Violeta García Gómez, la vendedora de la ONCE que acaba de conseguir su contrato indefinido, repartió los cupones premiados con 40.000 euros cada uno
El número 29.368 se había convertido en uno de los más compartidos entre sus clientes habituales del aeropuerto y ha terminado convirtiendo este lunes en una mañana inolvidable
Hay viernes en los que uno compra un cupón casi por costumbre.
Y hay lunes en los que descubre que aquel pequeño gesto de tres euros valía 40.000.
Eso es exactamente lo que está ocurriendo este lunes en el Aeropuerto de Asturias.
El Cuponazo de la ONCE celebrado el pasado viernes 4 de septiembre ha dejado en torno al recinto aeroportuario una auténtica lluvia de dinero: 2.680.000 euros repartidos a través de 67 cupones premiados con 40.000 euros cada uno.
Y detrás de esos 67 cupones aparece una historia mucho más interesante que la simple cifra millonaria.
La mujer que ha repartido la suerte se llama Violeta García Gómez.
Es vendedora de la ONCE en el entorno del aeropuerto y acaba además de firmar su contrato indefinido con la organización.
Difícil imaginar una forma mejor de celebrarlo.
El número que cambió el fin de semana: 29.368
El sorteo del Cuponazo se celebró el viernes 4 de septiembre.
El número premiado fue el 29.368.
La serie correspondiente al premio principal de seis millones de euros fue la 084.
Pero para conseguir uno de los premios de 40.000 euros no era necesario tener esa serie concreta.
El Cuponazo reparte premios de 40.000 euros a los cupones que coinciden con las cinco cifras del número ganador aunque no tengan la serie correspondiente al premio máximo.
Y ahí es donde entran los 67 cupones vendidos por Violeta.
Todos ellos tenían el 29.368.
Cada uno está premiado con 40.000 euros.
67 multiplicado por 40.000 da exactamente los 2.680.000 euros que han aterrizado en Asturias.
No han tocado necesariamente a 67 personas
Aquí hay un matiz importante.
Que existan 67 cupones premiados no significa necesariamente que haya 67 ganadores diferentes.
Una misma persona puede haber comprado más de un cupón del mismo número.
Por ejemplo, quien tuviera dos cupones cobraría 80.000 euros; con tres, 120.000; con cinco, 200.000.
Por tanto, todavía no puede saberse públicamente cuántas personas distintas son las beneficiarias reales.
Lo que sí está confirmado es que el premio quedó muy repartido.
Y eso es precisamente lo que ha celebrado la propia vendedora.
Trabajadores que compraban juntos el mismo número
Violeta García ha explicado que el número premiado estaba especialmente compartido entre el personal del aeropuerto.
Muchos de quienes compraron el 29.368 eran clientes habituales.
No estamos, por tanto, ante 67 cupones adquiridos accidentalmente por pasajeros anónimos que pasaban por la terminal.
Una parte importante del dinero se queda entre personas que trabajan habitualmente en el entorno aeroportuario.
La propia vendedora se mostraba este lunes encantada porque se trata del número que más se compartía entre el personal del aeropuerto.
Es decir: había una pequeña tradición alrededor de ese número.
Y esta vez salió.
También empleados de un hotel cercano
Entre los compradores premiados hay igualmente trabajadores de un hotel situado en las proximidades del aeropuerto.
La información conocida no identifica públicamente el establecimiento ni determina cuántos de sus trabajadores adquirieron cupones.
Tampoco se ha facilitado cómo se distribuyen exactamente los 67 premios entre personal aeroportuario, empleados del hotel y viajeros.
Ese detalle sigue siendo desconocido.
Pero confirma que la lluvia de millones no se limita exclusivamente a trabajadores de la terminal.
El dinero se ha repartido entre la pequeña comunidad laboral que gira alrededor del aeropuerto.
Y sí: algún viajero también se llevó uno
Entre los premiados aparece también algún viajero de paso.
Es probablemente la parte más cinematográfica de la historia.
Alguien llegó al Aeropuerto de Asturias para coger o dejar un avión, compró un cupón y se marchó llevando en el bolsillo un billete que terminaría valiendo 40.000 euros.
No se conoce su identidad, procedencia ni destino.
Ni siquiera sabemos todavía si ya ha comprobado el premio.
Pero entre los compradores había también viajeros ocasionales.
¿Dónde se vendieron exactamente?
Los 67 cupones premiados fueron distribuidos por Violeta García Gómez en su zona de venta del Aeropuerto de Asturias.
La información conocida no concreta públicamente en qué punto físico exacto compró cada agraciado su cupón.
Eso es importante porque no debemos confundir el puesto o zona habitual de venta de Violeta con otros establecimientos comerciales de la terminal.
Lo que está confirmado es que los cupones fueron comercializados por ella en el entorno aeroportuario.
Violeta, probablemente la mujer más felicitada esta mañana en el aeropuerto
La historia tiene además un componente personal difícil de superar.
Violeta García Gómez acaba de firmar su contrato indefinido con la ONCE.
