La cara oculta de la crisis en Europa

La cara oculta de la crisis en Europa

El Parlamento Europeo reclama poder para participar de manera plena en el mecanismo de vigilancia de los desequilibrios macroeconómicos en los países de la UE, vía una resolución aprobada este 11 de abril por la comisión de Asuntos Económicos. La crisis ha convertido los déficits, la deuda y la austeridad en temas recurrentes de discusión entre los europeos de a pie. Pero en el debate no han calado aún los desequilibrios macroeconómicos que, para muchos expertos, son la raíz de los problemas.


La Comisión Europea ha creado once indicadores para evaluar los datos de los Estados de la UE y así identificar los desequilibrios. Si el indicador está en rojo, la Comisión emprende una evaluación en profundidad y puede recomendar medidas para corregir los desequilibrios detectados. Trece Estados de la Unión Europea (UE), España entre ellos, muestran señales de sufrir desequilibrios en la actualidad, según aseguró el Ejecutivo comunitario el 10 de abril.


Por una parte, los indicadores presupuestarios y la deuda pública apuntan con el dedo a los países que sufren déficits y les instan a corregir la situación. Por otra, los desequilibrios macroeconómicos identifican superávits excesivos como parte del problema.


Alemania y España


Los desequilibrios macroeconómicos aparecen cuando algunos países de una zona económica son más competitivos que los otros y, en consecuencia, registran superávits por cuenta corriente. Alemania, Finlandia y Holanda, por ejemplo, exportan al resto de la zona euro mucho más de lo que importan de sus compañeros de moneda única. En el otro lado de la balanza, España, Grecia y Portugal han venido importando más de lo que han exportado.


Las economías que experimentan superávits obtienen más beneficios a través de sus exportaciones que lo que gastan en sus importaciones. Los países que gastan más de lo que ganan lo hacen a crédito. El dinero que ahorran los países con superávit se transvasa a través del sistema financiero en forma de créditos a los sectores público y privado de los países deficitarios.


La burbuja del crédito


Si el desequilibrio se mantiene y las economías deficitarias siguen recurriendo a préstamos exteriores, se llega a una situación en la que queda patente que no podrán pagar sus deudas y es entonces cuando explota la crisis.


Llegados a este punto, la austeridad se convierte en una necesidad puesto que se cierra el grifo del crédito gracias al cual los países en apuros se habían financiado en el pasado. A la austeridad se suman los planes de rescate que reflotan a la banca lastrada por deudas difíciles de recuperar.


Los desequilibrios macroeconómicos serán debatidos el 18 de abril durante la sesión plenaria que el Parlamento Europeo celebrará en Estrasburgo.

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