La última jornada dejó definidos los cuartos de final: Bélgica será el rival de España, Argentina sobrevivió a Egipto con una remontada agónica y Suiza eliminó a Colombia en una tanda dramática.
El Mundial 2026 entra ya en su fase más feroz. En las últimas 24 horas se cerraron los octavos de final con tres historias muy distintas: la exhibición ofensiva de Bélgica ante Estados Unidos, la resurrección de Argentina cuando parecía eliminada y la frialdad suiza para dejar fuera a Colombia desde los once metros.
La selección española ya sabe lo que le espera: Bélgica. Y no una Bélgica cualquiera, sino un equipo que llega a cuartos con una goleada, confianza y pegada. El aviso es serio.
Bélgica avisa a España
Bélgica se clasificó para los cuartos de final tras derrotar por 1-4 a Estados Unidos, la última anfitriona que seguía viva en el torneo. El equipo de Rudi García castigó con dureza al conjunto estadounidense y cerró una noche redonda con Charles De Ketelaere como gran protagonista: doblete en la primera parte y asistencia a Vanaken en el tercer gol. Lukaku, en el añadido, completó la goleada.
La lectura para España es clara: el rival del viernes no llega sobreviviendo, llega creyendo. Bélgica enseñó músculo, velocidad y eficacia. No necesitó una colección interminable de ocasiones para hacer daño, y eso en un Mundial vale oro. España, que eliminó a Portugal en octavos, tendrá enfrente a un equipo capaz de castigar cualquier despiste.
Argentina, del abismo a los cuartos
La otra gran historia de la jornada la firmó Argentina. La campeona del mundo estuvo contra las cuerdas ante Egipto, que llegó a ponerse 0-2 y tuvo al vigente campeón al borde de una eliminación histórica. Pero Argentina hizo lo que tantas veces hacen los equipos que tienen memoria de campeón: resistir cuando todo parece perdido.
Cristian Romero inició la remontada, Messi empató y Enzo Fernández completó el 3-2 en el tiempo añadido. Reuters describe una reacción argentina en los minutos finales, después de ir perdiendo por dos goles a falta de once minutos para el final.
Egipto rozó una de las grandes sorpresas del torneo. Marcó por medio de Yasser Ibrahim y Mostafa Zico, resistió durante buena parte del partido y encontró en su portero Mostafa Shoubir a uno de los héroes de la noche. Pero el fútbol tiene esa mala leche maravillosa: cuando perdonas a un gigante, el gigante suele levantarse.
Messi volvió a sostener a Argentina
Messi falló un penalti temprano, pero acabó siendo decisivo. Participó en la jugada del primer gol argentino, marcó el empate y volvió a aparecer cuando el partido pedía carácter más que belleza. Según Reuters, el capitán argentino elevó su cuenta mundialista a 21 goles tras firmar el tanto del empate.
Argentina no ganó desde la comodidad. Ganó desde el miedo. Y eso, en una fase eliminatoria, también construye relato. No fue una victoria limpia ni brillante, pero sí una de esas que refuerzan a un grupo porque le recuerdan que sigue teniendo alma.
Suiza manda a casa a Colombia
El último billete para cuartos salió de una tanda de penaltis. Suiza y Colombia empataron 0-0 tras 120 minutos y los suizos se impusieron por 4-3 desde los once metros. Gregor Kobel fue decisivo al detener el lanzamiento de Cucho Hernández, mientras que Davinson Sánchez estrelló otro penalti en el larguero. Ruben Vargas convirtió el lanzamiento definitivo.
La clasificación tiene peso histórico: Suiza alcanza sus primeros cuartos de final mundialistas desde 1954. Su técnico, Murat Yakin, destacó la paciencia del equipo y el acierto de los cambios en el tramo final.
Colombia se marcha con la sensación amarga de haber competido hasta el final, pero sin encontrar el gol. En una eliminatoria tan cerrada, el partido acabó decidiéndose en ese territorio donde ya no mandan los sistemas: manda el pulso.
Así quedan los cuartos
Con los octavos ya cerrados, el Mundial entra en una ronda de enorme atractivo. Francia se enfrentará a Marruecos el 9 de julio, España jugará contra Bélgica el 10, Noruega se medirá a Inglaterra el 11 y Argentina se verá las caras con Suiza por la otra parte del cuadro.
Para España, el camino está perfectamente dibujado: Bélgica primero y, si supera esa prueba, el ganador del Francia-Marruecos en semifinales. Ya no hay rivales cómodos, pero tampoco excusas.
Hoy, jornada de respiro antes del vértigo
La jornada de hoy sirve para tomar aire. Después de unos octavos cargados de golpes, sorpresas y finales agónicos, el Mundial se prepara para sus cuartos de final. A partir de ahora, cada partido tendrá aroma de final anticipada.
España mira ya a Bélgica. Argentina respira después de mirar al abismo. Suiza celebra una noche histórica. Y el Mundial, poco a poco, se va quedando sin invitados y con candidatos de verdad.
A estas alturas ya no gana solo el que mejor juega. Gana el que resiste, el que no se rompe y el que sabe que un Mundial no perdona ni medio bostezo.
