El Ayuntamiento podrá anticipar usos públicos en 35.455 metros cuadrados mientras se tramita el plan especial que ordenará definitivamente la recuperación de la antigua ciudad residencial
El Gobierno de Asturias ha dado este lunes un paso decisivo para poner en marcha el proyecto de Nueva Perlora, una de las actuaciones urbanísticas y turísticas más simbólicas del litoral central asturiano. El Consejo de Gobierno, reunido de forma extraordinaria en Candás, ha aprobado la cesión temporal de uso al Ayuntamiento de Carreño de varios terrenos y construcciones situados a la entrada de la antigua ciudad residencial, con el objetivo de crear una playa verde, mejorar los accesos a la costa y ordenar la llegada de visitantes.
La medida permite al consistorio ganar tiempo y comenzar a activar usos públicos en la zona mientras continúa la tramitación del Plan Especial de Protección y Reforma Interior, el documento que definirá de forma definitiva el futuro del complejo. Ese plan ya fue registrado en el Ayuntamiento de Carreño el pasado 9 de junio para su aprobación inicial por el pleno municipal, paso previo a la apertura del periodo de información pública.
La cesión tendrá, en principio, una duración de cinco años prorrogables y afecta a una superficie total de 35.455 metros cuadrados en el extremo oeste de la ciudad residencial. Se trata de un ámbito especialmente relevante porque concentra espacios libres, zonas verdes, instalaciones sin uso y un aparcamiento, y está llamado a convertirse en una de las principales entradas para quienes visiten Nueva Perlora.
Una playa verde junto a Huelgues
Entre las actuaciones previstas figura la creación de una playa verde junto a Huelgues, la mejora de los accesos, el refuerzo de la conexión con la senda costera y la recuperación de espacios actualmente infrautilizados. El objetivo no es solo embellecer la zona, sino ordenar de manera más racional la llegada de visitantes, favorecer un uso más equilibrado del litoral y reducir la presión que soporta Candás durante los meses de verano.
El proyecto busca también generar nuevas áreas de uso ciudadano durante todo el año, con capacidad para acoger actividades sociales y culturales más allá de la temporada estival. Es decir, Perlora no se plantea únicamente como un espacio de verano, sino como un nuevo pulmón público, turístico y social para Carreño.
Mantener la esencia de ciudad jardín
El Gobierno asturiano subraya que la recuperación de Perlora deberá conciliar dos objetivos: respetar el carácter original de la antigua ciudad residencial y aprovechar su potencial turístico. El plan mantiene como premisa la conservación de los principios de ciudad jardín, la esencia histórica del complejo, con un espacio abierto, integrado en el paisaje y sin cierres entre chalés.
También se prevé proteger un ejemplar de cada una de las 31 tipologías de edificaciones existentes, ampliando así la mirada patrimonial sobre el conjunto. Hasta ahora, el catálogo solo recogía la protección de las 22 villas situadas en la manzana más occidental.
El documento favorece la conservación de las viviendas, aunque permitirá construir nuevas edificaciones en el mismo lugar que ocupaban los antiguos chalés cuando esa decisión esté debidamente justificada. En esos casos, las nuevas construcciones deberán respetar la estructura y volumetría anteriores y evocar, en la medida de lo posible, el diseño original.
Playas abiertas, prioridad peatonal y 220 nuevas plazas
Uno de los ejes del plan será la mejora de las playas de Carranques y Les Huelgues, que mantendrán su carácter público y abierto a la ciudadanía. Para ello se contempla la mejora de accesos y servicios, con equipamientos de socorrismo, aseos y chiringuitos.
También está prevista la construcción de un nuevo vial paralelo a las vías del tren, que conectará con los aparcamientos actuales de las playas y permitirá habilitar 220 nuevas plazas. Al mismo tiempo, el plan dará prioridad al uso peatonal de los viales interiores, que cuentan con protección específica, y restringirá el acceso de vehículos privados salvo para los usuarios del complejo.
Edificios singulares y memoria de Perlora
El proyecto identifica como edificios singulares que deberán conservarse la iglesia, el bar La Cabaña y Villa Homes, uno de los chalés con forma de hórreo. También se plantea mantener el edificio de recepción-dirección, actualmente sin protección, pero considerado uno de los más representativos del conjunto.
El propio Gobierno de Asturias asumirá la gestión de tres villas. Dos de ellas funcionarán como espacios de interpretación para explicar la historia y el significado de la antigua ciudad residencial, además de ofrecer información turística. La tercera, situada frente a la playa de Les Huelgues, servirá como apoyo a los servicios de salvamento.
Con esta decisión, el Principado y el Ayuntamiento de Carreño colocan la primera pieza visible de un proyecto largamente esperado. Nueva Perlora empieza a dejar de ser una promesa sobre plano para convertirse en una actuación concreta sobre el terreno. Y, en este caso, el terreno no es poco: más de 35.000 metros cuadrados para empezar a devolver a la ciudadanía uno de los espacios más singulares de la costa asturiana.
