La caída de una loseta en el túnel del Negrón obligó a cerrar temporalmente la AP-66 y ha puesto bajo la lupa una autopista que acumula obras, carriles afectados y limitaciones mientras mantiene el cobro del peaje. Transportes inspecciona este lunes la zona y prepara un refuerzo antes de continuar en septiembre con los trabajos previstos en el túnel.
El problema del Huerna ya no es solo cuánto cuesta atravesarlo.
Ahora la pregunta es qué servicio recibe realmente el conductor a cambio del peaje.
La caída de una loseta en el túnel del Negrón durante la noche del viernes 21 al sábado 22 de agosto obligó a cerrar temporalmente la AP-66, principal conexión por carretera entre Asturias y la Meseta, y ha llevado nuevamente al primer plano una situación que miles de usuarios llevan meses padeciendo: obras, carriles cerrados, tráfico en ambos sentidos por una única calzada, reducciones de velocidad, riesgo de retenciones y un peaje que continúa cobrándose. citeturn530032search1turn530032search2
El episodio del Negrón añade ahora un elemento especialmente sensible: la seguridad.
Transportes ha anunciado la intervención de especialistas en estructuras para analizar la zona afectada y determinar exactamente qué refuerzo necesita el túnel. La previsión oficial es ejecutar las actuaciones necesarias antes de la gran operación retorno del último fin de semana de agosto, siempre que técnicamente pueda garantizarse la circulación con seguridad. citeturn530032search1
Mientras tanto, este lunes 24 de agosto la concesionaria Aucalsa informa de circulación fluida en la AP-66, aunque las obras continúan presentes tanto en los túneles como en el punto afectado por el gran argayo que mantiene actuaciones en el entorno del kilómetro 75,7. citeturn552965search2
¿Qué ocurrió exactamente en el túnel del Negrón?
El incidente se produjo por el desprendimiento de una loseta del revestimiento del túnel.
La caída obligó a interrumpir la circulación para garantizar la seguridad y revisar la infraestructura.
La Dirección General de Carreteras despejó posteriormente la zona de obras para poder recuperar el tráfico bidireccional y reabrir la autopista.
Pero la reapertura no cierra el episodio.
Transportes quiere ahora determinar por qué se produjo el desprendimiento, qué parte del túnel debe reforzarse y qué actuación resulta necesaria antes de recuperar plenamente la configuración prevista de las obras.
El Negrón no es un túnel cualquiera.
Sus dos tubos superan los cuatro kilómetros de longitud y constituyen uno de los puntos críticos de la conexión entre León y Asturias. Cualquier incidencia importante en su interior tiene una repercusión inmediata sobre toda la AP-66. citeturn552965search2
Y precisamente el Negrón iba a entrar ahora en obras
Aquí aparece una de las claves para entender la situación.
El incidente se produce en plena modernización de los túneles del Huerna.
Transportes está ejecutando un importante programa de adaptación de siete túneles de la AP-66 a las nuevas exigencias de seguridad:
Entrerregueras, Pando, Vegaviesga, El Negrón, Oblanca, Cosera y Barrios.
Los trabajos incluyen mejoras relacionadas con iluminación, ventilación, protección contra incendios, comunicaciones, suministro eléctrico, evacuación, drenaje, detección de emergencias y otros sistemas esenciales para la seguridad en el interior de los túneles.
El conjunto de actuaciones supone una inversión de decenas de millones de euros. citeturn552965search34turn552965search35
Y el calendario ya contemplaba que a principios de septiembre comenzaran nuevos trabajos en el tubo del Negrón ahora afectado por el desprendimiento.
Es decir: primero habrá que solucionar y reforzar el punto dañado y después continuará la modernización prevista.
El otro gran problema: el argayo que lleva meses condicionando la autopista
La caída de la loseta no es el único frente abierto en el Huerna.
Desde el gran desprendimiento de una ladera registrado en noviembre de 2024, continúan las actuaciones para reparar el argayo situado aproximadamente en el punto kilométrico 75,7.
Aucalsa mantiene actualmente esas obras.
Por tanto, el conductor que atraviesa el Huerna se encuentra con dos actuaciones diferentes que conviene no confundir:
Aucalsa trabaja en la reparación del argayo.
Transportes ejecuta las obras de modernización y seguridad de los túneles. citeturn552965search2turn933362news0
La coincidencia temporal de ambos trabajos es lo que está provocando buena parte de las afecciones que sufren los usuarios.
Entonces, ¿por qué se sigue pagando el peaje?
Ahí comienza la gran batalla.
El trayecto por el Huerna continúa siendo de pago y atravesar la autopista supone para un turismo un desembolso que ronda actualmente los 16 euros por recorrido completo, aunque existen distintos sistemas de bonificación para usuarios frecuentes. citeturn933362news0
Transportes recuerda que existen descuentos que pueden alcanzar hasta el 60% en determinados supuestos y sostiene que las restricciones actuales forman parte de actuaciones necesarias por razones de seguridad, conservación y reparación de la infraestructura. citeturn933362news0
El Gobierno de Asturias sostiene exactamente lo contrario en el aspecto fundamental.
Su argumento es sencillo: si el usuario paga por circular por una autopista de altas prestaciones y durante meses recibe un servicio condicionado por obras, cortes de carril, límites de velocidad y retenciones, no debería pagar el precio íntegro.
1,1 millones de multa: la pelea ya ha llegado a Consumo
El conflicto ha dejado de ser únicamente una discusión política.
