Final feliz en Covadonga: localizadas una niña de ocho años y su abuela tras perderse al bajar de la Cruz de Priena

Final feliz en Covadonga: localizadas una niña de ocho años y su abuela tras perderse al bajar de la Cruz de Priena

La mujer, de 67 años, y su nieta se desorientaron al final de la tarde. El 112 activó a la Guardia Civil a las 19.45 horas y familiares que participaban en la búsqueda lograron encontrarlas poco después de las nueve de la noche

Una tarde de montaña terminó este sábado con susto, incertidumbre y, afortunadamente, un desenlace feliz en el entorno de Covadonga.

Una mujer de 67 años y su nieta de ocho fueron localizadas sanas y salvas después de perderse mientras descendían de la Cruz de Priena, en Cangas de Onís, una de las rutas de montaña más conocidas del entorno del Real Sitio.

La alerta se activó a las 19.45 horas, cuando el Servicio de Emergencias 112 Asturias comunicó a la Central Operativa de Servicio de la Guardia Civil que ambas se habían desorientado durante el descenso y solicitó la intervención de los equipos especializados de montaña. 

El tiempo empezaba a jugar en contra

La hora del aviso añadía un elemento de preocupación: quedaba ya poco margen de luz natural.

En montaña, y especialmente en recorridos que atraviesan zonas de bosque, laderas o caminos poco definidos, perder la referencia del sendero cuando empieza a anochecer puede convertir rápidamente una desorientación relativamente sencilla en una situación mucho más complicada.

La Guardia Civil activó inmediatamente al retén del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña con base en Cangas de Onís, que se dirigió hacia el lugar para participar en la localización. 

Mientras tanto, familiares de la mujer y de la menor también comenzaron a buscarlas por la zona.

Encontradas poco después de las nueve

La búsqueda tuvo finalmente un desenlace rápido.

Hacia las 21.00 horas, aproximadamente una hora y cuarto después de que se produjera la alerta, los familiares que participaban en el dispositivo lograron localizar a la mujer y a su nieta.

Poco después llegaron hasta el punto los componentes del grupo de montaña de la Guardia Civil.

Una vez reunidos, todos descendieron por el camino en dirección a Covadonga. No se comunicaron lesiones ni fue necesaria, según la información disponible, una evacuación sanitaria. 

El episodio terminó así con el mejor desenlace posible después de más de una hora de inquietud para la familia.

Una ruta aparentemente sencilla que exige atención

La Cruz de Priena es uno de los miradores naturales más conocidos sobre Covadonga y su entorno. Su posición permite contemplar desde las alturas la basílica, el santuario y buena parte del paisaje montañoso de esta zona oriental de Asturias.

Precisamente por tratarse de una excursión muy popular, puede existir la tentación de considerarla un paseo sencillo. Sin embargo, como sucede en prácticamente cualquier recorrido de montaña, las condiciones cambian radicalmente cuando cae la tarde, aparece la niebla o se abandona accidentalmente el camino principal.

El suceso de este sábado terminó bien, pero vuelve a recordar algo básico: la hora de regreso también forma parte de la planificación de una ruta.

Cinco precauciones que pueden evitar un problema

Este tipo de incidentes permite recordar algunas medidas muy sencillas que pueden marcar la diferencia cuando se sale al monte:

  • iniciar el regreso con margen suficiente antes de que oscurezca;
  • llevar una linterna o frontal aunque la excursión esté prevista durante el día;
  • salir con el teléfono cargado y, si es posible, una batería externa;
  • comunicar a familiares o amigos la ruta prevista y la hora aproximada de regreso;
  • ante una desorientación, evitar continuar caminando sin rumbo y llamar cuanto antes al 112.

También puede resultar especialmente útil compartir la ubicación desde el teléfono cuando existe cobertura, ya que permite reducir considerablemente el área de búsqueda.

Esta vez, solo quedó en un susto

Apenas 75 minutos separaron la primera comunicación de emergencia de la localización de la abuela y su nieta.

La movilización del dispositivo especializado finalmente no tuvo que afrontar un rescate complejo: cuando los efectivos llegaron hasta ellas, los familiares ya habían conseguido encontrarlas y el grupo pudo iniciar unido el descenso hacia Covadonga. 

Después de una tarde que pudo complicarse mucho más con la llegada de la noche, abuela y nieta regresaron juntas por el camino.

Y esta vez, afortunadamente, la montaña solo dejó un susto.

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