Reunión Hemisférica de Alto Nivel contra la Delincuencia Organizada Trasnacional.

Reunión Hemisférica de Alto Nivel contra la Delincuencia Organizada Trasnacional.

México, D.F., .- El Presidente Calderón inauguró la Reunión Hemisférica de Alto Nivel contra la Delincuencia Organizada Trasnacional.

En su discurso, el Jefe del Ejecutivo explicó los tres ejes de la estrategia de seguridad mexicana. Apuntó que, al enfrentar y someter a los criminales, se actúa dentro de la ley, con apego al respeto a los derechos humanos y sin cancelar o suspender las garantías individuales ni establecer estado de excepción alguno. Agregó que el segundo eje consiste en fortalecer las instituciones de seguridad y justicia, profesionalizando a la policía y aplicando controles de confianza, pues si éstas no son confiables, no puede haber Estado de Derecho. Luego, afirmó que el componente más importante de la estrategia es la reconstrucción del tejido social, principalmente proveyendo a los jóvenes de oportunidades educativas, de salud, de empleo y de desarrollo, así como reforzando en ellos los valores del trabajo, el respeto a la vida y a la legalidad.

Posteriormente, el Primer Mandatario ahondó en cuatro retos que, a nivel hemisférico, implican acciones conjuntas para reducir el impacto del crimen organizado, pues consideró que ningún país puede hacer frente solo a este problema.

 

Primero se refirió al tráfico y consumo de drogas. Señaló que, ante la lucha territorial entre bandas criminales y el incremento del consumo de narcóticos, es esencial cortar el flujo de dinero que financian las actividades criminales, cuya fuente principal es el narcotráfico. Aseveró que, para complementar los esfuerzos en la reducción de la oferta de drogas, urge que los países consumidores exploren políticas públicas y alternativas de mercado que reduzcan la demanda. Además, indicó que deben implementar controles financieros eficaces contra el lavado de dinero para evitar que los criminales dispongan de recursos exorbitantes para delinquir.

 

En segundo lugar, expuso que es necesario detener el tráfico de armas y reducir su disponibilidad mediante vías legales que impidan el fácil acceso en armerías, pues un acceso fácil a armamento está correlacionado con el aumento de homicidios y actividad criminal.  El tercer punto en el que insistió fue en el combate al lavado de dinero y, por último, esclareció que, en el caso mexicano, la intervención de las Fuerzas Federales se ha dado tras la solicitud de los gobiernos locales y ante la presencia de violencia, de modo que la violencia genera intervención del Estado y no a la inversa. Aseguró que, después de un breve lapso de la implementación de operativos de seguridad, la violencia ha comenzado a declinar en ciudades como Tijuana, Tamaulipas o Ciudad Juárez y que, en algunos casos, la disminución ha sido consistente.

Por último, el Presidente sostuvo que la decisión de enfrentar al crimen organizado sólo tiene beneficios a largo plazo, y éstos implican costos en el corto y mediano plazo. Cerró su participación subrayando que es pensando en las generaciones futuras que el Gobierno Federal ha enfocado sus esfuerzos para derrotar al crimen.

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