El Ibiomed estudia el abuso de substancias y la percepción de la salud en adolescentes de Cádiz

El Ibiomed estudia el abuso de substancias y la percepción de la salud en adolescentes de Cádiz

Antonio Martín/DICYT Investigadores del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León (Ibiomed) ha estudiado el uso de substancias tóxicas y la autopercepción del estado de salud en niños y adolescentes de la provincia de Cádiz. El trabajo supone una continuación respecto a otro similar realizado con chicas adolescentes de la provincia de León hace unos años. Los responsables del trabajo científico consideran que sería necesario valorar a nivel nacional estos parámetros, para tener una fotografía real del consumo de drogas legales e ilegales entre niños y adolescentes y cómo estos colectivos perciben su estado de salud.

 

"Desde nuestro grupo de investigación estamos interesados en las relaciones entre la actividad física, la salud y el ejercicio, y una de las amenazas que afrontan los adolescentes son el consumo de ciertas substancias, como tacabo, alcohol o psicotrópicos, que pueden afectar a estas variables", relata a DiCYT Olga Molinero, miembro del equipo científico que coordina Sara Márquez Rosa. Los científicos quieren reforzar en estas poblaciones la sensación de que "la gente que practica deporte o realiza ejercicio físico son gente sana", pero por su experiencia personal han observado que "cada vez comienzan los consumos de ciertas subtancias a edades más tempranas".

 

El trabajo de investigación consistió en el esudio de las respuestas a un cuestionario sobre consumo de ciertas substancias por parte de 738 alumnos de educación primaria y secundaria (desde primer curso de Primaria a segundo de Bachillerato, con una edad media de 12'2 años entre los participantes). El test ha sido validado con el título de Inventario de Conductas de Salud en Escolares. Para la realización del trabajo de campo, los científicos del Ibiomed contaron con la colaboración del Departamento de Educación Física de la Universidad de Cádiz. Los resultados del estudio fueron publicados recientemente en la revista Nutrición Hospitalaria.

 

Uno de cada dos adolescentes fuma en Bachillerato

 

Los científicos no observaron diferencias en los porcentajes entre los chicos y chicas que fumaban o bebían alcohol. El consumo de estas drogas legales era progresivo desde primero de Secundaria, en las que hay comienzan los coqueteos. Entre estos adolescentes, los porcentajes de consumo de tabaco se acercan al 50% en el Bachillerato. También se incrementan el número de caladas. Mientras que los escasos fumadores de primero de Secundaria consumen un cigarrillo al día como mucho, en segundo de Bachillerato se consume medio paquete. En líneas generales, se observa un mayor acercamiento entre las féminas que entre los varones. Asimismo, se encontraron diferencias significativas en el porcentaje de fumadores y no fumadores que reconocían tener padres, hermanos mayores o amigos que fumaban. Ver esta actitud entre allegados reforzaba el papel de fumador en el adolescente.

 

El consumo del alcohol se extendía sin diferencia de géneros. Los licores son consumidos, según las respuestas de estos adolescentes, en mayor porcentaje que la cerveza y el cava y, especialmente, el vino. Uno de cada cinco encuestados había probado combinados en alguna ocasión. Como en el caso del tabaco, la incorporación al consumo de alcohol se realizaba también progresivamente conforme avanzaba la edad. El 5% de los encuestados respondieron que se habían emborrachado en una ocasión, el 4% en dos o tres ocasiones, y el 2% hasta diez veces y el 2% más de diez veces.

 

El cannabis o la marihuana es, a esta edad, la droga ilegal más consumida, según las respuestas de los encuestados. El 2'6% la probó en dos o tres ocasiones, mientras que el 1'5% lo hizo en una oportunidad. Las respuestas positivas ante el consumo en dos o tres ocasiones de cocaína se elevaron al 0'4%, y al 0'5% en una sola ocasión. Pequeños porcentajes de este colectivo (entre el 0'1 y 0'3%) también afirma haber probado los disolventes o pegamento, la heroína y la morfina o los medicamentos usados como drogas.

 

 

Estado de salud

 

El estado de salud percibido es, en general bueno o excelente. Solo el 5'8% de las chicas y el 3'8% de los chicos manifestó que sentía un estado de salud pobre. "Esta autopercepción valora tanto la salud física como psíquica", explica Olga Molinero. No había diferencias significativas en la percepción entre fumadores y no fumadores, entre consumidores de alcohol y abstemios, o entre consumidores de cannabis y no consumidores. El estudio comprobó un alto grado de concienciación de los adolescentes respecto a su cuerpo. Más del 80% respondió que el estado de salud estaba determinado solo o principalmente por el comportamiento y menos de un 10% cree que la suerte era el factor decisivo para tener buen o mal estado de salud.

 

Los científicos destacan que no existen resultados generales en España sobre el consumo de diferentes substancias y la autopercepción del estado de salud. En este sentido, Olga Molinero considera que es necesario la realización de un estudio de este tipo "a nivel nacional" para conocer la situación general en el país

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