Muere un montañero de 75 años tras sufrir una caída de unos 200 metros en Somiedo

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Muere un montañero de 75 años tras sufrir una caída de unos 200 metros en Somiedo

El accidente ocurrió durante una ruta entre los lagos de Saliencia y el pico Bígaros. La niebla dificultó el acceso de los equipos de rescate y obligó a realizar parte de la intervención por tierra

Somiedo, 16 de agosto de 2026. Un montañero leonés de 75 años falleció este sábado después de sufrir una caída de aproximadamente 200 metros mientras realizaba una ruta en el concejo asturiano de Somiedo. El accidente tuvo lugar en el entorno comprendido entre los lagos de Saliencia y el pico Bígaros, una de las zonas de montaña más conocidas del Parque Natural de Somiedo y uno de los espacios que durante el verano reciben a numerosos senderistas y excursionistas.

El aviso de emergencia se recibió a las 11:24 horas del sábado, cuando los acompañantes del montañero comunicaron al Centro de Coordinación de Emergencias del 112 Asturias que un hombre había sufrido una caída de gran desnivel durante la ruta. La gravedad del accidente hizo necesaria la movilización inmediata de diferentes equipos de rescate.

Desde el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias se movilizó el Grupo de Rescate a bordo del helicóptero medicalizado, además de tres efectivos del parque de bomberos de Proaza que se desplazaron por tierra. También se activaron recursos del 112 de Castilla y León, dada la proximidad de la zona con la provincia de León.

La Guardia Civil fue uno de los primeros equipos en alcanzar el lugar del accidente. Una vez localizado el montañero, los agentes comprobaron que presentaba lesiones incompatibles con la vida.

La intervención se vio condicionada desde el primer momento por las circunstancias meteorológicas. La presencia de niebla en la zona dificultó considerablemente el acceso mediante medios aéreos y obligó a modificar el dispositivo inicialmente previsto.

El helicóptero medicalizado del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias tuvo que aterrizar en el alto de La Farrapona. Desde allí, dos bomberos rescatadores y el médico rescatador continuaron el desplazamiento a pie para poder llegar hasta el lugar donde se encontraba la víctima.

A la intervención se sumaron los efectivos terrestres del parque de Proaza y los medios movilizados desde Castilla y León.

Las condiciones meteorológicas impidieron finalmente utilizar el helicóptero directamente sobre el punto del accidente. La niebla dificultaba las operaciones aéreas y obligaba a extremar las precauciones para evitar nuevos riesgos durante el rescate.

Una vez confirmada la muerte del montañero, la Guardia Civil asumió las actuaciones correspondientes para el rescate y la recuperación del cuerpo.

El accidente ha causado especial conmoción en el ámbito montañero de León. El fallecido era natural de la provincia y estaba vinculado al Club Yordas, una entidad relacionada con la actividad de montaña. Según la información publicada tras el suceso, era una persona con amplia experiencia y muy conocida entre otros aficionados a esta actividad.

El fallecimiento vuelve a poner de actualidad los riesgos asociados a las actividades de montaña, especialmente durante los meses de verano, cuando aumenta considerablemente el número de personas que recorren los espacios naturales de Asturias.

El Parque Natural de Somiedo es uno de los principales destinos para los amantes del senderismo. Sus lagos, montañas, brañas y valles atraen cada año a miles de visitantes. Algunas de sus rutas son accesibles para un público amplio, mientras que otras requieren una mayor preparación física y conocimiento del terreno.

La montaña, incluso en verano, puede presentar dificultades que no siempre son evidentes para quienes no conocen la zona.

Los cambios meteorológicos constituyen uno de los principales factores de riesgo. Una jornada que comienza con buenas condiciones puede evolucionar rápidamente y presentar niebla, lluvia, viento o una reducción importante de la visibilidad.

La niebla resulta especialmente peligrosa en zonas de montaña porque puede dificultar la orientación y ocultar desniveles o accidentes del terreno.

Precisamente las condiciones meteorológicas tuvieron un papel importante en el dispositivo de rescate desarrollado este sábado. Los equipos de emergencia tuvieron que adaptar su intervención a las circunstancias y desplazarse a pie en parte del recorrido.

