Mujeres de cine

Mujeres de cine

Las mujeres del cine tienen mucho que decir y reivindican más espacio. Según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid, realizado para la Asociación de Mujeres Cineastas y de los Medios Audiovisuales (CIMA), apenas el 8% de las películas que se producen en España está dirigido por mujeres, en guión llegan al 15% y en producción no alcanzan el 20%. Por eso, CIMA, colectivo integrado por más de 300 mujeres profesionales de todos los campos del audiovisual, ha decidido alzar la voz con un objetivo: conseguir que las mujeres tengan mayor presencia en la creación audiovisual y en las industrias del cine y la televisión.

 

Presididas por Inés Paris (guionista y directora de 'Miguel y William' o 'A mi madre le gustan las mujeres'), CIMA cuenta entre sus miembros con Chus Gutiérrez, Isabel Coixet, Icíar Bollaín, Laura Mañá, Patricia Ferreira, Daniela Fejerman o Josefina Molina, presidenta de honor del colectivo. Además, desde 2009, CIMA cuenta con una delegación en Andalucía, presidida por Beatriz Pérez, productora de TV-movies como 'La balada del estrecho' y guionista y directora del documental 'Alcanzando sueños', entre otros trabajos.

 

Las cineastas andaluzas, entre las que se encuentran la productora Inés Romero (Arrayás Producciones) o la directora Pilar Távora ('Yerma', 'Madre amadísima'), han hecho suyo el discurso de esta asociación y sus propósitos: defender la igualdad de oportunidades en el acceso a los puestos de dirección y decisión de los medios audiovisuales y cinematográficos, promover una imagen no sesgada y más real de la mujer en ellos y luchar por la presencia paritaria en todas las áreas públicas relacionadas con este ámbito.

 

Los resultados del estudio a nivel nacional son aplicables a Andalucía, aunque ya está en proyecto una investigación para conocer las especificidades de este territorio. "En Andalucía hay menos profesionales porque hay menos producción. La industria está en Madrid y Barcelona, por lo que hay que hacer verdaderos ejercicios de equilibrio para poder estar en una determinada posición que te permita proyectar una determinada ideología, una determinada manera de ver el mundo que es, al fin y al cabo, lo que hacen las creadoras", afirma Inés, que insiste en que lo que más falta hace en estos momentos son guiones, y sobre todo, "guiones frescos, de gente joven".

En este sentido, Beatriz apuesta por la perspectiva femenina de las historias: "La mujer tiene un punto de vista diferente y entendemos que la consecuencia inmediata de que no haya acceso de las mujeres a los puestos de dirección es que nos estamos perdiendo muchas historias con un punto de vista distinto y se está desperdiciando talento e industria". "Tenemos que atrevernos con todo, somos capaces y lo hemos demostrado. La mujer puede hacer cine intimista, pero también sabe hacer cine de terror, de aventuras, de acción", asegura Laura Muñoz, guionista, realizadora y consultora de guión.

 

Pilar Aguilar, una de las investigadoras de la Complutense que participó en el estudio, visualizó la situación con humor de esta forma: si un marciano conociese nuestro planeta a partir de las películas más taquilleras de los últimos seis años se convencería de que la población terrestre está formada en un 90% por hombres, muy activos, agresivos y que se relacionan sobre todo entre ellos. También vería que hay un pequeño grupo de mujeres que se comunican poco o nada entre sí, que casi siempre son pasivas, poco dadas a resolver conflictos y cuyas vidas giran en gran medida alrededor de los hombres. En definitiva, el cine estaría hecho, según la cineasta ecuatoriana Tania Hermida, para la mirada de un hombre, heterosexual, blanco, europeo y propietario: "El que mira es el que cuenta cómo es el mundo. Y el que lo cuenta es quien tiene el poder".

 

Por ello, CIMA reivindica el poder de creación y decisión de la mujer en el sector, una reivindicación que cuenta con el respaldo del Instituto Andaluz de la Mujer, que ha participado este año con la asociación en la organización y subvención de jornadas y ciclos cinematográficos provinciales para la concienciación de la ciudadanía en general y del sector cultural en particular. Así, durante los últimos meses se han desarrollado en las provincias andaluzas la jornada de presentación itinerante 'Mujeres en el cine: directoras de arte', que ha contado además con la proyección del largometraje 'Ispansi', de la directora Lala Obrero, que obtuvo el premio del público en el pasado festival de cine Latinoamericano de Huelva, pero que aún no ha sido proyectada a nivel comercial.

