El Parador Nacional de Gijón celebra su 50 aniversario

El Parador Nacional de Gijón celebra su 50 aniversario

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, JAVIER FERNÁNDEZ 50 aniversario del Parador de Gijón 

 

La historia de Paradores es, perdonen el trazo grueso, la historia de España. Si nos paramos a pensar unos instantes, concluiremos que la efeméride que conmemoramos con este acto nos da pie a aplicar una triple perspectiva histórica: 

-   por un lado, el aniversario mismo: 90 años de existencia ya es una edad más que razonable;

 -   por otro, la evolución de la red desde su primer establecimiento, abierto en 1928 en la Sierra de Gredos, nos ofrece un itinerario parejo a los cambios ocurridos en España desde entonces; 

-   y por último, no debemos perder de vista el propio valor monumental e histórico de muchos de los edificios de paradores: aquí, en Asturias, tenemos los magníficos ejemplos de Cangas de Onís y Corias. 

No soy un experto, ni muchísimo menos, en la red de paradores ni en su estrategia empresarial. No obstante, supongo que algunos de los episodios más complicados tuvieron que ver con la adaptación de la sociedad desde los años 70 hasta ahora. No me refiero a los aspectos accionariales y administrativos, que también tienen su complejidad, sino a la imagen de marca. Una empresa que tenía un larga andadura, experiencia y patrimonio, pero vinculada al desarrollismo de los 60, aún vigente la dictadura, tuvo que adaptarse y sobrevivir en una España nueva, moderna y cambiante que se había convertido, además, en una potencia turística mundial. Insisto en mi mera condición de observador. Personalmente, tengo la impresión de que Paradores ha conseguido superar ese desafío y reafirmarse como una identidad de prestigio, por encima incluso de los embates de la crisis.

La cuenta de resultados suele ser el mejor aval para este tipo de afirmaciones: pues bien, en los tres últimos ejercicios la sociedad encadena resultados positivos, al compás de la recuperación. Por la parte que les corresponde, que conste mi enhorabuena. La pregunta es cómo lo han logrado. La planteo con interés egoísta porque el turismo se ha convertido en uno de los sectores más dinámicos de nuestra economía, con una aportación cercana al 11% del Producto Interior Bruto, y nos interesa aprovechar todas las buenas experiencias, así que admitimos recomendaciones. Saldremos ganando todos.

Por lo que respecta al Gobierno del Principado, no nos damos por satisfechos con sumar récords de visitantes: queremos incrementar la ya importante contribución del turismo a nuestro desarrollo. Estamos dispuestos a superar ese listón. Por lo pronto, reparo en que se han preocupado de diferenciar la oferta, porque cada uno de los tres establecimientos de la red en Asturias —este de Gijón, donde nos encontramos, y los ya citados de Cangas de Onís y Corias— está adscrito a una categoría distinta: 

-   el de Gijón, a los paradores civia, los ubicados en el centro o las afueras de las ciudades; por cierto, si fuese verdad que las paredes oyen, al menos espero que sean discretas y no lo cuenten todo, porque me da que las del Molino Viejo han escuchado a lo largo de sus 50 años de existencia muy buena parte del conspireteo político y empresarial de Asturias. Vale más no pensar qué habrán visto y oído.

Precisamente en este acto conmemoramos el medio siglo del Molino Viejo, consolidado como una referencia de primer orden en la oferta hotelera gijonesa y asturiana. Conste mi enhorabuena especial a su dirección y su plantilla; 

-   continúo con los demás establecimientos. El parador de Cangas de Onís está adscrito a los naturia, situados en enclaves de naturaleza, montaña o costa; 

-   y el de Corias, a cuya puesta en marcha ha contribuido el Gobierno del Principado, a los esentia, los que ofrecen alojamiento en edificios de gran valor histórico. 

Y así ocurre que, vaya por dónde, como si ocurriera por casualidad, la propuesta de Paradores enlaza con tres grandes vetas turísticas de Asturias, perfectamente compatibles entre sí: la urbana, la de naturaleza y la histórica. Todo, con un plus de excelencia acreditado por las distinciones recibidas: el de Corias fue galardonado como mejor parador de España en 2015 y durante los dos años siguientes el título se lo llevó el de Cangas de Onís. En este acto quiero ofrecerles la colaboración del Gobierno para que mantengan su presencia y, a ser posible, la refuercen. Como conocen bien esta comunidad, como el potencial de la costa y del paisaje interior de este Paraíso Natural es innegable, resultaría cansino que ahora me dedicase a desplegar un folleto de promoción ante ustedes y a sugerirles tal o cual alternativa. Ya entienden perfectamente qué estoy subrayando una oferta de cooperación. No les canso más.

Sepan que el Gobierno de Asturias continuará trabajando para potenciar el atractivo turístico del Principado, trabajando para que sea una referencia de vanguardia, de calidad y de prestigio. Son esas mismas cualidades que también caracterizan la oferta de Paradores y que sobresalen en los tres establecimientos con los que cuentan por ahora en esta comunidad. 

Enhorabuena por su aniversario, de modo muy especial para el Molino Viejo, y, una vez más, les reitero que las puertas de este paraíso natural quedan francas para ustedes. Muchas gracias.


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