El Muséu del Pueblu d'Asturies incorpora a su colección un retrato de Armando Palacio Valdés

El Muséu del Pueblu dAsturies incorpora a su colección un retrato de Armando Palacio Valdés

Un retrato de Armando Palacio Valdés, la última incorporación al Muséu del Pueblu d'Asturies

 

La iconoteca del Muséu del Pueblu d'Asturies acaba de ingresar un retrato fotográfico del escritor Armando Palacio Valdés (Entrialgo, Laviana, 1853- Madrid, 1938) donado por un mecenas que quiere permanecer en el anonimato y procedente de una librería de viejo de Madrid. Probablemente, fue realizado con motivo de su candidatura al Premio Nobel de Literatura presentada ese mismo año y un año después.

 

Palacio Valdés aparece sentado en su escritorio mirando directamente al objetivo de la cámara. Aparenta cerca de 75 años y en su rostro refleja el paso del tiempo, la cercana pérdida de su hijo único en 1922 y otros graves contratiempos. Se trata de una fotografía de 16 x 22 cm sobre un cartón (28 x 35 cm) en el que figura el nombre del autor, "Pío Fotógrafo", y una dedicatoria hecha de puño y letra por el mismo Palacio Valdés: "A mi querido amigo y compañero Alberto de Segovia. Recuerdo afectuoso. A. Palacio Valdés".

 

"Pío Fotógrafo" o "Foto Pío" era un profesional madrileño que trabajaba como retratista y como reportero de prensa cuyo estudio estaba ubicado en la calle Cruz número 19. Desde la primera década del siglo XX, se anunciaba como especialista en “ampliaciones y retoques fotográficos", y en "postales de actualidad”.

 

Por otro lado, Alberto de Segovia y Pérez, nacido alrededor de 1880, era hijo del catedrático de Zoología General de la Universidad Central de Madrid, Alberto de Segovia y Corrales (1853-1925) y ocupó el cargo de secretario general de la Sociedad de Escritores y Artistas en 1932. De profesión periodista, fue biógrafo de Larra y Gustavo Adolfo Becquer. Desde muy joven escribió en diarios de Madrid como La Correspondencia de España, La Acción, El Heraldo Militar, La Nación, etc. Además, era gran admirador de Armando Palacio Valdés. Por ese motivo, el 24 de enero de 1922 publicó, en la primera página de La Acción, un elogioso comentario sobre la autobiografía que escribió Palacio Valdés en 1921, La novela de un novelista: escenas de la infancia y la adolescencia.

 

‘Nos encontramos ante un libro de don Armando Palacio Valdés. No hemos de limitarnos a dedicarle las líneas bibliográficas con que se acusa recibo a una obra cualquiera. La publicación de un libro de este glorioso escritor es sin duda un acontecimiento literario. "La novela de un novelista" se titula, y como se declara en la portada del volumen se trata del relato de "Escenas de la infancia y adolescencia". Lejos de los días afortunados de Pereda y Valera; desaparecidos también Galdós y la Pardo Bazán, pocos grandes novelistas nos quedan, y uno de ellos es, indiscutiblemente, don Armando Palacio Valdés. ¿Cometeremos la pueril, la facilísima tarea de enumerar la serie de libros que ha producido el autor insigne de "La novela de un novelista"? El solido, universal prestigio que disfruta nos dispensa de ello. De los escritores contemporáneos vivos, ninguno ha necesitado hacer estremecer las prensas, lo reiterada e insistentemente que Palacio Valdés, para abastecer de ediciones de sus obras el mercado literario, y ninguno tampoco se ha visto traducido en tantos idiomas. Aparte de la profunda satisfacción que como buen español sienta por haber extendido el nombre de la Patria hasta los países mas distantes en alas de sus novelas admirables. Palacio Valdés puede tener el orgullo (lícito, envidiable orgullo) de que en muchos centros docentes de Inglaterra y de los Estados Unidos son utilizados libros suyos para la enseñanza del habla castellana ¿No es éste el triunfo pleno del escritor? ¿Qué más puede, debe anhelar?’

 

El Muséu del Pueblu d'Asturies, como es sabido, tiene entre sus muchos objetivos el de formar una completa iconoteca de personas ilustres de Asturias. Ya contaba en su colección con un retrato fotográfico de Palacio Valdés firmado por el fotógrafo Biedma de Madrid entorno a 1915, muy diferente al último retrato donado. Asimismo, la representación iconográfica de grandes personalidades ejemplares, creadoras o poderosas es desde la antigüedad una constante de las sociedades avanzadas. Reyes, deportistas, políticos, religiosos, artistas, filósofos, académicos, escritores, etc. han sido esculpidos, pintados, grabados o fotografiados con el objetivo de perpetuar sus rasgos físicos y también su modelo de ejemplaridad para la comunidad. Palacio Valdés fue, en efecto, uno de los escritores más populares de su tiempo y sus obras literarias fueron de las más leídas tanto en España como en el extranjero. En Asturias, cuenta con un Centro de Interpretación en su casa natal de la localidad lavianesa de Entrialgo y su tumba está en el histórico cementerio avilesino de La Carriona.

 

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