La historia real del agente del FBI que pudo impedir los atentados. Construido a partir de años de entrevistas con el propio Rossini y de una exhaustiva investigación documental, el libro reconstruye desde dentro el funcionamiento del FBI y de la CIA en los años previos al 11-S y ofrece una mirada profundamente humana sobre uno de los acontecimientos que cambiaron el siglo XXI.
(Selección de Ignacio Sánchez).-Cuando el periodista Álvaro Soto empezó a investigar sobre Mark Rossini, no imaginaba la dimensión de lo que estaba a punto de descubrir. Rossini era un agente del FBI que había sido destinado al Centro Antiterrorista de la CIA, donde tuvo en sus manos la información clave sobre dos terroristas que podría haber frustrado el ataque a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. Pero sus superiores de la CIA le prohibieron compartirla con sus compañeros del FBI de Nueva York, los encargados de perseguir a al-Qaeda. Nadie podía prever entonces hasta dónde llegarían las consecuencias de esa decisión.
Este libro reconstruye, de la mano del protagonista, la vida de Mark Rossini: desde sus años en la élite del FBI y la CIA hasta su caída en desgracia y su reinvención. Un viaje por las entrañas de los servicios de inteligencia y los errores que marcaron la historia.
En el 25.º aniversario del 11-S, esta investigación arroja nueva luz sobre lo ocurrido. Actualmente Rossini vive en Madrid, lejos de los centros de poder, pero con una carga que no ha dejado de arrastrar desde entonces.

Título: AGENTE ROSSINI
La historia del hombre que pudo haber evitado el 11-S
Autor: Álvaro Soto
Colección: Ediciones B
Páginas: 336
Precio: 22,90€
Publicación: 3 de septiembre de 2026
Aunque el protagonista del libro es Mark Rossini, la historia está construida alrede-
dor de dos figuras inseparables: Uno sobrevivió para contar lo ocurrido. El otro murió
intentando evitarlo.
Mark Rossini
La trayectoria profesional de Mark Rossini resume buena parte de la evolución de la
lucha antiterrorista estadounidense durante las últimas décadas.
Especializado en terrorismo internacional, participó en investigaciones relacionadas
con Hizbulá, las FARC, ETA y, especialmente, Al Qaeda. Formó parte de los equipos en-
cargados de esclarecer los atentados contra las embajadas estadounidenses en Kenia
y Tanzania, el ataque contra el destructor USS Cole y, posteriormente, los atentados del
11-S y del 11-M.
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Su incorporación a Alec Station, la unidad de la CIA dedicada exclusivamente al se-
guimiento de Bin Laden, le permitió conocer desde dentro el funcionamiento de las dos
principales agencias de seguridad estadounidenses y comprender hasta qué punto la
cooperación entre ambas resultaba imprescindible para combatir una amenaza global.
Tras el 11-S ocupó diferentes responsabilidades dentro de la nueva arquitectura antite-
rrorista creada por Estados Unidos, participando en organismos encargados de coordi-
nar el intercambio de inteligencia entre agencias, elaborando los informes diarios sobre
amenazas terroristas dirigidos a las más altas instancias del Gobierno estadounidense.
Pero más allá de los cargos que desempeñó, el libro retrata a un hombre marcado
por una única pregunta: ¿qué habría ocurrido si aquel mensaje hubiera llegado al FBI?
John O’Neill
Si existe una figura imprescindible para comprender los años previos al 11 de sep-
tiembre, esa es John P. O’Neill.
Considerado uno de los mayores especialistas del FBI en Al Qaeda, dedicó buena
parte de su carrera a perseguir a Osama bin Laden cuando todavía muy pocos com-
prendían la dimensión de la amenaza.
Como responsable de la unidad antiterrorista del FBI en Nueva York insistió durante
años en que Al Qaeda preparaba un gran atentado contra Estados Unidos. Sus adver-
tencias, sin embargo, chocaron repetidamente con la falta de coordinación entre orga-
nismos y con una estructura burocrática que dificultaba el intercambio de información
entre el FBI y la CIA.
O’Neill fue también el mentor de Mark Rossini
Detectó su talento, impulsó su carrera y le transmitió una manera de entender el tra-
bajo policial basada en la iniciativa, la cooperación y la convicción de que la información
solo resulta útil cuando se comparte.
Álvaro Soto (Logroño, 1980) es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y en Ciencias Políticas por la UNED. Ha trabajado en El Mundo, El Nuevo Herald de Miami, Diario La Rioja y desde 2008 en Colpisa, la agencia de Vocento, donde ha sido responsable de Cultura y Sociedad.

