Por el respeto peatonal

Por el respeto peatonal

El desplazamiento peatonal y ciclista, junto al transporte público son, básicamente, los modos de movilidad urbana considerados sostenibles social y ambientalmente.

 

El tránsito peatonal es el usado mayoritariamente, aunque a veces no se perciba de esta manera, y parezca que lo es el tráfico motorizado (debido a su gran ocupación del espacio público y a su mayor impacto visual y sonoro).

 

Nuestras calles son espacios públicos esenciales para la vida urbana. Son lugares en los que nos comunicamos, conversamos, intercambiamos, jugamos, corremos, caminamos o, simplemente, estamos de pie o sentados.

 

Por otra parte, en los últimos años, ha aumentado el número de personas que usan la bicicleta en la ciudad, gracias a las grandes ventajas de este vehículo. De hecho, poco a poco, las administraciones están asumiendo que es necesario apostar por la movilidad sostenible y, como tal, se empieza a considerar seriamente el potencial de la bicicleta como medio de transporte saludable, económico y respetuoso con el medio ambiente.

 

Sin embargo, sería un gravísimo error que el desarrollo y promoción de la bicicleta se hiciere a costa del espacio peatonal.

 

Desde la asociación Asturies ConBici mantenemos nuestra reivindicación ante las administraciones competentes de que deben procurarse las condiciones que permitan un uso seguro de la bici, mediante el calmado del tráfico motorizado o, en caso de ser necesario, creando infraestructura específica para la bicicleta bajo el prisma de la seguridad y los estándares de calidad.

 

Por otra parte, consideramos importante definir nuestra posición y hacer algunas puntualizaciones:

  • El espacio natural para la circulación ciclista debe ser la calzada y las zonas de tráfico restringido.
  • Las aceras deben ser espacios de uso exclusivo para quienes van andando.
  • Los espacios peatonales (zonas peatonales, parques y jardines) deben ser espacios de convivencia entre peatones y ciclistas.
  • Si, una persona en bici hiciera uso del espacio peatonal, deberá respetar la absoluta prioridad del peatón. Su marcha se adecuará a la amplitud de ese espacio y a la densidad de personas. Y, antes de suponer el menor riesgo, deberá bajarse de la bici y seguir a pie.
  • Deseamos que quede absolutamente clara nuestra postura en contra de quienes van por las aceras de forma agresiva y peligrosa, con rápidos cambios de zig-zag entre los peatones y/o a velocidades excesivas, lo que es una falta total de respeto hacia las personas que van caminando.

 

Es el momento de apostar por una movilidad más sostenible cuyos pilares deben ser la defensa y promoción de la movilidad peatonal y ciclista. La movilidad ciclista tiene un gran potencial como modo de transporte urbano y sin duda puede contribuir a la mejora ambiental de nuestras ciudades. Peatones y usuarios de la bicicleta debemos formar un frente común en favor de los modos de desplazamiento saludables y sostenibles que favorecen la calidad de vida de la ciudad.

 

Este texto ha sido redactado y consensuado por el grupo de ciclismo urbano de Oviedo, a partir de un texto de la Plataforma Carril-Bici de Córdoba (miembro también de ConBici).

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