 

Contra el desequilibrio en la sociedad trabaja el Instituto Andaluz de la Mujer, desarrollando programas como los de subvenciones a asociaciones y a empresas de mujeres, el Servaem, Universem, Igualem, Conciliam, etc. Todos esos programas pueden beneficiar a las mujeres profesionales de cualquier sector productivo, incluido el audiovisual. Pese a ello, consciente de la necesidad de visualizar la labor y la discriminación de la mujer en el mundo del cine, el IAM ha querido promover acciones concretas en este ámbito, a través de la colaboración con CIMA Andalucía.

 

Las mujeres del mundo audiovisual reconocen que sus acciones, para hacerse visibles, tienen que partir de encuentros profesionales y festivales de cine íntegramente para mujeres, como medio para incentivar su participación. Iniciativas hay muchas en la comunidad andaluza y casi todas se celebran en torno al 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, o en los meses de abril y mayo. Algunos de estos certámenes son la Muestra de Cine 'Con nombre de mujer' del Ayuntamiento de Dos Hermanas (Sevilla), el Festival 'Mujeres del cine' que organiza el colectivo La Fábrica Onírica con el Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) y el Instituto Andaluz de la Mujer en Granada, o el Festival Audiovisual y Mujer 'VisualizaMe', que se celebra por primera vez en Almería en agosto.

 

Cortos desde el IAM

Además, este año se ha celebrado en Sevilla la tercera edición del ciclo de cortos de mujeres 'Somos muchas y valientes', actividad promovida por el colectivo Cámara Lenta y el Centro de Documentación María Zambrano del IAM. Aure Daza, responsable de este centro del IAM, destaca que "las mujeres tienen más dificultades para acceder al mundo de la cultura, sobre todo, como productoras de cultura", de ahí el apoyo a iniciativas como ésta. Especializado en mujer y género, el centro de documentación María Zambrano pretende así hacer una sección de cortos dirigidos por mujeres o sobre esta temática. "Lo que queremos es recoger, conservar y difundir todo lo que tenga que ver con mujeres y género", añade Aure.

Por su parte, la Filmoteca de Andalucía, con sede en Córdoba, también ha incorporado la perspectiva de género en su programación habitual, en colaboración con el IAM. Según el director de la Filmoteca, Pablo García, "estamos atentos a la producción cinematográfica hecha por mujeres o en la que la imagen de la mujer es más plural, menos estandarizada, tanto en España como en el resto del mundo. Buscamos productoras e investigamos producciones de países árabes, africanos, de Europa del Este, de Sudamérica...". El objetivo, según García, es "mostrar otras mujeres como objeto de la pantalla y como mirada, pues los canales de producción y distribución habituales en España están masculinizados y la producción de mujeres está subrepresentada". "Existe una mirada diferente, una manera de abordar los temas como, por ejemplo, la guerra y los conflictos armados", asegura.

 

Desde 1989, la Filmoteca intenta rescatar y mostrar lo que el mercado no muestra. Como organismo propio de la Junta, la Filmoteca participa de la Ley de Igualdad andaluza y de los planes correspondientes, por lo que desarrolla un programa más extenso en el tiempo y en todas las sedes llamado 'En clave de género', en colaboración con CIMA y con el IAM. También participa en el ciclo 'Mujeres tras la cámara', con la Universidad de Córdoba, y en el festival 'Mirando nosotras', que se celebra en Granada, ambos entre abril y mayo.

 

Aunque el camino por recorrer es aún largo, mucho han cambiado las cosas desde que la parisina Alice Guy-Blaché, la primera mujer cineasta de la historia, empezara a 'coquetear' con el cine en 1894. Actualmente, las chicas copan las escuelas de cine y las facultades de Comunicación Audiovisual y cada vez hay más películas dirigidas, producidas o escritas por mujeres, lo que de alguna manera redundará en la mirada que se ofrece al espectador y, por tanto, influirá en el fomento de determinadas actitudes y modelos de vida


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