Los procesos de selección para producciones que se desarrollan en el Principado muestran el creciente interés por utilizar Asturias como escenario de rodajes
Oviedo, 20 de agosto de 2026. Asturias continúa ganando presencia como escenario para producciones audiovisuales. Durante estas semanas se mantienen diferentes iniciativas relacionadas con el mundo del cine, la televisión y la producción audiovisual, entre ellas procesos de selección de intérpretes para proyectos que tienen previsto desarrollar parte de su actividad en el Principado.
Uno de los ejemplos más recientes es la convocatoria de un casting dirigido a niños y niñas de entre siete y doce años para un rodaje remunerado en Oviedo, un proceso que ha despertado interés entre familias y jóvenes que quieren acercarse al mundo de la interpretación.
Este tipo de convocatorias permite observar una realidad que cada vez tiene mayor importancia en Asturias: la comunidad puede convertirse en un escenario atractivo para películas, series, anuncios y otros formatos audiovisuales.
Los paisajes asturianos ofrecen una gran diversidad.
En pocos kilómetros pueden encontrarse costa, montaña, bosques, pueblos tradicionales, núcleos urbanos y espacios industriales.
Esa variedad facilita que una misma región pueda representar escenarios muy diferentes.
Las ciudades asturianas aportan además edificios históricos y arquitectura contemporánea.
Oviedo ofrece un patrimonio arquitectónico singular.
Gijón combina espacios urbanos, puerto y costa.
Avilés permite incorporar tanto su casco histórico como su arquitectura industrial y contemporánea.
A todo ello se suma un entorno natural que resulta especialmente atractivo para producciones cinematográficas.
La industria audiovisual puede generar una repercusión económica importante.
Un rodaje necesita alojamiento para los equipos, restaurantes, transporte, alquiler de material y diferentes servicios profesionales.
Los actores y técnicos permanecen durante días o semanas en las localidades donde se desarrolla la producción.
Ese movimiento puede beneficiar a numerosas empresas.
Pero existe también una repercusión cultural.
Cuando una película o una serie utiliza Asturias como escenario, el territorio aparece posteriormente ante miles o millones de espectadores.
Un paisaje puede convertirse en una imagen reconocible.
Una localidad puede despertar el interés de personas que nunca habían pensado visitarla.
El cine puede actuar de esta manera como una herramienta de promoción turística.
Existen numerosos ejemplos de lugares que han experimentado un incremento de visitantes después de aparecer en películas o series.
Asturias tiene potencial para aprovechar ese fenómeno.
Sus paisajes ya cuentan con un fuerte atractivo turístico, pero su presencia en producciones audiovisuales puede contribuir a mostrar rincones menos conocidos.
Los rodajes también ofrecen oportunidades para profesionales asturianos.
Actores, técnicos, maquilladores, especialistas en sonido, productores, fotógrafos y otros trabajadores pueden participar en las producciones.
La existencia de actividad audiovisual facilita que esos profesionales desarrollen experiencia sin necesidad de abandonar la comunidad.
El casting abierto en Oviedo para niños de siete a doce años es un ejemplo de cómo las producciones pueden incorporar talento local.
Para las familias, estas convocatorias representan además una oportunidad para conocer cómo funciona el mundo audiovisual.
Participar en un rodaje requiere disciplina.
Los menores necesitan contar con autorización y acompañamiento adecuados y deben cumplirse todas las garantías previstas para su participación.
La experiencia puede resultar educativa.
Los niños pueden descubrir cómo se prepara una escena, cómo trabajan las cámaras y qué función desempeñan los diferentes profesionales.
El cine es un trabajo colectivo.
El público suele ver únicamente a los actores, pero detrás de cada película existe un equipo formado por decenas o incluso cientos de personas.
Dirección, producción, fotografía, iluminación, sonido, vestuario, maquillaje, montaje y efectos son solamente algunas de las áreas necesarias.
Los rodajes pueden convertirse en pequeñas ciudades temporales.
Cada jornada requiere una planificación detallada.
Las localizaciones deben prepararse.
Los equipos tienen que desplazarse.
Los actores deben conocer sus escenas.
Y todo tiene que coordinarse para que la grabación pueda realizarse en el tiempo previsto.
Cuando una producción elige Asturias, parte de esa actividad se desarrolla dentro del Principado.
Eso supone oportunidades para profesionales locales.
También puede favorecer la aparición de nuevas empresas especializadas.
La creación de un sector audiovisual sólido requiere continuidad.
Un rodaje aislado puede generar actividad durante unas semanas, pero una industria consolidada necesita proyectos durante todo el año.
Para conseguirlo resulta fundamental atraer producciones y, al mismo tiempo, formar profesionales.
La formación es uno de los grandes desafíos.
Las nuevas generaciones tienen cada vez más interés por trabajar en cine y televisión, pero necesitan oportunidades para adquirir experiencia.
Los castings pueden ser una primera puerta de entrada.
También lo son las escuelas de interpretación, los cursos técnicos y las producciones locales.
Asturias dispone de recursos que pueden favorecer ese desarrollo.
Las universidades, centros culturales y empresas pueden contribuir a formar nuevos profesionales.
La colaboración entre instituciones y sector privado también resulta importante.
El cine puede convertirse además en una herramienta para contar historias relacionadas con Asturias.
Las producciones locales permiten mostrar personajes, paisajes y acontecimientos vinculados a la comunidad.
Eso contribuye a reforzar la presencia de Asturias dentro del mapa audiovisual.
Pero la atracción de producciones externas también tiene ventajas.
Una película rodada en Asturias puede mostrar el Principado a espectadores de otros lugares.
La imagen de las montañas, las playas, los pueblos o las ciudades puede generar curiosidad.
Algunos espectadores pueden decidir posteriormente visitar los lugares que han visto en pantalla.
Turismo y cine están cada vez más relacionados.
El llamado turismo cinematográfico se ha convertido en una oportunidad para muchos territorios.
Los visitantes buscan las localizaciones de sus películas y series favoritas.
Asturias tiene un patrimonio paisajístico suficientemente diverso para aprovechar esa tendencia.
La clave será conseguir que las producciones encuentren facilidades para rodar y que la actividad genere beneficios para el territorio.
El proceso de casting abierto estos días en Oviedo representa, en pequeña escala, una muestra de esa actividad.
Para los niños y niñas que participen puede ser una experiencia diferente.
Para las familias, una oportunidad de acercarse a un sector que habitualmente se percibe como lejano.
Y para Asturias, otro ejemplo de que el Principado puede ofrecer algo más que paisajes bonitos.
También puede ofrecer talento, localizaciones y profesionales capaces de formar parte de una industria audiovisual cada vez más importante.
El futuro del sector dependerá de que estas oportunidades tengan continuidad.
Si Asturias consigue atraer más rodajes, formar profesionales y facilitar la participación de empresas locales, el cine puede convertirse en una nueva vía de promoción cultural y económica.
Por ahora, las cámaras continúan mirando hacia el Principado.
Y cada nuevo rodaje abre una pequeña ventana para que el resto del mundo descubra Asturias.
