España se juega el Mundial ante Bélgica con la temible Francia esperando en semifinales

España se juega el Mundial ante Bélgica con la temible Francia esperando en semifinales

La selección afronta esta noche su examen más peligroso después de eliminar a Portugal. Bélgica llega crecida, con una enorme capacidad ofensiva y sin nada que perder. El vencedor se medirá el martes a una Francia que derribó con autoridad a Marruecos y transmite la sensación de ser, ahora mismo, el equipo más poderoso del torneo.

Ya no queda espacio para calcular, reservar fuerzas ni corregir errores en el siguiente partido. España se juega esta noche ante Bélgica seguir viva en el Mundial y acceder a una semifinal que tendría dimensiones de final anticipada.

Al otro lado del cuadro ya espera Francia.

La selección francesa confirmó este jueves todo lo que venía anunciando durante el campeonato. Venció a Marruecos por 2-0, controló el encuentro con autoridad y se clasificó con justicia para las semifinales. Su próximo rival saldrá del España-Bélgica que se disputa este viernes, 10 de julio, a las 21.00 horas —horario peninsular español— en el estadio de Los Ángeles.

Por eso, el duelo de esta noche tiene una doble dimensión. España debe superar primero a una Bélgica experimentada, peligrosa y reforzada por su goleada ante Estados Unidos. Solo después podrá pensar en el desafío mayúsculo que supondría enfrentarse a la que probablemente sea la selección más en forma del Mundial.

Pero mirar demasiado pronto hacia Francia sería el primer error.

Francia ya espera y mete miedo

Francia no necesitó ofrecer un espectáculo permanente para eliminar a Marruecos. Le bastó con imponer su superioridad física, manejar los ritmos del partido y golpear cuando encontró espacio.

Kylian Mbappé volvió a ser protagonista, marcó uno de los goles y elevó a ocho su cuenta particular en el torneo. Francia persigue su tercera final mundialista consecutiva y conserva una mezcla difícilmente igualable de velocidad, potencia, experiencia y talento individual.

El 2-0 ante Marruecos dejó además una sensación inquietante para sus futuros adversarios: Francia todavía parece tener una marcha más.

No siempre domina durante los noventa minutos ni necesita monopolizar el balón. Puede defender cerca de su área, correr al contragolpe, ganar duelos físicos o resolver un encuentro mediante una acción individual. Esa capacidad para sobrevivir a partidos diferentes la convierte en un rival especialmente temible en las eliminatorias.

España sabe que, si derrota a Bélgica, la semifinal del próximo martes será posiblemente el partido más difícil que pueda afrontar en este Mundial. Pero para llegar hasta allí tendrá que superar antes a una selección que acaba de marcar cuatro goles en octavos.

España llega sin encajar un solo gol

La principal fortaleza española está siendo su equilibrio.

La selección alcanzó los cuartos de final después de derrotar por 1-0 a Portugal y todavía no ha recibido ningún gol durante el campeonato. Luis de la Fuente ha definido el encuentro ante Bélgica como la prueba más exigente que España ha afrontado hasta ahora y ha destacado la experiencia, la calidad y la mentalidad competitiva del conjunto belga.

España no siempre ha brillado con la misma intensidad, pero ha demostrado una madurez que resulta imprescindible en un Mundial. Sabe dominar mediante la posesión, pero también sufrir. Puede atacar con muchos jugadores y, al mismo tiempo, protegerse detrás del balón cuando el encuentro lo exige.

Ante Portugal, la selección tuvo que trabajar, resistir y esperar hasta encontrar el momento decisivo. Mikel Merino apareció nuevamente en el tramo final para marcar el gol que clasificó al equipo para los cuartos.

Ese triunfo dejó dos conclusiones. España posee recursos suficientes para ganar incluso cuando el partido no discurre como desea, pero también debe mejorar su eficacia para no conceder vida a un adversario con tanta pegada como Bélgica.

Bélgica amenaza con convertir el partido en un intercambio de golpes

Bélgica llega a los cuartos después de imponerse por 4-1 a Estados Unidos. El resultado demuestra su capacidad ofensiva, aunque también esconde algunas dudas defensivas que España tratará de explotar.

La selección dirigida por Rudi García reúne futbolistas capaces de cambiar un encuentro en segundos. Kevin De Bruyne puede romper cualquier defensa con un pase. Jérémy Doku ofrece velocidad y desequilibrio. Leandro Trossard encuentra espacios entre líneas y Romelu Lukaku continúa siendo una amenaza física extraordinaria dentro del área.

Lukaku ha marcado tres goles en el torneo pese a no haber sido siempre titular. El delantero ha advertido que Bélgica no saldrá a contemplar el partido y que necesitará realizar un encuentro perfecto para eliminar a España.

Ese es uno de los principales peligros para la selección española. Bélgica puede aceptar que España tenga la pelota, defender durante varios minutos y castigar cualquier pérdida mediante una transición rápida.

