La Policía Nacional detiene a cuatro personas en Versalles, entre ellas un adolescente de 16 años que habría sido utilizado para captar clientes y vender droga por distintos puntos de la ciudad
Un piso bajo del barrio avilesino de Versalles, situado a apenas 50 metros de un parque infantil, se había convertido presuntamente en un punto continuado de venta de droga al que acudían principalmente jóvenes y adolescentes.
Algunos compradores, según la investigación de la Policía Nacional, tenían menos de 15 años.
La operación ha terminado con cuatro personas detenidas, entre ellas un menor de 16 años que presuntamente era utilizado para captar clientes y realizar ventas fuera de la vivienda. La intervención se efectuó el pasado 15 de septiembre, aunque la Policía hizo públicos los detalles de la investigación este viernes.
Las sospechas comenzaron entre los propios vecinos
La investigación no arrancó por una gran incautación ni por una operación policial previa.
Fueron las informaciones recibidas de vecinos del barrio las que pusieron a los agentes sobre la pista.
Según esas alertas, desde las ventanas de un piso situado en una planta baja podían estar realizándose ventas de droga.
El Grupo de Estupefacientes de la Policía Nacional comenzó entonces una investigación que se prolongó durante varios meses.
Las vigilancias permitieron comprobar, según la versión policial, un movimiento continuado de personas que acudían hasta el inmueble para adquirir sustancias.
Entre ellas había jóvenes y adolescentes.
Y los investigadores llegaron a constatar que algunos de los compradores eran menores de 15 años.
Un menor de 16 años para buscar compradores
Uno de los aspectos más preocupantes de la investigación afecta precisamente a otro menor.
Entre las cuatro personas detenidas figura un adolescente de 16 años.
Según las pesquisas policiales, el joven habría sido utilizado para captar clientes y realizar ventas en diferentes puntos de Avilés, alejándose así del domicilio que constituía el centro principal de distribución.
Los investigadores sostienen que existía además un reparto de funciones entre las personas implicadas.
Una de ellas se encargaría presuntamente de adquirir y distribuir la droga y gestionar el dinero; otra prepararía las dosis y sustituiría a la primera en las ventas; una tercera custodiaría las sustancias dentro de la vivienda.
Al menor le correspondería principalmente la distribución en el exterior.
A 50 metros de un parque infantil
La ubicación añade un elemento especialmente sensible al caso.
El domicilio investigado se encontraba a unos 50 metros de un parque infantil.
No se trata únicamente, por tanto, de un punto clandestino de distribución de cannabis dentro de una zona residencial. La Policía sostiene que hasta allí acudían adolescentes a comprar y que parte de esa actividad tenía como clientes a menores que ni siquiera habían cumplido los 15 años.
Cerca de 50 gramos de resina de cannabis
Una vez reunidas las pruebas, los agentes procedieron el 15 de septiembre a detener a los cuatro investigados.
Durante la operación se intervinieron cerca de 50 gramos de resina de cannabis preparada en dosis, además de dinero en efectivo fraccionado y diferentes utensilios presuntamente utilizados para manipular y preparar la sustancia para su venta.
Tres de los cuatro detenidos contaban con antecedentes policiales.
Libertad con cargos para los dos principales investigados
Tras pasar a disposición judicial, las dos personas consideradas principales responsables de la actividad quedaron en libertad con cargos.
El adolescente de 16 años fue puesto a disposición de la sección de Menores de la Fiscalía del Principado de Asturias y quedó también en libertad provisional.
La investigación policial dibuja así una escena especialmente inquietante: un punto de distribución aparentemente integrado en la normalidad de un barrio, junto a un espacio utilizado por niños y con adolescentes no solo entre los presuntos compradores, sino también entre quienes habrían sido utilizados para vender.
Porque los cerca de 50 gramos intervenidos explican el tamaño de la operación.
Pero que entre los clientes hubiera menores de 15 años explica su gravedad.
