Más vuelos, más pasajeros y menos tecnología: el aeropuerto de Asturias seguirá rezagado hasta 2028

Más vuelos, más pasajeros y menos tecnología: el aeropuerto de Asturias seguirá rezagado hasta 2028

El aeropuerto de Asturias vuela hacia récords, pero su torre se queda atrás: el ATIS no llegará hasta 2028

La terminal asturiana supera ya 1,27 millones de pasajeros en siete meses y mueve más viajeros que una docena de aeropuertos que disponen del sistema automático de información a pilotos. Asturias quedará además como el único aeropuerto de la cornisa cantábrica sin esta tecnología cuando se incorpore San Sebastián

El aeropuerto de Asturias crece.

Llegan nuevas compañías. Se multiplican las conexiones. Aumentan los pasajeros. Se amplían rutas y comienzan a aparecer síntomas de que algunas de sus infraestructuras necesitan ganar capacidad.

Pero mientras el tráfico acelera, una parte de la tecnología de su torre de control seguirá esperando.

La implantación del sistema ATIS, una herramienta automática que facilita a los pilotos información esencial para operar en un aeropuerto, se retrasa y difícilmente estará funcionando en Asturias antes de 2028.

Y la comparación con otros aeropuertos convierte el retraso en especialmente llamativo.

Asturias ya supera en pasajeros a una docena de aeropuertos españoles que sí disponen de ATIS y, cuando San Sebastián incorpore el suyo, será el único aeropuerto de la cornisa cantábrica que continúe sin esta herramienta.

¿Qué es el ATIS y por qué importa?

Las siglas corresponden a Automatic Terminal Information Service.

Traducido a la práctica: es una especie de boletín automático y permanente para los pilotos.

Cuando una tripulación se aproxima a un aeropuerto puede recibir, sin necesidad de pedir repetidamente la información al controlador, datos actualizados sobre:

  • viento y velocidad;

  • visibilidad;

  • temperatura;

  • nubosidad;

  • presión atmosférica;

  • pista en servicio;

  • procedimientos de llegada y salida;

  • funcionamiento de radioayudas;

  • incidencias en calles de rodaje;

  • obras;

  • presencia de aves;

  • y cualquier circunstancia operativa relevante.

Todo ello se transmite automáticamente y de forma repetitiva.

Así, los controladores no tienen que proporcionar una y otra vez la misma información a cada aeronave y los pilotos reciben unos datos uniformes antes de establecer determinadas comunicaciones con la torre.

No es una cuestión estética ni una comodidad para el pasajero.

Es una herramienta de apoyo directo a la operación aérea.

Asturias tiene más de 1,27 millones de pasajeros y sigue esperando

La situación resulta todavía más difícil de entender cuando se observa el crecimiento del aeropuerto.

Entre enero y julio de 2026 pasaron por Santiago del Monte 1.274.071 pasajeros.

Eso representa un incremento del 9,5% respecto al mismo periodo de 2025.

En esos siete meses se gestionaron además 9.751 operaciones de aeronaves, un 8,7% más.

Solo en julio utilizaron el aeropuerto 236.618 viajeros, un 13,4% más que un año antes.

No estamos hablando, por tanto, de una terminal en retroceso o con una actividad residual.

Todo lo contrario.

Asturias acaba de superar los dos millones de pasajeros anuales y está consolidándose en una dimensión aeroportuaria que hace pocos años parecía excepcional.

Doce aeropuertos con menos pasajeros ya tienen ATIS

La paradoja aparece al comparar Asturias con otros puntos de la red.

Con sus 1,27 millones de pasajeros acumulados hasta julio, Asturias supera en tráfico a terminales que ya cuentan con este sistema.

Entre ellas se encuentran Girona, La Palma, A Coruña, Vigo, Santander, Reus, Jerez, Almería, Granada y Valladolid, además de instalaciones especializadas como Cuatro Vientos.

Incluso durante este periodo Asturias se ha situado por encima de Santiago de Compostela, aunque en el caso gallego la comparación está condicionada por las semanas de cierre provocadas por las obras de su pista.

Asturias ocupa alrededor del puesto 18 de la red española por número de viajeros.

Sin embargo, el ATIS continúa pendiente.

Y San Sebastián lo tendrá antes

El contraste más llamativo está en el norte.

Bilbao dispone de ATIS.

Santander también.

Santiago, A Coruña y Vigo lo tienen.

San Sebastián tiene prevista su incorporación.

Asturias, en cambio, tendrá que esperar.

Y hay una comparación particularmente llamativa.

Entre enero y julio, el aeropuerto asturiano movió 1.274.071 viajeros.

San Sebastián registró aproximadamente 277.000.

Es decir, Asturias manejó alrededor de un millón de pasajeros más.

Pese a ello, el aeropuerto guipuzcoano tiene previsto disponer antes del sistema.

El ATIS asturiano aparece ligado incluso a Sabadell

La planificación conocida sitúa además el proyecto asturiano junto al del aeropuerto de Sabadell.

Y ahí la comparación resulta todavía más extrema.

Sabadell está especializado fundamentalmente en aviación general y no cuenta con tráfico comercial regular comparable al de Asturias.

Por sus instalaciones habían pasado en los primeros siete meses del año apenas unos miles de usuarios.

Por Asturias, más de 1,27 millones.

