El Hospital San Agustín se incorpora a una nueva red de diagnóstico de Porfirias

El Hospital San Agustín se incorpora a una nueva red de diagnóstico de Porfirias

Mañana jueves 30 de enero se celebrará en Avilés la jornada médica “Sospecha y diagnóstico de Porfirias Agudas en Servicio de Urgencias”
La Porfiria Aguda Intermitente es una enfermedad rara con síntomas confusos e infradiagnosticada que puede llegar a ser mortal aunque existe tratamiento. El acceso a una información adecuada en los equipos médicos puede reducir la frecuencia de los ataques y sus secuelas
El acto estará coordinado por el Dr. Gabriel Redondo, Coordinador del Servicio de Urgencias y el Dr. Juan de la Vega, Médico Adjunto del Servicio de Digestivo del Hospital San Agustín
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Avilés.-- La necesidad de ampliar el grado de conocimiento de esta enfermedad entre los facultativos de la zona ha motivado a los doctores Gabriel Redondo y Juan de la Vega a organizar una sesión divulgativa en el Hospital San Agustín. “Conocer mejor las porfirias nos permitirá diagnosticarlas adecuadamente ya que, como sabemos, el 80% de los pacientes no está diagnosticado porque son asintomáticos o subclínicos” explica el Dr. De la Vega. “El diagnóstico de una enfermedad rara siempre es un reto para cualquier facultativo y la Porfiria Aguda Intermitente lo es especialmente por lo inespecíficos que son sus síntomas” apunta el Dr. Redondo.
La sintomatología de la Porfiria Aguda Intermitente se inicia con un dolor abdominal intenso de origen desconocido. Los afectados pueden presentar náuseas, hipertensión, ansiedad, convulsiones, neuropatía sensitiva y motora… síntomas tan amplios y variados que, a menudo, llevan a confundir esta patología con otras más habituales. Cólico nefrítico, apendicitis aguda, patologías ginecológicas, anomalías psiquiátricas o colón irritable son algunos nombres que pueden aparecer en los primeros diagnósticos errados de los pacientes. “Por eso la Porfiria Aguda Intermitente también es conocida como ‘la pequeña simuladora” explica el profesor Rafael Enríquez de Salamanca, ponente principal del acto de mañana y Responsable de la Unidad de Porfirias del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid.
Esta enfermedad rara tiene un retraso medio en el diagnóstico de cinco años a pesar de que un sencillo test de orina (test Hoesch) puede despejar dudas y evitar posibles complicaciones neurológicas muy graves. En el caso de que se obtuviese un diagnóstico positivo, el paciente podría iniciar un tratamiento farmacológico específico y aprender a prevenir los ataques cambiando algunos de sus hábitos y, generalmente, normalizar su vida.

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