Si el encuentro se convierte en una sucesión de ataques desordenados, Bélgica se sentirá cómoda. España necesita exactamente lo contrario: controlar el ritmo, mover al rival de lado a lado y evitar que De Bruyne, Doku o Lukaku reciban con metros por delante.

La batalla estará en el centro del campo

El duelo puede decidirse en la zona donde España suele construir su superioridad.

Rodri y Pedri deberán asegurar la circulación, proteger las pérdidas y evitar que Bélgica conecte con sus jugadores ofensivos. Dani Olmo será fundamental para aparecer entre el centro del campo y la defensa rival, mientras Lamine Yamal tendrá la misión de atacar la banda y generar desequilibrios individuales.

Luis de la Fuente ha destacado especialmente la motivación de Lamine Yamal y considera que su mejor versión todavía está por llegar. El joven atacante ha marcado un gol en el torneo, pero su influencia va mucho más allá de las cifras: obliga al adversario a acumular jugadores en su banda, abre espacios para los compañeros y está mostrando una creciente implicación defensiva.

Bélgica sufrirá una ausencia muy importante en esa batalla. Amadou Onana sufrió una grave lesión de rodilla frente a Estados Unidos y no podrá participar, una baja que reduce la capacidad física y defensiva del centro del campo belga. Kevin De Bruyne, que no jugó aquel encuentro, se ha entrenado con normalidad y apunta a recuperar la titularidad.

Sin Onana, Bélgica puede tener más dificultades para contener las asociaciones españolas y proteger el espacio situado delante de sus centrales.

La duda en la izquierda española

España también llega con algunos problemas físicos.

Nico Williams arrastra molestias musculares, aunque el futbolista considera que está recuperado y mantiene opciones de participar. Yeremy Pino continúa condicionado por un esguince en el hombro izquierdo y su presencia resulta más complicada.

Álex Baena aparece como una de las principales opciones para ocupar el costado izquierdo, completando una línea ofensiva en la que Lamine Yamal partiría desde la derecha, Dani Olmo actuaría por dentro y Mikel Oyarzabal ejercería como delantero móvil.

La alineación más probable de España mantendría la estructura utilizada ante Portugal: Unai Simón; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte, Marc Cucurella; Rodri, Pedri; Lamine Yamal, Dani Olmo, Álex Baena; y Mikel Oyarzabal.

Bélgica podría responder con Courtois en la portería; Castagne, Mechele, Ngoy y De Cuyper en defensa; Tielemans y Vanaken en el centro del campo; Lukebakio, De Bruyne y Trossard por detrás de De Ketelaere o Lukaku.

Las cinco claves del España-Bélgica

Evitar las pérdidas en campo contrario

España atacará con los laterales adelantados y muchos jugadores por delante del balón. Una pérdida mal protegida puede dejar a Doku, Trossard o De Bruyne corriendo contra una defensa abierta.

Atacar la espalda de los laterales belgas

Bélgica puede sufrir cuando sus defensores exteriores avanzan. Lamine Yamal y Baena deberán obligarlos a defender hacia su propia portería.

No conceder centros a Lukaku

Aunque no sea titular, el delantero puede convertirse en el gran recurso belga durante la segunda parte. España deberá impedir que reciba balones cómodos dentro del área.

Tener paciencia

Bélgica intentará cerrar espacios y obligar a España a precipitarse. La selección deberá mover el balón sin convertir la posesión en un ejercicio estéril.

Mejorar la definición

En un partido de cuartos, perdonar suele pagarse. España necesita transformar su dominio en ocasiones claras y sus ocasiones claras en goles.

Una noche para medir la verdadera dimensión de España

España ha llegado a los cuartos invicta, sin recibir goles y ofreciendo argumentos para aspirar al título. Sin embargo, el Mundial empieza realmente ahora.

Bélgica será la primera selección que combine una enorme experiencia internacional con jugadores capaces de castigar cualquier error. No llega como favorita, pero precisamente por eso podrá competir con menos presión y asumir riesgos que otras selecciones evitarían.

España tiene más control, más equilibrio y posiblemente un bloque más completo. Bélgica posee pegada, oficio y futbolistas que no necesitan dominar el partido para decidirlo.

El pronóstico apunta a un encuentro más complicado de lo que podría sugerir el rendimiento de ambos equipos. España debería llevar la iniciativa, pero necesitará paciencia y precisión para evitar una eliminatoria larga, física y peligrosa.

Y detrás de Bélgica aparece Francia, esperando en silencio.

La selección que ha disputado las dos últimas finales mundiales, la que acaba de derribar a Marruecos y la que parece crecer cada vez que el torneo se acerca a su desenlace.

Pero antes de pensar en Mbappé, España deberá ocuparse de De Bruyne, Courtois, Doku y Lukaku.

Primero Bélgica. Después, quizá, el partido que todo el Mundial está esperando.

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