El Principado ha iniciado un procedimiento sancionador contra Aucalsa que contempla dos multas por un importe conjunto de 1,1 millones de euros.
El Gobierno asturiano sostiene que los usuarios no habrían recibido un servicio equivalente al precio cobrado y cuestiona también la información facilitada sobre las afecciones.
Pero aquí aparece una situación poco habitual.
El propio Ministerio de Transportes se ha personado en el procedimiento y discrepa del criterio del Principado. El departamento estatal considera que la normativa de autopistas permite este tipo de restricciones cuando existen razones de seguridad, conservación o reparaciones urgentes y recuerda que los usuarios han sido informados de las afecciones. citeturn933362news0
Así que existen tres actores con responsabilidades diferentes:
Aucalsa, concesionaria y explotadora de la autopista.
El Ministerio de Transportes, responsable de las actuaciones estatales y de las obras de seguridad en los túneles.
El Gobierno de Asturias, que reclama la eliminación o bonificación total del peaje y ha utilizado sus competencias en materia de Consumo para abrir el expediente sancionador.
Barbón eleva la presión: «No estamos recibiendo el servicio por el que pagamos»
El incidente del Negrón ha endurecido todavía más la posición del Principado.
Adrián Barbón sostiene que el cierre demuestra precisamente el argumento que Asturias lleva meses planteando: que las condiciones actuales de circulación no se corresponden con las de una autopista por la que se abona el peaje completo.
El presidente ha definido la situación como una «injusticia absoluta» y reclama que mientras duren estas circunstancias el tránsito quede completamente bonificado. citeturn530032search0turn530032search2
Pero esta no es únicamente una batalla sobre las obras de 2026.
Detrás está un conflicto mucho más antiguo.
¿Por qué seguimos pagando el Huerna hasta 2050?
La concesión de la AP-66 fue prorrogada en 2001, prolongando el peaje hasta 2050.
Desde entonces, esa ampliación se ha convertido en una de las grandes reivindicaciones políticas y sociales de Asturias.
El Gobierno del Principado cuestiona jurídicamente aquella decisión y mantiene diferentes vías abiertas para intentar revertirla.
Transportes, por ahora, no ha aceptado revisar de oficio la prórroga.
Por eso el conflicto del Huerna se libra simultáneamente en varios terrenos: político, administrativo, judicial, económico y ahora también de seguridad e infraestructuras. citeturn530032search2turn933362news0
Cronología: cómo hemos llegado hasta aquí
Noviembre de 2024. Un importante argayo afecta a la AP-66. Comienzan unas obras de reparación que todavía condicionan la circulación.
2025-2026. Transportes desarrolla el gran programa de modernización de siete túneles del Huerna para adaptarlos a las nuevas exigencias de seguridad.
Verano de 2026. Coinciden las obras del argayo y las actuaciones en los túneles. Se suceden carriles cortados, circulación reorganizada, limitaciones de velocidad y episodios de retenciones.
Agosto de 2026. El Principado intensifica su ofensiva contra el cobro completo del peaje y tramita una sanción a Aucalsa por 1,1 millones.
21-22 de agosto. Una loseta se desprende en el túnel del Negrón. La autopista tiene que ser cerrada temporalmente.
22 de agosto. Transportes anuncia una inspección estructural y un refuerzo de la zona afectada.
24 de agosto. Está prevista la intervención de especialistas en estructuras para determinar el alcance de las reparaciones.
Principios de septiembre. Si el calendario puede mantenerse, comenzarán nuevas actuaciones previstas de antemano en el tubo afectado del Negrón. citeturn530032search1turn552965search2
¿Qué puede encontrarse ahora un conductor?
La situación puede cambiar de un día para otro en función de las obras.
A fecha de este lunes, Aucalsa informa de circulación fluida, pero mantiene el aviso sobre los trabajos existentes en la autopista.
Por eso, antes de iniciar el viaje, especialmente durante los fines de semana y la próxima operación retorno, resulta recomendable consultar el estado de la AP-66.
Los conductores pueden encontrarse con:
reducciones de velocidad;
carriles afectados por obras;
circulación reorganizada entre tubos o calzadas;
retenciones puntuales en momentos de elevada intensidad de tráfico;
y, si se produce una incidencia de seguridad, cortes temporales de circulación.
La alternativa tradicional en caso de problemas importantes en la autopista sigue siendo la N-630 por Pajares, aunque sus características y tiempos de recorrido son muy distintos de los de una vía de alta capacidad.
El problema del Huerna ya no cabe en una sola discusión
Durante años hablar del Huerna significaba hablar del peaje.
Ya no.
Hoy significa hablar al mismo tiempo de seguridad en los túneles, reparación de desprendimientos, movilidad, coste para las familias, transporte de mercancías, responsabilidades administrativas y una concesión que se prolonga hasta 2050.
La caída de una loseta en el Negrón puede parecer un incidente puntual.
Pero ha ocurrido en el peor momento posible para una infraestructura sometida a una enorme presión pública.
Porque para el conductor la discusión es mucho más sencilla que cualquier expediente administrativo:
si paga una autopista, espera recibir una autopista.
Y esa es precisamente la pregunta que el episodio del Negrón ha vuelto a dejar sobre la mesa:
¿debe seguir cobrándose íntegramente el Huerna mientras circular por él no ofrece las condiciones normales por las que el usuario está pagando?
