El mundo árabe quita su apoyo al gobierno de Siria

El mundo árabe quita su apoyo al gobierno de Siria

Por Fernando Bazán

noticiasdesiria.blogspot.com

 

Los hechos de Deir el-Zour, a unos 450 kilómetros al este de Damasco, donde el aparato de seguridad sirio ha entrado al poblado con artillería y tanques ha marcado la expansión de la represión hacia el este del país. Los Comités Los Locales de Coordinación -que ayudan a organizar las protestas y realizan un seguimiento del levantamiento- señalaron que unas 42 personas murieron el domingo en una redada antes del amanecer.

 

Deir el-Zour se encuentra en una región rica en petróleo, pero donde la sociedad local es pobre, y que es conocida por sus clanes y tribus bien armados cuyos vínculos se extienden por todo el este de Siria e Irak.

 

El rey de Arabia Saudita, arremetió contra el gobierno sirio, llamando a su embajador en Damasco y emitiendo una dura declaración donde le pide al presidente Bashar Al-Assad que detenga "la máquina de matar y el fin del derramamiento de sangre." La declaración saudita, publicada en nombre del rey, fue leída en la televisión estatal saudí el lunes, en lo que se ha convertido en una de condenas más fuertes contra Siria por parte de un gobierno árabe.

 

A la presión internacional europeo-norteamericana, frente a la represión del régimen sirio, se está sumado la creciente indignación los vecinos árabes que critican el excesivo uso de la fuerza por parte del presidente Al-Assad en la víspera del mes sagrado del Ramadán. La síntesis del pensamiento árabe la dio el rey saudita al señalar que cualquier árabe, musulmán o cualquier otra persona de bien sabe que eso no tiene nada que ver con la religión o la ética o la moral pública y que derramar la sangre de los inocentes por cualquier motivo o pretexto no conduce a ningún lado.

 

Kuwait decidió retirar a su embajador de Damasco, un día después de que Arabia Saudita tuvo el mismo paso, y anunció una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para tratar los hechos en Siria. El ministro de Relaciones Exteriores, jeque Mohammed al-Sabah, señaló al final de una conferencia de prensa que la opción militar debía ser detenida; el subsecretario del Ministerio de Exteriores, Khaled al-Jarallah, dijo el domingo que Kuwait no tiene planes de expulsar al embajador de Siria.

 

Por su parte Nabil Elaraby, Secretario de la Liga Árabe, dijo que el organismo va a utilizar la persuasión en lugar de "medidas drásticas" para presionar por el fin de la violencia en Siria. La falta de respuesta árabe en Siria ha contrastado con el apoyo de la Liga a la “zona de no vuelo" impuesta sobre Libia por ONU después que los levantamientos habían comenzado y el régimen libio los reprimió violentamente.

Si bien Elaraby resaltó que no había que esperar medidas drásticas, pero si destacó que se iban a buscar medidas de persuasión para resolver el conflicto; consultado sobre si la Liga podría suspender la pertenencia a Siria del cuerpo Elaraby dijo que el diálogo y la eliminación de la violencia son las únicas opciones. Por parte de la Liga Árabe solo se ha emitido la declaración pero no se han dado a conocer medidas adicionales, independientemente de las medidas individuales de sus socios, y no se conoce cuál sería el plan de acción en caso de no cesar la violencia en Siria.

Aunque la gran mayoría de los manifestantes han sido pacíficos, los miembros más radicales de la sociedad siria opuestos al régimen -desde los fundamentalistas musulmanes a los militantes laicos- han hecho causa común con la oposición. Junto a los grupos más extremistas, otros sectores de la sociedad también han tomado las armas para defenderse del régimen de civiles desarmados.

Por otra parte se observan con mayor frecuencia a las tensiones sectarias, aunque son editadas por la oposición las imágenes anti-alawitas de los manifestantes; pero esta política de negación ha cambiado después de la emisión de la televisión estatal siria de los cadáveres ensangrentados de los soldados arrojados desde un puente cerca de Hama, la semana pasada.



El Departamento de Estado instó a los estadounidenses, el viernes, en Siria a abandonar el país inmediatamente mientras que los vuelos comerciales y otros medios de transporte están todavía disponibles y aconsejó a los que se quedan que restrinjan sus movimientos. La advertencia se produjo al tiempo que el Congreso presiona al gobierno de Obama para imponer severas sanciones al presidente Al-Assad.

Por el momento son pocas las certezas en el escenario sirio, respecto de las medidas a tomar frente al deterioro de la situación. Si bien las medidas del Consejo de Seguridad y la Liga Árabe parecen tibias, una intervención militar directa supondría un mayor descalabro de la situación; tal vez sea momento de profundizar la cooperación regional sobre las sanciones en el campo del petróleo y establecer un grupo de enlace de países interesados para que se abra un canal de dialogo entre el régimen y los manifestantes

 

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