El último telediario

Después de 16 años Oviedo Televisión ha cerrado. Ayer por la noche el animoso equipo de 16 personas, comandado por Juan Rodríguez, hizo su último telediario. Llevan desde agosto sin cobrar aunque con una actitud llena de pundonor profesional y para defender sus interese laborales no abandonaron ni por un momento los puestos de trabajo. ¡Y la UGT convocando huelga en la TPA!, que injustos son los sindicatos. Oviedo Televisión fue creada por dos socios hace 16 años quienes con pocos medios y mucha ilusión fueron en los albores de las televisiones locales, y aprovechando la alegalidad del sector, ganando cuota de mercado aunque desde un principio, como suele ocurrir con estas emisoras, siempre tutelada por el ayuntamiento. Supongo que por presiones del alcalde Gabino de Lorenzo, que veía posibilidades de futuro en la misma pero con unos dueños más solventes, Oviedo Televisión fue adquirida por el grupo empresarial de José Cosmen y Alberto Lago, a a través de Jovellanos XXI, metida hasta el cuello en sacar adelante, primero el palacio de congresos Ciudad de Oviedo, más conocido por el de Calatrava, y segundo, el solar a la entrada de la autopista Y. Siempre dije que las empresas las suben o las bajan los paisanos y, dicho esto con todo el respeto, ni la propiedad ni el ayuntamiento en la sombra acertaron con la gestión de Oviedo Televisión y eso que por ella pasaron directores de empaque como German Ojeda, quien ya el primer día de su mandato se cargó al comentarista estrella, el hoy viceconsejero de Fomento Juan Vega, Adolfo Casaprima o Rafael Francés, por citar.

 

Los sucesivos acontecimientos fueron distanciando al alcalde y su equipo de la propiedad de la emisora, unido a la crisis que comenzó a obligar al ayuntamiento a recortar también sus partidas publicitarias. No tiene Oviedo en cuanto a medios cuasimunicipales mucha suerte ya que un tiempo atrás la corporación municipal echó el pestillo a la emisora Radio Vetusta dejando al bueno de Carlos Novoa (Sonia Aveellaneda, Regina Bruitrago, Juan….) y a su equipo con un palmo en las narices. Estaba la radio en un coqueto chalet en el parque de Pura Tomás que poco después, por imperativo del dedo municipal, fue cedido no se sabe muy bien para qué al grupo musical El Sueño de Morfeo. Ahora que la cantante del mismo, Raquel del Rosario, se ha separado de su marido, el corredor ovetense de Fórmula 1 Fernando Alonso, no se lo que pasará. Y es que a veces se toman decisiones por parte de los organismos públicos que dejan descolocado al ciudadano de a pie. Por ejemplo, el proyecto estrella de José Suárez Arias-Cachero “Felechosa” cuando era concejal ovetense por el PP, un edificio magnífico para fines televisivos en el polígono de Olloniego, va el alcalde y lo cede por 20 años, creo, al productor José Velasco de Zebrastur para realizar en él programas para la TPA, claro que en cuanto el ente público se constipó con la llegada de Francisco Alvarez-Cascos a la presidencia del Principado, más de media plantilla a la calle.

Como suele ser habitual en esta sociedad doliente que nos ha tocado vivir, los profesionales de la comunicación además de querer ser solo mensajeros -algo que no gusta a los políticos de turno salvo que la carta a llevar la hayan escrito ellos mismos- solemos meternos en todos los charcos para defender muchas veces causas perdidas, pero cuando nos dan, ni Dios levanta un dedo en nuestra ayuda. Utilizarnos todo lo que puedan, sí; ayudarnos, ni lo más mínimo.

Ha cerrado Oviedo Televisión y en esta fiestas de Navidad me siento triste y, por supuesto, solidario con la plantilla. Creo que bien se hubieran merecido una concentración en la plaza de La Escandalera, como la que organizó Juan Vega cuando Televisión Asturias, pero como aquí no había política, solo buenos profesionales, y además discretos, los de Oviedo Televisión  se van por la puerta de atrás. Eso sí, con la cabeza bien alta. Lamentable el haber llegado a esta irreversible situación.



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