Los especialistas recomiendan consultar siempre la previsión meteorológica antes de iniciar una ruta y prestar especial atención a los avisos relacionados con tormentas, viento, niebla o cambios bruscos de temperatura.

También resulta fundamental planificar el recorrido de acuerdo con la experiencia y las condiciones físicas de quienes participan.

Una ruta puede presentar dificultades muy diferentes dependiendo de la meteorología. El terreno húmedo, la niebla o una visibilidad reducida pueden transformar un camino aparentemente sencillo en un recorrido peligroso.

Llevar teléfono móvil con batería suficiente, ropa adecuada, agua, comida y material básico de orientación puede resultar fundamental en caso de emergencia.

También se recomienda informar a familiares o personas de confianza sobre el recorrido previsto y la hora aproximada de regreso.

En rutas de montaña es importante no confiar únicamente en la cobertura del teléfono móvil. Existen zonas donde la señal puede ser inexistente o irregular.

Los dispositivos de localización y las aplicaciones de navegación pueden ser útiles, pero deben considerarse herramientas complementarias y no sustitutos de una adecuada preparación.

El accidente ocurrido en Somiedo recuerda además la importancia de respetar las condiciones del terreno.

Los senderistas deben evitar acercarse innecesariamente a zonas expuestas y mantener una distancia prudente de cortados y desniveles.

La experiencia tampoco elimina completamente los riesgos. El montañero fallecido tenía una larga vinculación con esta actividad, lo que demuestra que incluso las personas acostumbradas a la montaña pueden sufrir accidentes.

La montaña presenta factores que no siempre pueden controlarse.

Un resbalón, una pérdida momentánea del equilibrio o un cambio repentino de las condiciones del terreno pueden tener consecuencias graves cuando se producen cerca de un desnivel importante.

Por este motivo, los equipos de rescate insisten habitualmente en la prevención.

La planificación, el conocimiento del recorrido y la prudencia son las mejores herramientas para reducir los riesgos.

La tragedia de Somiedo se produce además en un momento de elevada afluencia turística en Asturias. El puente del 15 de agosto está llevando a miles de personas hacia las playas, pueblos y espacios naturales del Principado.

Los destinos de montaña están registrando también una importante presencia de visitantes.

El Parque Natural de Somiedo es uno de los lugares más emblemáticos de Asturias y constituye un importante recurso turístico y ambiental. Su riqueza paisajística atrae a personas de diferentes puntos de España y de otros países.

Ese aumento de visitantes exige también una mayor concienciación sobre los riesgos de las actividades al aire libre.

Las rutas de montaña permiten descubrir algunos de los paisajes más espectaculares de Asturias, pero deben realizarse siempre respetando las características del terreno.

El fallecimiento del montañero de 75 años deja un triste balance después de una jornada que había comenzado como una excursión por uno de los espacios naturales más destacados del Principado.

Los equipos de emergencia tuvieron que enfrentarse además a unas condiciones meteorológicas complicadas para completar la intervención.

La Guardia Civil continúa con las actuaciones correspondientes al fallecimiento, mientras que el suceso vuelve a recordar que la montaña asturiana, pese a su enorme atractivo, requiere respeto y preparación.

Durante los próximos días continuará la llegada de senderistas a Somiedo y a otros espacios naturales del Principado. Las autoridades y los servicios de emergencia mantienen las recomendaciones habituales para quienes decidan realizar rutas.

Consultar la meteorología, adaptar el recorrido a las capacidades del grupo, llevar el equipamiento necesario y avisar ante cualquier situación de riesgo son medidas sencillas que pueden resultar decisivas.

El accidente de Somiedo deja una familia y un entorno montañero afectados por la pérdida de una persona vinculada durante años a esta actividad. También deja una advertencia para todos aquellos que durante estas semanas se acercan a las montañas asturianas en busca de naturaleza y aventura: la belleza del paisaje no debe hacer olvidar que la montaña exige siempre prudencia y respeto.

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