La previsión sitúa los trabajos relacionados con los sistemas de Asturias y Sabadell en 2027, lo que hace muy difícil que el ATIS pueda estar plenamente operativo en Santiago del Monte antes de 2028.

Una torre que lleva tiempo reclamándolo

No se trata de una necesidad aparecida ahora.

Desde la torre de control asturiana se ha reclamado reiteradamente la implantación de esta tecnología.

El crecimiento registrado durante los últimos años reforzó esas peticiones.

En 2024 el aeropuerto rozó los dos millones de pasajeros.

En 2025 rompió definitivamente esa barrera y cerró el año con 2.051.342 viajeros.

Y 2026 vuelve a presentar cifras al alza.

Aena sostiene que se trabaja para implementar el sistema, pero la planificación conocida aleja su llegada inmediata.

Y Asturias no es precisamente un aeropuerto meteorológicamente sencillo

Hay además otro elemento que hace especialmente relevante disponer de sistemas que faciliten información operativa.

El aeropuerto de Asturias está situado sobre una rasa costera en Castrillón, en un entorno meteorológicamente complejo y conocido por sus episodios de baja visibilidad.

La niebla forma parte desde hace décadas de las dificultades operativas características de Santiago del Monte.

Sus partes meteorológicos pueden resultar especialmente extensos precisamente por la variedad de condiciones que deben comunicarse a los pilotos.

Por eso el aeropuerto dispone de avanzados sistemas de aterrizaje instrumental para mantener las operaciones en situaciones de visibilidad reducida.

En un aeropuerto con estas características, automatizar la distribución de la información meteorológica y operativa adquiere todavía más sentido.

Santander lo consiguió con menos pasajeros

La comparación con Santander vuelve a resultar incómoda para Asturias.

La terminal cántabra logró disponer de ATIS después de reclamar la necesidad de adaptar sus servicios al incremento de actividad vinculado, entre otros factores, a la operación de Ryanair.

Sin embargo, actualmente Asturias presenta tanto más pasajeros como un crecimiento superior.

Entre enero y julio, el tráfico asturiano aumentó un 9,5%.

El de Santander lo hizo aproximadamente un 3,9%.

Y mientras Santander ya dispone del sistema, Asturias continúa en espera.

Un aeropuerto al que empiezan a quedarle pequeñas algunas costuras

El problema del ATIS aparece además dentro de un debate mucho mayor.

El aeropuerto de Asturias está creciendo más deprisa de lo que lo hicieron durante décadas algunas de sus infraestructuras.

La propia torre de control ya había reclamado una ampliación de la plataforma destinada al estacionamiento de aeronaves.

En este caso sí hubo respuesta.

El siguiente periodo inversor aeroportuario, correspondiente a 2027-2031, contempla actuaciones importantes en Asturias.

Entre ellas figura la reconfiguración de la plataforma de aeronaves para pasar de nueve a doce posiciones.

También está prevista una nueva sala de embarque en la planta superior, que permitirá llegar a seis salas, además de la renovación del vallado perimetral y actuaciones destinadas a mejorar la seguridad operacional en las cabeceras de pista.

El reto es adaptar un aeropuerto diseñado durante años para volúmenes mucho menores a una realidad completamente distinta.

Madrid vuelve a tirar con fuerza del aeropuerto

Y el crecimiento puede continuar.

La histórica conexión Asturias-Madrid vuelve a ser uno de los grandes motores de la terminal.

En lo que va de año ha transportado alrededor de 223.800 pasajeros, un 12,1% más que durante el mismo periodo del año pasado.

Una parte importante de esa recuperación se ha producido después de la entrada de Air Europa en junio.

La compañía opera dos frecuencias diarias con Boeing 737 de 186 plazas, reforzando un corredor especialmente importante para viajeros de negocios y pasajeros que utilizan Madrid para conectar con otros destinos.

En junio y julio la ruta incorporó alrededor de 16.500 viajeros adicionales.

Y llega Wizz Air con tres nuevas conexiones

El calendario inmediato anticipa todavía más movimiento.

Wizz Air prepara su desembarco en Asturias este otoño.

El 22 de octubre está prevista la llegada de su primera conexión desde Londres-Luton, con tres frecuencias semanales.

El 2 de noviembre comenzará la ruta con Valencia, con una elevada frecuencia semanal.

Y el 4 de noviembre llegará uno de los movimientos más llamativos: su entrada en la ruta Asturias-Madrid, con vuelos los miércoles, viernes y domingos.

La competencia en el corredor madrileño aumentará así precisamente cuando el aeropuerto atraviesa uno de los periodos de mayor actividad de su historia.

Más pasajeros, más vuelos, más rutas… pero el ATIS tendrá que esperar

La fotografía que deja el aeropuerto asturiano en 2026 resulta difícil de resumir de otra manera.

Más de dos millones de pasajeros al año.

Un crecimiento del 9,5% hasta julio.

Nuevas aerolíneas.

Más competencia.

Más rutas nacionales e internacionales.

Una plataforma que deberá ampliarse.

Nuevas salas de embarque previstas.

Y, sin embargo, una tecnología que ya funciona en aeropuertos con bastante menos tráfico seguirá pendiente hasta, previsiblemente, 2028.

El debate ya no es si el aeropuerto de Asturias está creciendo.

Eso lo dicen los pasajeros.

La cuestión es otra:

si las infraestructuras y los servicios están creciendo a la misma velocidad que el aeropuerto.

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