Oviedo puede alcanzar los 30 grados y Gijón los 28 antes de que aumente la nubosidad y aparezcan chubascos y tormentas; el aeropuerto ya ha registrado esta mañana una racha de 61 km/h y 2,3 litros de precipitación
Asturias afronta este domingo uno de esos días en los que salir de casa con sol no garantiza regresar con el mismo tiempo.
La jornada ha comenzado con temperaturas suaves, claros y ambiente todavía veraniego en buena parte de la comunidad, pero la situación meteorológica irá cambiando conforme avance el día. AEMET prevé un aumento de la nubosidad durante la tarde y no descarta chubascos aislados y tormentas ocasionales en la Cordillera.
El contraste puede ser notable.
Antes de que llegue esa inestabilidad, Oviedo puede alcanzar los 30 grados, Gijón los 28 y Avilés los 25. Es decir, temperaturas plenamente estivales apenas unas horas antes de que en las zonas de montaña puedan comenzar a escucharse los primeros truenos.
Una mañana que ya ha dejado una advertencia: rachas de 61 km/h
El cambio no es solo una previsión para esta tarde.
Esta misma mañana, la estación de Asturias Aeropuerto ha registrado una racha máxima de 61 kilómetros por hora a las 7:00, además de acumular 2,3 milímetros de precipitación hasta las 8:30. En Cabo Peñas se habían alcanzado también rachas de 40 kilómetros por hora.
Son datos importantes porque muestran una atmósfera bastante más dinámica de lo que podría sugerir una mañana aparentemente tranquila en numerosos puntos de Asturias.
Y hoy conviene tenerlo especialmente presente.
El punto más delicado estará en la Cordillera
Según la previsión de AEMET, el cielo permanecerá inicialmente poco nuboso, pero la nubosidad aumentará durante la tarde.
Será entonces cuando aparezca el principal riesgo meteorológico del día: algún chubasco aislado o tormenta ocasional en la Cordillera.
No significa que vaya a llover con intensidad en toda Asturias ni que todas las localidades vayan a sufrir tormentas.
El escenario previsto es mucho más localizado.
Pero precisamente por eso puede sorprender a quienes pasen la jornada en montaña, hagan senderismo, estén en áreas recreativas o participen en alguna de las numerosas fiestas que se celebran este domingo.
Si vas a la montaña, no te fíes del cielo de la mañana
La situación aconseja una precaución sencilla: mirar el cielo y la previsión durante el día, no solamente antes de salir de casa.
En montaña, una tormenta puede cambiar en muy poco tiempo las condiciones de una excursión.
El problema no es únicamente la lluvia.
También pueden aparecer rayos, rachas fuertes de viento, pérdida rápida de visibilidad y descenso de temperatura, circunstancias especialmente incómodas y, en determinados lugares, peligrosas cuando se está en zonas elevadas o expuestas.
Quienes tengan previsto realizar actividades en la Cordillera deberían llevar ropa para la lluvia, evitar zonas altas si la tormenta comienza a desarrollarse y buscar refugio ante la presencia de aparato eléctrico.
El viento añade preocupación por los incendios
El cambio meteorológico tiene además este domingo una dimensión especialmente importante.
Asturias sigue pendiente de la evolución de los incendios forestales, especialmente del fuego de Pendilla de Arbas, cuyo frente ha alcanzado territorio asturiano.
En un escenario así, el viento puede resultar determinante.
Las rachas fuertes pueden modificar rápidamente la dirección de un incendio, favorecer la propagación de las llamas y dificultar el trabajo de los equipos de extinción.
Y una tormenta tampoco significa necesariamente buenas noticias para un incendio.
Si aporta precipitación abundante puede ayudar, pero si llega acompañada principalmente de viento o aparato eléctrico, el resultado puede ser mucho más problemático.
Por eso la evolución meteorológica de esta tarde será seguida muy de cerca también desde los servicios de emergencias.
En la costa, atención también al mar
El cambio afectará igualmente al litoral.
AEMET prevé para las aguas costeras asturianas marejada, con mar de fondo del noroeste de entre uno y dos metros y posibilidad de aguaceros y tormentas ocasionales por la tarde.
También pueden aparecer zonas de visibilidad regular o mala por bruma o niebla, especialmente hacia el oeste.
Por tanto, quienes tengan previsto salir al mar o realizar actividades náuticas deberían consultar las condiciones actualizadas antes de hacerlo.
El termómetro seguirá marcando verano
Pese al cambio de tiempo, las temperaturas seguirán siendo elevadas.
Oviedo: 18 grados de mínima y 30 de máxima.
Gijón: 20 de mínima y 28 de máxima.
Avilés: 19 de mínima y 25 de máxima.
La sensación durante buena parte del día seguirá siendo, por tanto, de verano.
Y ahí está precisamente la trampa meteorológica de este domingo.
Puede hacer calor, puede lucir el sol y, unas horas después, el panorama ser completamente distinto.
Un domingo para llevar gafas de sol… y paraguas
La imagen resume bastante bien lo que espera hoy a Asturias.
Gafas de sol por la mañana y algo para la lluvia por la tarde.
No parece que estemos ante un episodio generalizado de mal tiempo, pero sí ante una jornada cambiante en la que quienes estén en la Cordillera deberán prestar especial atención a la evolución del cielo.
Y con incendios activos en el entorno de la Cordillera, el comportamiento del viento tendrá además una importancia que va mucho más allá de decidir si llevar paraguas.
Hoy el tiempo también forma parte de la emergencia.
