Cari Mora, de Thomas Harris, mañana a la venta

Cari Mora, de Thomas Harris, mañana a la venta

Vuelve Thomas Harris, el creador de Hannibal Lecter y El silencio de los corderos, con un fascinante thriller sobre el mal, la avaricia y las consecuencias de una oscura obsesión. Mañana se publica Cari Mora, el esperado regreso del maestro del suspense americano, después de 13 años sin publicar y 44 hasta encontrar al sucesor de Hannibal Lecter.

 

Oviedo.- Thomas Harris, el autor de El silencio de los corderos, que reinventó y consagró el thriller de asesinos en serie, vuelve a abordar en su primera novela en trece años la parte más oscura del ser humano creando dos protagonistas inolvidables: el lector se verá atrapado en el duelo a muerte entre el monstruo Hans-Peter y la carismática Cari Mora.

En esta novela, Harris escribe por primera vez sobre su ciudad de adopción desde hace 30 años, Miami, ambientando su historia entre la comunidad de inmigrantes latinos. En una antigua mansión frente a la costa que perteneció a Pablo Escobar, se ocultan 25 millones de dólares en oro y dos bandas de hombres sin escrúpulos llevan años buscándolos. El líder de una de ellas es Hans-Peter Schneider, quien disfruta viendo derretirse a sus víctimas en su máquina de cremación líquida y se gana la vida haciendo realidad las violentas fantasías de ricos y poderosos. Siempre hay alguien peor que el monstruo, y con mucho más dinero.

Cari Mora, que fue secuestrada y adiestrada por la guerrilla colombiana de las FARC siendo solo una niña, escapó de la violencia de su país para iniciar una nueva vida en Estados Unidos y el cuidado de la mansión es ahora uno de sus variados trabajos. En cuanto pone sus ojos en Cari, Hans-Peter se encapricha de ella. Pero Cari Mora es una superviviente. Y no es la primera vez que tiene que luchar para demostrarlo.

Ningún otro escritor ha conjurado el mal que nos acecha con la brillantez de Thomas Harris. Y Cari Mora es un thriller que resulta aún más escalofriante por la verdad que alberga. La realidad siempre es mucho más cruel que la ficción.

 


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