¿De verdad que no sabes distinguir una granada de un mechero? El despiste que hizo temblar a toda una parroquia en Avilés

¿De verdad que no sabes distinguir una granada de un mechero El despiste que hizo temblar a toda una parroquia en Avilés

Una mujer estrena casa y casi provoca una evacuación masiva por un “explosivo” que resultó ser… un mechero. La Guardia Civil, los artificieros y hasta el anterior propietario terminaron envueltos en esta historia tan asturiana como surrealista.

 

Lunes, parroquia de Laviana, entre los concejos de Gozón y Avilés. Una vecina, que acababa de mudarse a su nueva casa, decidió tomarse la limpieza del garaje muy en serio. Tanto, que terminó encontrando lo que parecía una granada de mano. Sin pensárselo dos veces, desalojó la vivienda, entró en pánico y llamó a la Guardia Civil. Y ahí empezó el operativo que mantuvo en vilo a todo el vecindario durante horas.

La patrulla llegó en pocos minutos, con la seriedad de quien puede encontrarse ante un artefacto explosivo real. Al ver el objeto, la cosa no pintaba nada bien: una granada metálica, perfectamente camuflada entre trastos y herramientas, de esas que harían sudar frío a cualquier novato... y también a algún veterano.

Se activó el protocolo habitual: perímetro de seguridad, aviso al equipo TEDAX (artificieros), y una espera tensa mientras se analizaba la situación. Pero antes de que los expertos llegaran, a alguien se le ocurrió hacer lo más astuto del día: llamar al antiguo propietario de la casa.

—“¿Una granada en el garaje? ¡Ah, no! Eso no es más que un mechero”, respondió el anterior dueño entre risas, reconociendo que, sí, tenía uno con forma de explosivo decorativo.

Confirmado el no-peligro, el susto dio paso al alivio. El artefacto fue llevado al cuartel de la Guardia Civil, aunque el anterior propietario ha solicitado que se le devuelva, alegando que es un recuerdo con valor sentimental. No sabemos si volverá a adornar una estantería o será encerrado en un cajón, pero lo que sí está claro es que nunca una chispa provocó tanto revuelo sin llegar a encenderse.

Una historia de alarma, humor y buen final

Aunque todo quedó en una anécdota, la escena no le faltó de nada: drama, suspense, intervención policial, un toque de realismo bélico y, cómo no, un giro cómico de esos que solo pueden suceder en la vida real… o en Asturias.

El vecindario, que por un rato contuvo la respiración, ahora no habla de otra cosa. “¡Pero cómo va a ser eso una granada, mujer!”, comentan entre carcajadas en el bar del pueblo. La protagonista del hallazgo, eso sí, ha prometido revisar con más calma los trastos del garaje antes de volver a llamar al 062.

Moraleja: nunca subestimes el poder de un mechero con vocación de granada. Y si te mudas a una casa antigua… prepárate para cualquier cosa. Incluso para convertirte, sin querer, en la protagonista del suceso más insólito del mes en Laviana.

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