La mujer cayó en un tramo situado a unos cuatro kilómetros de Poncebos, pasada la majada de Culiembro. Los alertantes señalaron al 112 que perdió el equilibrio mientras se colocaba una mochila de gran peso
Una senderista noruega de 71 años falleció este sábado en la Ruta del Cares, en Cabrales, después de precipitarse mientras recorría uno de los senderos de montaña más conocidos y transitados de los Picos de Europa.
El accidente se produjo aproximadamente a las 13.02 horas del sábado 19 de septiembre, en un punto situado a unos cuatro kilómetros del inicio de la ruta desde Poncebos y una vez superada la majada de Culiembro.
Según la información facilitada por el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), las personas que dieron la voz de alarma explicaron al 112 que la mujer se encontraba colocándose una mochila de gran peso cuando perdió el equilibrio y cayó. Se trata, por tanto, del relato inicial trasladado por los alertantes y no de una conclusión definitiva sobre las causas del accidente.
Movilizado el helicóptero de rescate del SEPA
Tras recibirse la llamada de emergencia se activó un amplio dispositivo de intervención en una zona especialmente compleja por la propia configuración del desfiladero.
Hasta el lugar se desplazaron el helicóptero medicalizado y el Grupo de Rescate del SEPA, además de efectivos del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña de la Guardia Civil (GREIM).
Los equipos movilizados confirmaron finalmente el fallecimiento de la senderista. El GREIM se hizo cargo de las actuaciones correspondientes al levantamiento y recuperación del cadáver.
El lugar donde se produjo el accidente obliga a este tipo de intervenciones a desarrollarse en condiciones muy distintas a las de un rescate convencional. En buena parte del recorrido entre Poncebos y Caín, el camino está literalmente excavado en las paredes calizas del desfiladero y discurre junto a importantes desniveles.
Una de las rutas más espectaculares, pero también expuestas, de los Picos de Europa
La Ruta del Cares es probablemente el itinerario más popular del Parque Nacional de los Picos de Europa y uno de los grandes reclamos turísticos de la montaña asturiana.
La ficha oficial del Parque Nacional recuerda, sin embargo, que sigue siendo un camino de montaña y que buena parte de su trazado presenta piedras sueltas y zonas expuestas.
El recorrido completo entre Posada de Valdeón y Poncebos alcanza aproximadamente 21 kilómetros. El tramo más conocido, entre Caín y Poncebos, atraviesa la espectacular garganta del Cares por una senda abierta en la propia montaña.
La Administración del Parque Nacional advierte expresamente de que el trayecto entre Caín y Poncebos discurre junto a precipicios sin protección lateral y recuerda también el riesgo de desprendimientos de piedras provocados tanto por causas naturales como por animales situados en zonas superiores. Recomienda utilizar siempre botas de montaña, llevar agua suficiente y adaptar el recorrido a la preparación física de cada senderista.
Es precisamente esa combinación entre facilidad técnica en muchos de sus tramos y una enorme exposición la que exige mantener permanentemente la atención. Aunque el sendero no requiere conocimientos de escalada, cualquier tropiezo, desequilibrio o movimiento realizado demasiado cerca del borde puede tener consecuencias graves.
Ajustar una mochila, mejor lejos del borde
El relato inicial de este accidente vuelve a poner el foco sobre un gesto aparentemente rutinario para cualquier senderista: quitarse, ponerse o ajustar una mochila.
En una senda estrecha o expuesta, lo recomendable es buscar previamente una zona suficientemente ancha y estable, detenerse por completo y colocarse hacia la pared o hacia el lado interior del camino antes de manipular el equipo.
Una mochila pesada modifica además el centro de gravedad del cuerpo. Movimientos como introducir un brazo en una hombrera, girar el tronco o levantar la carga desde un lateral pueden provocar una pérdida momentánea de estabilidad.
Eso no significa que pueda atribuirse a ese motivo el accidente ocurrido este sábado. Las circunstancias exactas deberán quedar determinadas por las actuaciones correspondientes, y la única información disponible hasta ahora sobre ese momento concreto procede de las personas que comunicaron el suceso al servicio de emergencias.
Un accidente en uno de los grandes símbolos turísticos de Asturias
La tragedia se produce además en un enclave que cada año atrae a miles de visitantes españoles y extranjeros.
El Cares atraviesa uno de los paisajes más reconocibles de los Picos de Europa. La senda discurre entre los macizos Central y Occidental siguiendo el profundo desfiladero excavado por el río y constituye, además de un atractivo natural, una extraordinaria obra de ingeniería vinculada históricamente al canal que acompaña parte del recorrido.
Su popularidad puede transmitir a algunos visitantes la impresión de encontrarse ante un simple paseo turístico. El propio Parque Nacional insiste, sin embargo, en que debe considerarse una ruta de montaña y recomienda a quienes no estén suficientemente preparados realizar solamente una parte del itinerario y calcular siempre las fuerzas necesarias para regresar.
La muerte de esta mujer noruega de 71 años deja así una nueva tragedia en una de las rutas más bellas y frecuentadas de Asturias y recuerda que, incluso en los itinerarios más populares, la montaña exige atención desde el primer paso hasta el último.
