperaturas en buena parte de España, aunque el calor continuará siendo intenso en el centro y el sur.
En Asturias, la bajada puede notarse especialmente durante las noches y primeras horas de la mañana. El ambiente tenderá a ser más fresco, con máximas más contenidas, aumento de la nubosidad y una sensación térmica muy diferente a la de los episodios de calor intenso.
Meteored apunta incluso a mínimas inferiores a diez grados en algunas capitales de Castilla y León y del norte peninsular durante la semana, aunque la evolución tendrá altibajos y dependerá del paso de cada onda.
La costa asturiana mantendrá temperaturas más moderadas por la influencia del Cantábrico. En el interior, los contrastes pueden ser mayores, especialmente después del paso de los chubascos y durante las madrugadas despejadas.
La costa no presenta avisos, pero puede aparecer niebla
La predicción marítima de AEMET no contempla avisos para las aguas costeras asturianas hasta el martes al mediodía. Se esperan vientos flojos y mar rizada o marejadilla, con cambios de dirección a lo largo de la jornada.
Esto no elimina la posibilidad de bruma, niebla o reducción puntual de la visibilidad. En condiciones de inestabilidad, la costa puede pasar rápidamente de un ambiente despejado a bancos de nube baja o niebla pegados al litoral.
Quienes naveguen, practiquen pesca recreativa o utilicen pequeñas embarcaciones deben prestar atención no solo al oleaje, sino también a los cambios de visibilidad y al desarrollo de nubes oscuras tierra adentro.
Atención especial en montaña
La Cordillera y los Picos de Europa son las zonas donde un cambio de tiempo puede convertirse con mayor rapidez en un problema de seguridad.
Una tormenta que en una ciudad deja un chaparrón molesto puede resultar mucho más peligrosa en una cresta, una canal, una vía ferrata o un sendero expuesto. El riesgo no procede únicamente de los rayos. También puede haber granizo, descenso brusco de la temperatura, fuertes rachas, pérdida de visibilidad y crecidas repentinas en arroyos.
Antes de realizar una ruta conviene consultar la previsión específica de montaña, evitar las zonas elevadas cuando se anuncien tormentas y adelantar el horario de salida. En verano, muchas tormentas se desarrollan durante la tarde, por lo que iniciar una actividad a primera hora reduce la exposición, aunque nunca elimina completamente el riesgo.
Si se escucha un trueno, la tormenta ya está lo bastante cerca como para representar un peligro. No debe buscarse refugio bajo un árbol aislado ni permanecer en collados, cumbres, alambradas o zonas abiertas.
Cómo actuar ante una tormenta fuerte
Dentro de una vivienda, lo recomendable es cerrar ventanas, retirar objetos de balcones y terrazas, evitar el contacto con elementos metálicos conectados al exterior y desconectar aparatos sensibles cuando exista riesgo eléctrico.
En carretera hay que reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y evitar atravesar zonas inundadas. Una capa de agua aparentemente poco profunda puede ocultar un socavón o arrastrar el vehículo.
Si cae granizo, detenerse en un lugar seguro es preferible a realizar maniobras bruscas. No debe estacionarse bajo árboles, carteles o estructuras que puedan desprenderse.
En playas, piscinas, embalses y zonas fluviales, la aparición de rayos obliga a abandonar inmediatamente el agua. Las tormentas no son un espectáculo para contemplar desde el borde del mar con el teléfono en la mano; el rayo acostumbra a tener muy poco sentido del humor.
Asturias queda en la periferia del episodio más grave
La conclusión para el Principado exige precisión. Meteored alerta de una semana muy tormentosa en España, con hasta tres vaguadas y posibilidad de fenómenos adversos importantes.
Los mayores riesgos se concentran en Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana, Navarra, el Sistema Ibérico y otras zonas del norte y noreste. Asturias queda inicialmente en la periferia de los episodios más severos.
Eso no significa estabilidad completa. El Principado puede registrar lluvias, tormentas ocasionales, niebla, descenso de temperaturas y cambios rápidos, especialmente en la Cordillera y el interior.
La noticia para Asturias no es que se esperen reventones generalizados o pedrisco de gran tamaño en todo el territorio. La noticia es que comienza una semana más fresca, inestable y difícil de predecir, en la que será necesario vigilar la evolución casi jornada a jornada.
Las tres vaguadas ya están en el mapa. Ahora falta comprobar por dónde pasan exactamente y cuánto dejan a su paso.
