Una apuesta por la investigación en zonas protegidas y el 'ecoturismo'

Una apuesta por la investigación en zonas protegidas y el ecoturismo

Por Lara Barbero/

DICYT

 

La empresa Europarques, desde hace varios años, ha sabido unir de manera el negocio del turismo y el amor por la naturaleza en una apuesta por el turismo ecológico o 'ecoturismo', basada en la investigación y el desarrollo. Situada en el área fronteriza de los Arribes del Duero, coopera tanto con instituciones portuguesas como españolas para desarrollar iniciativas de carácter ambiental. Por eso, ha llevado a cabo diferentes programas para la recuperación y conservación de especies dentro del Parque Natural con grandes resultados.

 

Sin duda, uno de los proyectos que más éxito ha tenido es la reintroducción del conejo de monte y otras acciones similares, como la recuperación del águila de Bonelli, una especie en peligro de extinción en la zona norte de España. La iniciativa, que comenzó en 2003, sigue "activa y prospera de forma adecuada", explica a DiCYT el director de Europarques, David de Salvador Velasco.


Visitas que no contaminan

 

Más recientemente, uno de los grandes atractivos que ha incorporado Europarques ha sido la posibilidad de surcar el mayor lago de origen glaciar de la Península Ibérica, el Lago de Sanabria (Zamora), en barco. La empresa inició una remodelación de un antiguo catamarán y desarrolló el primer catamarán eólico y solar del mundo, con grandes beneficios tanto para Europarques como para toda la fauna que habita en la zona. Se trata de un transporte 100% ecológico, con “0 emisiones, 0 residuos, 0 efluentes y 0 decibelios de sonido, para interferir lo menos posible en las costumbres de las especies que nos rodean”, afirma David de Salvador.


El catamarán, propulsado por energía solar y eólica, “está equipado con micrófonos direccionales para captar sonidos a larga distancia, cámaras subacuáticas y de infrarrojos para la navegación nocturna y un pequeño laboratorio portátil para el control de los ecosistemas acuáticos”, detalla el director. “Además, disponemos de canoas especialmente diseñadas para personas con movilidad reducida para que todo el mundo pueda disfrutar de la experiencia”, añade.


Además de su vertiente turística, la embarcación también tiene un espíritu didáctico y formativo, tanto para adultos como para los más jóvenes. “Lo que más les llama la atención a los turistas es poder ver a los diferentes científicos que forman parte de nuestra plantilla haciendo su trabajo allí mismo, delante de ellos”, comenta orgulloso David de Salvador.

 

Ingresos destinados a investigación


Según sus responsables, gran parte del éxito de esta empresa es la autogestión: parte del dinero que obtiene gracias a las visitas guiadas en catamarán va destinado a la investigación y la conservación del medio en el que trabajan. “Una de las mayores ventajas que tiene la autofinanciación es que no dependemos de nadie y tenemos una gran libertad a la hora de poder elegir los proyectos que más nos interesan”, resalta.


Todo ello “ha supuesto un gran reto, sobre todo profesional, pero la gente queda encantada. Tienen la posibilidad de poder vivir una sensación única en un entorno excepcional y, gracias a las mejoras en el catamarán, de una forma cómoda y ecológica”, declara el director de Europarques. “Muchos turistas se quedan asombrados y comentan que es como ir 'entre algodones', ya que muchas veces ni siquiera se dan cuenta de que los motores están encendidos”, destaca.


Aunque, actualmente están "un poco saturados por la cantidad de eventos que se van a celebrar en el nuevo catamarán”, confiesa David de Salvador, siguen reuniéndose con "distintas instituciones para preparar nuevos proyectos próximamente". "No dejamos de movernos”, afirma.

 

FOTOS: Europarques


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