Barbón considera “una injusticia absoluta” que se mantenga el cobro del peaje en las condiciones actuales y reclama una bonificación total para los usuarios
Oviedo, 23 de agosto de 2026. La situación de la autopista del Huerna vuelve a ocupar un lugar destacado en la actualidad política asturiana después del incidente registrado en el túnel del Negrón, que obligó a cerrar temporalmente esta importante vía de comunicación entre Asturias y León. El episodio ha reavivado las críticas del Gobierno del Principado hacia el sistema de peajes de la AP-66 y, especialmente, hacia el mantenimiento del cobro cuando se producen incidencias que afectan al funcionamiento de la infraestructura.
El presidente del Principado, Adrián Barbón, considera que el incidente ocurrido en el Negrón refuerza la posición que Asturias viene defendiendo desde hace tiempo. El jefe del Ejecutivo autonómico calificó de “injusticia absoluta” que Aucalsa continúe cobrando el peaje en las condiciones actuales de la autopista y volvió a reclamar una bonificación total.
La posición del Gobierno asturiano se basa en la importancia estratégica que tiene el Huerna para la comunidad. La AP-66 es una de las principales conexiones entre Asturias y la Meseta y soporta diariamente un importante volumen de tráfico, tanto de vehículos particulares como de transporte de mercancías.
La infraestructura adquiere todavía mayor importancia durante los meses de verano. Agosto es uno de los periodos del año con mayor movilidad por carretera y miles de personas utilizan la autopista para entrar o salir de Asturias.
Cualquier incidencia puede generar importantes retenciones y obligar a los conductores a utilizar vías alternativas, especialmente la N-630.
El túnel del Negrón constituye además uno de los puntos más sensibles de esta conexión. Su cierre temporal obliga a reorganizar el tráfico y puede provocar retrasos considerables en una carretera que concentra buena parte de las comunicaciones por carretera entre Asturias y Castilla y León.
La polémica tiene también una dimensión económica.
El peaje supone un coste adicional para los ciudadanos que utilizan habitualmente la autopista. Para quienes realizan desplazamientos frecuentes entre Asturias y León, el gasto acumulado puede ser considerable.
La situación afecta igualmente al transporte profesional.
Camiones y otros vehículos destinados al transporte de mercancías utilizan esta vía como conexión principal con la Meseta. El coste del peaje forma parte de los gastos asociados a cada desplazamiento y repercute indirectamente en la actividad económica.
El Gobierno asturiano sostiene que la comunidad necesita unas comunicaciones competitivas y reclama que el funcionamiento de la autopista sea compatible con unas condiciones económicas razonables.
La discusión no es nueva. El peaje del Huerna lleva años formando parte de las reivindicaciones políticas y sociales de Asturias.
Sin embargo, cada nuevo incidente vuelve a poner el asunto sobre la mesa y aumenta la presión para buscar una solución definitiva.
El Ejecutivo autonómico considera que las circunstancias actuales justifican una revisión del sistema de cobro. La petición de una bonificación total pretende evitar que los usuarios tengan que asumir el coste íntegro cuando existen problemas que dificultan la circulación.
La cuestión enfrenta también diferentes posiciones políticas.
Mientras el Gobierno del Principado insiste en la necesidad de actuar, desde la oposición asturiana se han sucedido las críticas tanto hacia el Ejecutivo autonómico como hacia el Gobierno central por la situación de las comunicaciones.
El diputado del PP en Asturias Álvaro Queipo ha calificado la situación del Huerna de “vergüenza” y ha acusado tanto al Gobierno central como al Principado de “abandonar” Asturias.
El debate trasciende, por tanto, al propio peaje.
La situación del Huerna se utiliza como ejemplo de las dificultades que Asturias mantiene para mejorar sus conexiones con el resto de España.
La comunidad depende de buenas comunicaciones para sectores fundamentales como la industria, el transporte, el turismo y el comercio.
La importancia de la AP-66 es especialmente evidente para la industria asturiana. Numerosas empresas necesitan trasladar mercancías hacia otros territorios y utilizan esta conexión para acceder a los mercados nacionales.
También resulta fundamental para el turismo.
Asturias recibe durante el verano numerosos visitantes procedentes de Castilla y León, Madrid y otras comunidades. Para muchos de ellos, el Huerna constituye la principal puerta de entrada por carretera.
Por eso, los problemas en la autopista tienen una repercusión directa sobre la imagen y la movilidad turística.
El incidente del Negrón ha servido así para reabrir una discusión que lleva años pendiente.
La reivindicación asturiana pasa por conseguir una conexión eficiente y segura y, al mismo tiempo, reducir el coste que supone para los usuarios.
Mientras continúa el debate político, la prioridad para los conductores es que la infraestructura funcione con normalidad y que cualquier nueva incidencia sea resuelta con rapidez.
El Huerna vuelve a demostrar que no es simplemente una autopista más.
Es una infraestructura estratégica para Asturias y una de las principales vías que conectan el Principado con el resto de España.