Y prácticamente coincidiendo con ese momento profesional, ha distribuido uno de los mayores premios colectivos que se recuerdan recientemente en el entorno del aeropuerto asturiano.
Sus clientes habituales son precisamente los grandes beneficiados.
Para una vendedora, repartir un premio tiene además una dimensión muy distinta a ganarlo.
Ella no cobra los 2,68 millones.
Pero durante los próximos días verá pasar por delante de su punto de venta a decenas de personas cuya situación financiera acaba de mejorar notablemente gracias a los cupones que les vendió.
¿Cuánto cobrará realmente cada ganador?
Cada uno de estos cupones está premiado con 40.000 euros.
Esa cantidad coincide con el mínimo exento establecido para los premios de lotería.
Por tanto, un cupón premiado exactamente con 40.000 euros no soporta la retención correspondiente al gravamen especial.
Quien tenga un único cupón puede percibir íntegramente los 40.000 euros correspondientes al premio.
Y hay otro matiz interesante: si una persona posee varios cupones premiados de 40.000 euros, el límite fiscal se aplica individualmente a cada premio.
Es decir, tener dos cupones premiados con 40.000 euros no convierte automáticamente los 80.000 euros acumulados en un único premio sujeto a retención.
¿Qué se puede hacer con 40.000 euros?
No es el premio que permite abandonar definitivamente el trabajo.
Pero 40.000 euros pueden cambiar muchas cosas.
Pueden cancelar una parte importante de una hipoteca.
Pueden pagar la entrada de una vivienda.
Permiten liquidar préstamos.
Pueden convertirse en varios años de alquiler.
Pueden financiar estudios universitarios de los hijos.
O sencillamente proporcionar algo que para muchas familias vale casi tanto como ganar una fortuna: tranquilidad económica.
Y cuando esos 40.000 euros se multiplican por decenas de trabajadores que se conocen entre sí, el efecto sobre un centro de trabajo puede ser espectacular.
Si alguien llevaba cinco cupones, tiene 200.000 euros
La distribución real entre compradores todavía no se conoce.
Pero las matemáticas permiten visualizar las posibilidades.
1 cupón: 40.000 euros.
2 cupones: 80.000 euros.
3 cupones: 120.000 euros.
5 cupones: 200.000 euros.
10 cupones: 400.000 euros.
No sabemos si alguno de los clientes habituales de Violeta compró varias unidades.
Por eso sería precipitado hablar de 67 afortunados.
Lo correcto es hablar de 67 cupones premiados y un número indeterminado de ganadores.
¿Y dónde cayó el premio de seis millones?
Aquí hay otra distinción importante.
Los cupones vendidos en Asturias están premiados con 40.000 euros porque acertaron las cinco cifras del 29.368.
El premio máximo del Cuponazo exige acertar también la serie.
La combinación del primer premio fue:
Número: 29.368.
Serie: 084.
Ese cupón concreto está premiado con seis millones de euros.
Los 67 cupones asturianos corresponden a premios de las cinco cifras y no consta que entre ellos se encontrase el cupón de número y serie correspondiente al premio máximo.
Asturias se llevó todavía otros 40.000 euros
El aeropuerto no fue el único punto asturiano agraciado.
El mismo sorteo dejó otro premio de 40.000 euros en Carreño.
Ese cupón fue vendido por Aroa Testón Val.
Por tanto, el dinero conocido que el Cuponazo del viernes dejó en Asturias asciende al menos a:
2.680.000 euros en el entorno del Aeropuerto de Asturias.
40.000 euros en Carreño.
En total, 2.720.000 euros en estos premios conocidos en el Principado.
El cupón costaba tres euros
Cada Cuponazo cuesta tres euros.
Eso significa que un único cupón agraciado ha convertido tres euros en 40.000.
Es una ganancia derivada exclusivamente del azar, naturalmente, pero la comparación explica perfectamente por qué la historia ha recorrido esta mañana las instalaciones aeroportuarias.
Por tres euros, varios trabajadores habituales se han encontrado este lunes con 40.000.
Una mañana muy diferente en la terminal
Un aeropuerto es probablemente uno de los lugares donde resulta más difícil saber quién está de paso y quién pertenece al paisaje diario.
Pasajeros que llegan.
Pasajeros que se marchan.
Tripulaciones.
Personal de tierra.
Seguridad.
Restauración.
Limpieza.
Mantenimiento.
Comercios.
Trabajadores de hoteles.
Y, en medio de ese pequeño mundo que cada día entra y sale de la terminal, una vendedora de la ONCE que conoce a muchos de ellos y les vende habitualmente sus cupones.
Esta vez, Violeta García Gómez les vendió el 29.368.
El viernes por la noche salió premiado.
Y este lunes, mientras los aviones continúan aterrizando y despegando como cualquier otro día, hay unos cuantos trabajadores del Aeropuerto de Asturias que están haciendo cuentas muy diferentes a las habituales.
Entre todos sus cupones suman 2.680.000 euros.
Pero probablemente la mejor forma de resumir lo ocurrido es muy sencilla:
El número estaba muy compartido.
Y, por una vez, también lo estuvo la suerte.
